El grado de depravación que reina en las cárceles venezolanas es indecible. A los numerosos motines que se denuncian, y que van en aumento, a la hambruna que asola a los reclusos y la violencia que campa a sus anchas sin que nadie ponga remedio, se suman
Más en Periodismo
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home