Siguen tan «indignados» y «cabreados» como hace tres semanas, cuando, junto a decenas de miles de personas, se manifestaron para denunciar la perversión del concepto de democracia por parte de «los poderes económicos y políticos». No se resignaron a que su protesta fuera un acto único y decidieron acampar en las plazas de sus ciudades para exigir «cambios urgentes» en un sistema que ni les gusta, ni les representa …
Lea el artículo completo en www.publico.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home