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Inflación

Ángel Sáez García 15 May 2006 - 12:03 CET
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(ANTE EL MAREO, LA BIODRAMINA –O SU ANAGRAMA-, UN ¿BIANIMADOR?)

El mareo cinético, esto es, el provocado por el movimiento, es uno de los más frecuentes, pero no el más ni el único. Si un 16% de la población se marea cuando viaja, el porcentaje complementario, o sea, un 84%, se marea cuando va de compras (por la continua y constante alza o subida del precio del barril de petróleo –lo tenemos y llevamos crudo con el crudo- y, como corolario y correlato, del resto de los artículos y/o demás bienes de consumo). Este último tipo de mareo afecta más a las mujeres que a los hombres, porque son ellas quienes suelen ocuparse (aunque cada día son más los hombres que acompañan y hasta se avienen a realizar en solitario el llamado “llenado del carro semanal o diario”) de las tareas de abastecimiento casero.

En torno al 80% de los encuestados indica que sufre mareos en cualquier estación del año (antes, sólo o sobre todo, en Navidades y de y en vacaciones de Semana Santa y verano). El porcentaje de quienes se mareaban los fines de semana se parece cada vez más al de quienes lo hacen entre semana.

Antes, el menda lerenda, “Otramotro”, no se mareaba tanto como lo hace ahora, cuando va a hacer la compra y comprueba a cómo está la fruta, la verdura, la carne y/o el pescado.

Entre otras, una buena estrategia para prevenir el mareo es evitar llenar la bolsa de la compra con tonterías, como el alcohol (que está por las nubes; y, como me ocurre con el carburante, que me marea nada más olerlo, aquél, el alcohol, me marea nada más mirarle el precio, casi tanto como si me lo hubiera llevado, de y en verdad, al coleto).

Y es que, te pongas como te pongas (aunque no te llames Pero Grullo), la verdad es la verdad; y se impone y comporta como una seo románica, dura y fría. Pues así nos quedamos algunos, baldados y helados, cuando le echamos un ojo a los precios de ciertos alimentos o productos gastronómicos, a los que, sin ningún lugar a dudas, les sobra la “g”, inicial de palabra.

Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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