(ES BROMA O RETRANCA URDIDA SIN ACRITUD NI MALDAD)
Hace unos cuantos minutos, pocos, tras disfrutar sobremanera con el juego arrollador y los cuatro goles como cuatro soles que la selección española de fútbol le ha marcado a la ucraniana, hoy, miércoles, 14 de junio de 2006, en la página 85 del “pluscuancentenario” Diario de Navarra, bajo el epígrafe de El dicho, leo “Erudito de la violeta (sic)” y, a continuación, su exégesis:
“Se refiere a quien, a pesar de aparentar gran cultura, sólo tiene culturilla y demuestra afección (sic) y cursilería en su comportamiento. La expresión procede del título de una obra del escritor José Caldaso (sic): “Los eruditos a la violeta o curso completo de todas las ciencias dividido en 7 lecciones para los 7 días de la semana””.
Como les ocurre a algunos chistes jocosísimos, a la explicación entrecomillada que precede le sobran los comentarios, las palabras.
(Coda: No obstante, acaso convenga señalar, al menos, que el redactor o redactora del escolio, al o a la que, seguramente, el santo se le fue al cielo, quiso escribir “erudito a la violeta” en lugar de “erudito de la violeta”, “afectación” en vez de “afección” y “Cadalso” en lugar de “Caldaso”.)
Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es
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