«Vamos a entrar en una profunda depresión», vaticinaba el economista Nouriel Roubini en la cumbre de otoño del FMI de hace ahora cuatro años. Nadie le creyó. Allá por 2006 el FMI alertaba de riesgos inflacionistas, de una ligera desaceleración del crecimiento mundial, de un posible enfriamiento del sector inmobiliario en Estados Unidos …
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