Se habían pasado la tarde anterior estudiándose, mirándose las manos, la forma de la boca, de los ojos, buscando gestos, rasgos en común. Marimar estaba convencida de que Randy, el chico que apareció en un reportaje de EL PAÍS sobre robo de niños el pasado 20 de marzo, era su hermano. Solo le había visto en las fotografías que ilustraban el reportaje: un Randy bebé rodeado de las monjas de la clínica San Ramón de Málaga en 1971 y un retrato reciente …
Lea el artículo completo en www.elpais.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home