Fernando Alonso está cansado. Y a duras penas controla el hartazgo que le provoca la dictadura de Red Bull. Vettel firmó ayer la séptima pole en ocho carreras, por delante de su compañero Webber, y el español, cuarto, enhebró un discurso cargado de balas dialécticas contra su equipo. Hastiado de esperar por parte de Ferrari una evolución del coche que le permita siquiera discutirle un triunfo al líder del Mundial, Alonso explotó …
Lea el artículo completo en www.publico.es
Más en Otros medios
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home