Que nadie se equivoque. Pep ni estaba perturbado, ni nervioso, ni perdió los papeles, ni mucho menos cayó en la trampa de Mourinho. Lo de ayer de Guardiola en el Bernabéu, sin decir una mala palabra, sin levantar la voz, pero poniendo a caldo a Mourinho estaba muy meditado … Guardiola, que ha aguantado a lo largo de estos tres años de todo, desde insinuaciones de dopaje a manipulaciones de calendario, llegó ayer señalado como un tipo peligroso y debió pensar «de perdidos, al río» …
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