Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

No calles el fervor que hay en las calles…

Ángel Sáez García 26 Jul 2023 - 00:00 CET
Archivado en:

NO CALLES EL FERVOR QUE HAY EN LAS CALLES

DE TUDELA, POR SANTA ANA, LA ABUELA

 

I

 

Procesiona a ambos lados de las calles

De la ciudad navarra de Tudela,

En honor de Santa Ana, excelsa Abuela,

El grueso de sus gentes. No lo calles.

 

Ora estés en colinas, ora en valles,

Si es veintiséis de julio, con la vela

El ramo de albahaca irá, que vela

Por ella, y viceversa, donde te halles.

 

Tal vez real no sea ni una ni otro,

Pero recordarás cómo impresiona

Ver que el fervor con la piedad fusiona

 

Al paso de su talla, hecha de notro.

Quien ese día (ad)mira a la Patrona

Advierte, aun siendo ateo, que no es potro

 

De tortura la tal, ni te abandona

En silla estés sentado o en poltrona.

 

II

 

Catorce endecasílabos perfectos,

O dieciséis, si agrego un estrambote,

Son cuanto necesito, el impar lote,

Para borrar mis taras, mis defectos.

 

Y recibir por ellos tus afectos,

Abuela de Tudela, justo mote,

Que llevas con orgullo, y que lo anote

Te agrada, porque logra sus efectos.

 

Sendos rastros de cera y albahaca

Quien, tras la procesión, las tudelanas

Calles pisa, sea útil o un pelanas,

 

Advierte, amén de alguna de can caca,

Que el non fervor afea que te tienen

Cuantas/os en busca aquí de amparo vienen.

 

   Ángel Sáez García

   angelsaez.otramotro@gmail.com

Ángel Sáez García

Ángel Sáez García (Tudela, 30 de marzo de 1962), comenzó a estudiar Medicina, pero terminó licenciándose en Filosofía y Letras (Filología Hispánica), por la Universidad de Zaragoza. Casado (con la literatura —en traducción libre, literaria, “si la literatura no lo es todo, no vale la pena perder una hora con ella”, Jean-Paul Sartre dixit—, solo con […]

Más en El blog de Otramotro

Mobile Version Powered by