Lo suyo es trastear con cacharros electrónicos, «eso es el hacking, aunque a veces se le da un significado peor». A sus 20 años recién cumplidos se ha convertido en el primero en hackear el sensor Kinect que permite jugar sin mando en la consola Xbox de Microsoft.
Lea el artículo completo en www.elpais.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home