Cada 2 de enero, los ultras campan a sus anchas por Granada. La excusa es la Fiesta de la Toma, la conmemoración de la reconquista de España por los Reyes Católicos, un rancio ritual celebrado con el plácet del PP, que Gobierna la ciudad, y el PSOE, que participa del festejo. La Toma conserva los elementos propios de una conmemoración franquista: Dios, patria y poder civil van todos a una …
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