Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

España, ¿harta de no ser lo que, in illo témpore, Esparta?

Ángel Sáez García 14 Ene 2008 - 13:58 CET
Archivado en:

ESPAÑA, ¿HARTA DE NO SER LO QUE, IN ILLO TÉMPORE, ESPARTA?

(O FORNICIO O DIVORCIO)

“Un proverbio africano aconseja no blasfemar contra Dios por haber creado el tigre, sino agradecer que no le haya dado alas”.

Manuel Alcántara

Hace un rato, me ha llegado a una de mis direcciones de correo electrónico el siguiente “emilio” de mi amigo del alma Félix Unamuno:

“Dilecto E. S. O., un andoba de Cornago:

“Vengo de sorprenderme al leer que el adulterio estuvo autorizado en la antigua ciudad-estado de Esparta. Quiero decir que las féminas lacedemonias tenían reconocido por ley el permiso para poder comportarse, cuantas veces les diera la gana, como unas casquivanas, siempre que cumplieran, eso sí, a rajatabla, esta sola, mas sine qua non, condición: el amante tenía que ser, necesariamente, más alto y más fuerte que su marido (quien, a pesar de los cuernos, no podía decir ni mu). De lo trenzado se colige que sólo estaban a salvo de (so)portar las onerosas y enojosas astas aquellos espartanos cuya fortaleza, estatura y envergadura (así, todo junto, pero también separado) superara de largo la media.

“Otrosí, la soltería llevaba aparejada la pena del ostracismo o destierro político. Ergo, a los enclenques, enanos y onanistas sólo les quedaba optar entre el exilio (para algunos un elixir) o la cornamenta (que a muchos aun hoy atormenta).

“¿Cuál es tu criterio al respecto? Tengo para mí que hoy hay en este país bastantes mujeres que han dado a escoger a sus cónyuges entre esta doble opción: o fornicio o divorcio. El corolario es claro. El divorcio está en boga.

“Te agradece de antemano la respuesta, desea salud y (man)da abrazos tu amigo,

“Félix Unamuno”.

Acabo de contestarle lo siguiente:

Me temo, dilecto Félix, que poco puedo ayudarte (pues muy poco debe importarte mi opinión) en este asunto. Acaso convendría que tuvieras en cuenta estas líneas de Baltasar Gracián y Morales, que “cásanse algunos con la primera información, de suerte que las demás son concubinas, y como adelanta siempre la mentira, no queda lugar después para la verdad”. Servidor está casado con la Literatura. Al parecer, ignorabas este extremo, que mi estado civil era el de soltero, o sea, mi condición de exiliado.

Te desea un endecasílabo perfecto, “acierto, tras acierto, tras acierto”, tu amigo,

Ángel Sáez García
otramotro@tudela.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by