Jean Stevens, de 91 años, ha compartido su casa con el cadáver de su marido, que murió hace once años, y con el de su hermana gemela, que falleció hace unos meses, en octubre de 2009. ‘Embalsamó’ sus cuerpos y los guardó en su casa.
«La muerte es algo muy difícil para mí»
«Creo que cuando los entierras bajo el suelo es el adiós, adiós»
«De esta manera [guardando el cadáver en casa] podía tocarla [a su hermana], mirarla y hablar con ella»
Cuando murió su hermana, Stevens cogió su cuerpo, vestido con una bata, y lo puso en un sofá viejo en un dormitorio. Lo roció con perfume caro. Con su marido hizo algo similar, manteniéndolo en el sofá de un garaje separado, según recoge el Telegraph en American widow lived with corpse of husband for 10 year.
«Podía verlo, tocarlo. Ahora algunas personas tienen una sensación terrible y me preguntan: ¿por qué quieres mirar a una persona muerta? Oh, Dios mío. Me sentía diferente acerca de la muerte».
El mes pasado, la policía descubrió los cadáveres y fueron trasladados a un médico forense del condado de Bradford.
Más en Europa
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home