Sin ninguna duda, amable, atento, dilecto, discreto y selecto lector, debo ser una de las personas más agraciadas del planeta Tierra, uno de los ciudadanos con mayor y mejor fortuna del universo mundo. Porque ya no sólo por correo electrónico, vía la red de redes, Internet, me llegan las buenas nuevas, los modernos “evangelios”. También por correo normal recibo un sinfín de comunicaciones de premios sin cuento, una montonera de varios miles de propuestas de chanchullos sin fallo y otra, no menos escasa, de inconcusos chollos.
Y así, como para muestra basta (con) un botón, hoy mismo he extraído de mi buzón una carta dirigida a mi persona, con matasellos de Valencia y la dirección exacta, en la que la empresa X (no le haré publicidad de balde), de servicios de transporte urgente, me comunicaba que me había correspondido UN SISTEMA CINE EN CASA DOLBY DIGITAL ESTÉREO (sic) como regalo promocional, adjudicado ante notario, de la empresa Y (le ahorraré, asimismo, por idéntico motivo al aducido arriba, el nombre concreto de la misma), cuyas distribución y entrega serán gratis, siempre que llame urgentemente, antes de que transcurran 48 horas desde la recepción (me dispongo a hacerlo ahora mismo, ¡que se me pasa el plazo! –es ironía-) a cierto número de teléfono que empieza por un 902. Dentro de dos días (sigo usando la figura retórica mentada, negando lo que afirmo), como mucho, me avisarán para recogerlo.
Y es que me he dicho “otro trampantojo, o sea, otra trampa para los ojos, al canto”, quiero decir, otra denuncia de añagaza o subterfugio que añadir a mi currículum.
Afortunadamente (diría –casi con total seguridad- que la susodicha gracia se la debo, en exclusiva, a la vida, maestra excelente), el menda lerenda, “Otramotro”, no es ningún incauto. Ahora bien, ¡cuántos (no) caerán en el cepo! Alguien, particularmente, sí, porque me consta, pero ninguna empresa da nada (de nada) de forma desinteresada, ninguna.
Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es
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