(“SUM QUOD ERIS, FUI QUOD ES”)
(“SOY LO QUE SERÁS, FUI LO QUE ERES”)
“Sum quod eris, fui quod es” es inscripción que he visto y leído en más de un cementerio. A bastantes jactanciosas y a muchos presuntuosos les convendría saber aplicarse el cuento, la lección del latinajo, o la que encierra aquella redondilla de Francisco de Quevedo y Villegas, cuyos versos dicen: “¿De qué sirve presumir, / rosal de buen parecer, / si no acabas de nacer / cuando empiezas a morir?”.
Tres cuartas partes de lo mismo (si no, más) cabría decir de aquella otra redondilla que tuve la oportunidad de leer a la entrada de cierto camposanto y cuyos octosílabos aireaban: “Como tú te ves, me vi; / como me ves, te verás; / no ofendas a Dios que estás / muy cerca de estar aquí”.
Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.com
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