En 2004, el grupo de perfumería y moda Puig sufrió un deterioro de su rentabilidad y entró en pérdidas operativas. ¿Quién le iba a decir a esta familiPero la dificultad no les paralizó. Tomaron las medidas necesarias. Para empezar, nombraron consejero delegado a Marc Puig, que hasta entonces ocupaba el cargo de la presidencia de la división de moda, supervisando marcas como Carolina Herrera, Nina Ricci y Paco Rabanne …
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