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Cuando el prejuicio se convierte en un perjuicio

Ángel Sáez García 07 Sep 2006 - 18:24 CET
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Como hoy, habiendo dado ya las cinco y media de la tarde, el menda lerenda, “Otramotro”, no había urdido aún sus veintitantas líneas habituales (sobre el asunto que fuera), ha decidido golpear la aldaba de la puerta de su vecino y amigo del alma, Emilio González, “Metomentodo”, para ver si éste podía echarle a aquél un cable o una mano, o sea, un textillo de estilo “otramotrero”, que le ayudara a salir airoso del brete en el que se hallaba o trance por el que el susodicho pasaba.

“Metomentodo” me ha abierto la puerta de su casa y las del Cielo nada más conocer mi urgencia. Me ha preguntado si llevaba recado de escribir encima; al contestarle que sí, con un raudo imperativo, “pues escribe”, me ha dictado (si he logrado recoger todo lo que ha dicho) lo que sigue:

“Hoy, jueves, 7 de septiembre de 2006, en la página 16 de Diario de Navarra acabo de leer el artículo del maestro de maestros columnistas, Manuel Alcántara, titulado “UNA CIERTA ANTICIPACIÓN” (sobre el suicidio internetero nipón), que fina el mismo con esta frase: “Algo raro pasa, pero como ocurre continuamente deja de ser raro”.

“Como usted ya sabe, amable, atento, dilecto, discreto y selecto lector de estos renglones torcidos, el menda lerenda, “Otramotro”, tiende a seguir a rajatabla el mismo prejuicio que defendían a ultranza los indios navajos, quiero decir que suele coronar sus textos con la conditio sine qua non de que todos ellos contengan alguna imperfección, para que su espíritu no resulte ni aplastado ni apresado por ninguna de sus urdiduras o “urdiblandas”.

“Y es que, de un tiempo a esta parte, el bueno de don Manuel también parece haberse dormido en los laureles o sumado al club de los prosélitos de la proverbial costumbre navaja. Hoy, verbigracia, ha escrito “psiquíatras” (sic, con tilde) y “Nietzche” (sic, sin “s”).

“Ahora sólo falta que añadas tu nombre, apellidos y dirección de correo electrónico”.

Así lo hago.

Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es

P. S.

Sin embargo, le ha dado tiempo de agregar esta coda:

“Ah; olvidábaseme decir que con una pinta de negra en la cervecería de abajo estoy pagado, prenda”.

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

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