Hoy, sábado, 9 de septiembre de 2006, día señalado por el santoral para que quien quiera pueda celebrar con más o menos fervor la festividad de Nuestra Señora de Aránzazu (por cierto, a ver si no me olvido y luego llamo por teléfono a mi amiga Arantxa para hacerle llegar mis cariñosas felicidades), amable, atento, dilecto, discreto y selecto lector de estos renglones torcidos, el menda lerenda, “Otramotro”, acaba de leer en la página 5 del “pluscuancentenario” ABC el artículo firmado por Juan Manuel de Prada y que el susodicho columnista ha tenido a bien titular “¿Y LAS MUERTECITAS?”.
Desconozco si el de Baracaldo (1970), autor de “Coños”, “La tempestad” y “La vida invisible”, entre otros títulos, uno de los cinco mejores escritores de esta piel de toro puesta a secar al sol que más calienta, fue socio fundador; tampoco sé si pertenece o si tiene la intención de solicitar cuanto antes su ingreso en el Club de los “Unierroristas”, circunspecto grupo guasón conformado por serios urdidores zumbones, prosélitos de la costumbre o el prejuicio navajo de hilar, trenzar y tramar todos sus tejidos con alguna imperfección, para que su espíritu no resultara hecho prisionero por ninguna de sus manufacturas.
Seguramente, Juan Manuel de Prada escribió tres artículos anteriores a éste en los que no deslizó ningún yerro. Me apostaría doble contra sencillo a que ha sido para compensar y/o promediar, a que ésa y no otra ha sido la razón por la que hoy ha cometido los cuatro errores que siguen: goberno (sic, sin la “i”), héte (sic, con tilde), maltratadotes (sic, por maltratadores -aunque ahora, mientras releo lo escrito, dudo si “maltratadotes” no será más acierto lingüístico que fallo-) y aguen (sic, sin la crema o diéresis).
Ángel Sáez García
angelsaezgarcia@yahoo.es
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