Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Zapatero, propaganda, blanqueo y reconstrucción de relato

Trump ordena la liberación de presos políticos y Zapatero intenta colgarse la medalla humanitaria en Venezuela

La liberación de presos políticos en Venezuela no fue fruto de la mediación de Rodríguez Zapatero, sino de una orden directa de Donald Trump a Delcy Rodríguez. La Unión de la Resistencia Venezolana en el Exilio, Urvex y otros críticos denuncian que se intenta blanquear política y éticamente al expresidente español, señalado por su estrecha vinculación al chavismo, las tramas del oro y las famosas “maletas” de Delcy.

Raquel Marcano 09 Ene 2026 - 12:13 CET
Archivado en:

En el nuevo reparto de papeles que pretende imponer el chavismo tardío en medio del colapso, se vende la idea de que José Luis Rodríguez Zapatero ha sido el artífice de la liberación de presos políticos en Venezuela. Nada más lejos de la realidad.

La única orden efectiva —según fuentes diplomáticas y analistas internacionales— provino de Estados Unidos, y fue Donald Trump quien instruyó a la presidenta interina Delcy Rodríguez para que excarcelara a los detenidos por razones políticas como parte del proceso de transición supervisada.

Es decir: no hubo negociación, hubo orden.  Y no del “mediador humanitario”, sino del poder real.

Zapatero entra después: no como salvador sino como decorado

En este contexto, la repentina aparición de Zapatero en Caracas, promovida por Jorge Rodríguez y amplificada por altavoces mediáticos afines, no responde a una intermediación diplomática efectiva, sino a lo que la Resistencia Venezolana en el Exilio y otros críticos venezolanos  describen como un intento calculado de apuntarse méritos ajenos y reconstruir su reputación frente al desastre del chavismo.

No es blanqueo político: es blanqueo político y ético

Lo que está en marcha no es solo un “lavado político” del expresidente español, sino también —y esto es lo más inquietante— un lavado ético. Porque Zapatero no llega a Venezuela con las manos limpias.
Llega cargando con:

✔ años de alineamiento con Maduro y el Grupo de Puebla,
✔ múltiples señalamientos mediáticos por vínculos con tramas de oro y petróleo,
✔ la escandalosa visita de Delcy y las maletas,
✔ querellas presentadas en España por asociaciones civiles,
✔ y el historial completo de defensa sistemática del chavismo en foros internacionales.

La relación Delcy–Zapatero: oro, maletas y poder

Para La Unión de la Resistencia Venezolana en el Exilio y analistas críticos, la relación entre Zapatero y Delcy Rodríguez no es diplomática, sino comercial, opaca y política, articulada alrededor de negocios, reuniones y negocios aún no aclarados.
No en vano la actual presidenta interina ha llegado a referirse a Zapatero como “mi príncipe”, un apodo que encaja con la narrativa que lo sitúa no como mediador, sino como pieza central del asesoramiento y el acompañamiento del régimen bolivariano en su fase más oscura.

Desde esa óptica, si Zapatero es el “príncipe”, Delcy sería la “jefa”, y su estructura una banda. Obviamente la escena no es diplomática: es mafiosa.

El intento de reescribir la historia reciente

Con la caída de Maduro y la transición bajo supervisión, el chavismo necesita reescribir el libreto: pasar de ser una narcotiranía aislada a un actor que dialoga, libera presos y busca reconciliación nacional. Y en esa operación cosmética, Zapatero funciona como el puente perfecto:
un europeo, socialista, español, defensor histórico del régimen, capaz de ser presentado como humanitario.

Pero la secuencia no engaña a nadie:  Trump ordena, Delcy ejecuta, Zapatero se cuelga la foto.

Zapatero, el “canciller” del chavismo

Hace años que la Resistencia Venezolana en el Exilio y analistas internacionales no lo consideran un simple expresidente, sino el canciller del chavismo en Europa y el mundo,  defensor en Bruselas, Madrid y foros progresistas del proyecto socialista venezolano. Ahora, en la fase de reconstrucción del relato, se da un paso más: reciclarlo como garante de libertades y liberaciones.

Conclusión
Lo que está ocurriendo en Caracas con la excarcelación de presos políticos no es diplomacia, ni reconciliación, ni milagro humanitario.
Es marketing político, blanqueo ético y operación de propaganda para salvar al príncipe en el momento en que la jefa negocia con el poder real: Washington.

Y mientras se libera a presos por orden estadounidense, se intenta liberar de culpas a quienes acompañaron, defendieron y facilitaron durante años la maquinaria represiva que hoy finge desmantelarse.

Más en La Otra Mirada

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by