Los restos ‘auténticos’ de Shiri Bibas llegaron este viernes, 21 de febrero de 2025, a Tel Aviv, pero la historia detrás de esta entrega es tan turbia como indignante.
Hoy, sábado 22 de febrero de 2025, los terroristas de Hamás ha liberado a los seis rehenes israelíes vivos que quedaban en la primera fase del alto el fuego con Israel.
La entrega se ha hecho en dos puntos de la Franja de Gaza: Avera Mengistu y Tal Shoham en Rafá, al sur, y Hisham Al-Sayed, Eliya Cohen, Omer Wenkert y Omer Shem Tov en Nuseirat, al centro.
La Cruz Roja los ha recogido y trasladado a las Fuerzas de Defensa de Israel cerca de Re’im.
Según posts en X , los seis están “en buen estado general”, aunque visiblemente delgados tras meses de cautiverio.
Ahora reciben atención médica antes de volver con sus familias.
- Avera Mengistu: 39 años, etíope-israelí. Entró voluntariamente en Gaza en 2014 por la playa de Zikim. Tiene problemas de salud mental y llevaba una década cautivo.
- Hisham Al-Sayed: 36 años, beduino israelí. Cruzó a Gaza en 2015 por su cuenta, también con trastornos mentales. Hamás lo retuvo desde entonces.
- Tal Shoham: 40 años, austro-israelí. Secuestrado el 7 de octubre de 2023 en el kibutz Beeri, donde vivía con su familia, ya liberada antes.
- Eliya Cohen: 27 años, israelí. Capturado en el festival Nova durante el ataque de Hamás en 2023. Era estudiante y músico aficionado.
- Omer Wenkert: 23 años, israelí. Tomado rehén en el mismo festival Nova. Trabajaba en hostelería y es conocido por su carácter alegre.
- Omer Shem Tov: 22 años, israelí. También secuestrado en el Nova. Estudiaba en Tel Aviv y es descrito como un joven curioso y deportista.
Este canje, el séptimo desde el 19 de enero, cierra una etapa tensa y abre la duda fundado sobre si Israel reanudara en breve la guerra en Gaza para acabar definitivanente con Hamas.
CINISMO Y MENTIRAS
Hamas, que lleva meses jugando con la verdad sobre la familia Bibas, organizó una ceremonia grotesca para devolver cuatro cuerpos, incluidos los de los pequeños Ariel y Kfir Bibas, hijos de Shiri.
Dijeron los terroristas islámicos que murieron en un ataque aéreo israelí en 2023, pero ahora admiten que el cuerpo de Shiri pudo mezclarse con otro cadáver.
Israel lo desmiente tajantemente: los niños fueron asesinados a sangre fría por terroristas.
El engaño al descubierto
El jueves por la mañana, Hamas anunció que entregaría cuatro cuerpos a Israel bajo el acuerdo de alto el fuego vigente desde enero de 2025.
Entre ellos estaban Shiri Bibas, sus hijos Ariel (4 años) y Kfir (9 meses cuando los secuestraron), y Oded Lifshitz, un periodista jubilado de 84 años.
Todos fueron raptados vivos del kibutz Nir Oz el 7 de octubre de 2023.
El grupo afirmó que murieron por bombardeos israelíes en noviembre de 2023 y que devolverían sus restos como parte del pacto.
Pero la cosa se torció rápido.
Los cuerpos llegaron a Tel Aviv, al Instituto Forense Abu Kabir, y tras horas de análisis, estalló la bomba: el cuerpo que Hamas presentó como el de Shiri no era ella.
Según el ejército israelí (IDF), no coincidía con su ADN ni con el de ninguna rehén conocida.
Era una mujer desconocida, probablemente gazatí. “Es un cuerpo anónimo, sin identificar”, dijo el IDF en un comunicado. Hamas quedó en evidencia.
El grupo reaccionó el viernes por la tarde.
Un portavoz anónimo dijo a Reuters que los restos de Shiri “pudieron mezclarse con otros entre los escombros tras un ataque aéreo israelí”.
Prometieron investigar. Pero Israel no se lo traga.
El portavoz militar Daniel Hagari fue claro: “Eso es mentira”.
Según él, las pruebas forenses muestran que Ariel y Kfir no murieron por bombas, sino que terroristas los mataron “con sus propias manos” en noviembre de 2023.
De Shiri, aún no hay rastro fiable.
La ceremonia: Propaganda pura
Lo que hizo Hamas el jueves en Khan Younis, sur de Gaza, no fue una entrega digna.
Fue un show macabro. Colocaron cuatro ataúdes negros en un escenario rodeado de militantes armados.
Pegaron fotos de las víctimas y fechas de “arresto” (7 de octubre de 2023).
Un cartel gigante mostraba a Benjamin Netanyahu como vampiro, con colmillos y sangre, y otro decía: “La vuelta a la guerra = la vuelta de vuestros prisioneros en ataúdes”. Todo retransmitido para que lo viera el mundo.
La Cruz Roja recibió los cuerpos entre gritos de una multitud y disparos al aire de los terroristas.
Algunos asistentes justificaron el acto como “ojo por ojo”.
Una mujer, Umm Ahmed, dijo: “Ellos mataron a nuestros hijos, y ahora sus hijos están en ataúdes”.
El mensaje era claro: culpar a Israel y lucrar políticamente con la muerte. El IDF y el foro de familias de rehenes lo calificaron de “cruel y bárbaro”.
Hasta el jefe de derechos humanos de la ONU, Volker Turk, lo llamó “abominable” y contrario al derecho internacional.
La verdad forense
Volvamos a los hechos. El viernes, el IDF confirmó que los cuerpos de Ariel, Kfir y Oded Lifshitz eran auténticos.
Pero el cuarto ataúd, el de “Shiri”, era un fraude.
Hagari explicó que los niños murieron estrangulados o golpeados, no por explosiones. “Los mataron a sangre fría y luego intentaron ocultarlo”.
Comparte esa inteligencia con aliados globales para que lo verifiquen, aunque no mostró las pruebas al público.
Hamas lleva desde 2023 diciendo que la familia Bibas murió en un ataque aéreo.
En noviembre de ese año, hasta publicaron un video de Yarden Bibas, el padre, obligándolo a culpar a Israel tras contarle que su mujer y sus hijos estaban muertos.
Pero Yarden, liberado vivo el 1 de febrero de 2025, nunca lo creyó del todo.
Ahora, con este engaño, la teoría del bombardeo se tambalea. ¿Por qué meter un cuerpo falso si tienen el de Shiri?
Para muchos en Israel, es prueba de que mienten desde el principio.
Reacciones: Rabia y dolor
En Israel, la noticia pegó duro.
En Hostages Square, Tel Aviv, la gente se reunió el jueves con velas y fotos de los Bibas.
El viernes, al saber del engaño, la furia creció.
El foro de familias dijo: “Estamos horrorizados y devastados”.
Exigen que se cumpla el acuerdo y que Shiri vuelva, viva o muerta. Netanyahu prometió en un video: “Haremos que Hamas pague el precio total por esta violación cruel”.
En Gaza, Hamas mantiene que cumple el acuerdo y que el error fue accidental.
El viernes por la noche, tras la presión, entregaron otro cuerpo que dicen que es de Shiri.
Llegó a Tel Aviv pasada la medianoche.
¿Qué significa esto?
El engaño de Hamas pone en jaque el alto el fuego.
Este pacto, mediado por EE.UU., Qatar y Egipto, ya ha liberado a 19 rehenes vivos y ahora cuerpos.
Pero la confianza está rota.
Israel dice que esto es una “violación gravísima”.
Bezalel Smotrich, ministro ultraderechista, ya pide “destruir a Hamas”.
Sin embargo, el pueblo israelí sigue apoyando el trato.
Miles han salido a la calle para que no se rompa.
Quieren a todos los rehenes de vuelta, vivos o muertos.
El sábado podría ser un día clave si las liberaciones siguen según lo pactado.
Los rehenes del 22 de febrero y los que quedan
A cambió de los últimos seis rehenes vivos, Israel suelta a más de 600 criminales palestinos presos en sus ca´creles.
Si todo va bien, empezarán las charlas para la fase dos, que busca liberar a unos 60 rehenes más y parar la guerra del todo.
En Gaza quedan 67 rehenes del ataque del 7 de octubre.
De ellos, unos 30 estarían vivos, según estimaciones del IDF.
También hay cuerpos de al menos 35 confirmados muertos, más el de un soldado caído en 2014.
Shiri Bibas, si no es el cuerpo de hoy, sigue en esa lista incierta.
Reflexión final
El caso Bibas muestra lo bajo que puede caer Hamas.
Los terroristas o solo mataron a unos niños indefensos, según Israel, sino que usaron sus cuerpos para un juego propagandístico enfermo.
Que hayan metido un cadáver falso en el ataúd de Shiri es el colmo del cinismo.
Hoy, con esas seis liberaciones, hay un rayo de esperanza. Pero mientras queden rehenes, vivos o muertos, esto no termina.
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