ARTÍCULO EN 'THE OBJECTIVE'

Juan Luis Cebrián: «Puede durar 3 días, 3 meses o 3 años, pero el sanchismo es ya un fracaso personal, político y nacional»

"Su lugar en la Historia está ya determinado y él mismo lo explicitó en sus escritos ante el juez: es Pedro el Inescindible"

Juan Luis Cebrián y Pedro Sánchez.
Juan Luis Cebrián y Pedro Sánchez.

No da crédito.

Juan Luis Cebrián, brillante columnista de ‘The Objective‘, se queda ojiplático al observar la deriva hacia la que va la España pilotada por Pedro Sánchez.

El periodista, siempre reconocido seguidor de la causa socialista, asevera que ahora mismo no sabe hacia dónde mirar porque todo son auténticas atrocidades. Y así lo cuenta en su tribuna semanal en el diario dirigido por Álvaro Nieto:

Es tal el caos generado en nuestra Madre España por la ambición personal de Sánchez que ya no sabe uno donde mirar. Todavía esperamos explicaciones sobre los lazos que anudan el comportamiento servil del expresidente Rodriguez Zapatero al tirano banderas venezolano; las razones por las que fulminó el presidente a su cómplice político más fiel, verdadero número dos del partido socialista, señor Ábalos; o las que justifican que el introductor de Koldo en el partido, guardián nocturno lo mismo de un puticlub que de los avales electorales del propio Sánchez, sea hoy el secretario de organización del PSOE.

Para no hablar de la situación judicial de la esposa del presidente y del hermano del mismo; de la imputación del fiscal general; del comportamiento del ministro de Exteriores, que regatea sus obligaciones frente a la Casa Real mientras se dedica a buscarle empleo a la cuñada japonesa del presidente, llamando incluso a legaciones diplomáticas; o de un ministro de Cultura al que el Estado paga por proteger al circo, atacar a la fiesta nacional, y menospreciar al presidente de la República francesa.

El autor añade que hay mucha tela que cortar:

Podríamos seguir con los detalles: un ministro del Interior que no se hace responsable de la corrupción de los jefes policiales encargados de luchar contra el narcotráfico; una vicepresidenta primera que miente y gesticula a troche y moche desde su escaño parlamentario; o un coro de voces ministeriales que recitan cada día la lección impartida por centenares de asesores pagados con cargo al erario público, y entonan el cántico del bulo y la máquina del fango. Para fango el de Valencia, pero ya se ha cuidado el presidente de no ensuciarse con él, no le vayan a estropear la foto.

Quien fuera director de ‘El País’ concede al lector un rayo de esperanza al considerar que el sanchismo ya tiene fecha de caducidad:

La verdad es que repasando este memorial de estupideces y ofensas a los españoles, a cuyo servicio se debe el equipo gubernamental, comienzo a pensar que sí merecería el Parlamento la presencia de nuestra mejores plumas. Estamos asistiendo en vivo y en directo al otoño del patriarca: como siempre en estos casos está desnudo, pero él mismo no lo sabe. Puede durar tres días, tres meses o tres años sometido a las burlas y desplantes de sus ocasionales socios. Pero el sanchismo es ya un fracaso personal, político y nacional.

Puede seguir protegiendo a un prófugo de la justicia y permitir que su secretario de organización continúe despachando los secretos del partido en el bar de enfrente de su sede; o garantizar la lealtad a su persona a base de paguitas, sobresueldos y canonjías. Dará lo mismo. Su lugar en la Historia está ya determinado y él mismo lo explicitó en sus escritos ante el juez: es Pedro el Inescindible. Inseparable compañero de Aldama, de Koldo, de Ábalos, de Cerdán. Rehén en su ambición de conseguidores, separatistas y antiguos partidarios del terrorismo.

Cebrián hace un alegato final para recuperar la España de siempre, la del esfuerzo solidario y alejada de la incompetencia instalada ahora mismo en La Moncloa:

Recuperemos ante la desunión y el fraude a que estamos sometidos la España que despertó en Paiporta; la machadiana España de la rabia y de la idea; la que Miguel Hernández describió como España del toro, que respira la luz, que rezuma la sombra y que ilumina el fuego. Reivindiquemos su nombre, su lengua y su victoria sobre la incomprensión, la estupidez y la avaricia de quienes pretenden hacer de la democracia un negocio y de su ignorancia escuela. La España de Picasso, de Alberti y Federico, recuperada al fin por un esfuerzo solidario, traicionada ahora por la incompetencia y avidez de un petimetre y sus acólitos, protagonistas de la sanchoesfera.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

Lo más leído