Durante la guerra fría, Estados Unidos temía que el Partido Comunista Italiano importara a Europa occidental el sistema soviético. En el siglo XXI, las complejas relaciones bilaterales entre Rusia e Italia, y sobre todo la intensa relación privada entre el primer ministro ruso, Vladímir Putin, y su homólogo italiano, Silvio Berlusconi, se han convertido en una nueva obsesión para la Administración y la diplomacia estadounidense …
Lea el artículo completo en www.elpais.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home