La cama de Gerardo, boliviano de 27 años, está en el comedor de una minúscula casa, en Usera, el barrio chinatown de Madrid. El chico comparte el piso con otros ocho compatriotas. Sólo uno del grupo, José Waldo, de 31 años, tiene los papeles en regla. Un noveno, Wilder, de 24 años, está encerrado en el Centro de Internamiento para Extranjeros (CIE) de Madrid desde que la Policía lo detuvo hace cuatro semanas en plena calle por no tener documentación …
Lea el artículo completo en www.publico.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home