José Antonio Sentís lleva más de 40 años dedicado al periodismo en España en todas sus dimensiones: ha conocido el periodismo de agencia, el periodismo de revistas, el periodismo en periódicos de ámbito nacional, el periodismo en un canal internacional, el periodismo radiofónico en la actualidad se sitúa en el periodismo digital como Director General de El Imparcial.es. Además ha sido un destacado colaborador de Luis María Anson.
El veterano periodista, que además es un tertuliano habitual en multitud de programas habla de momentos de su trayectoria con Periodista Digital.
Como responsable parlamentario de la agencia Efe, siendo testigo de la etapa del Duque de Suárez ¿cómo era como parlamentario?
Suárez no era un buen parlamentario. Era un especialista de conciliación de élites. De reuniones. Pero no de sesiones parlamentarias. Era más de cocinar todo antes de los debates parlamentarios. Se orquestaba todo en la cocina y luego se iba al parlamento cuando todo estaba orquestado. No era buen parlamentario, no tenía nada que ver con Felipe González, ese sí que era un gran parlamentario, uno fuerte.
En esa etapa coincidiría con Fraga y Carrillo ¿qué opinión tiene de estos dos políticos muy elogiados y muy odiados?
Fraga tenía un gran concepto de la democracia, en contra de lo que se ve en algunos juicios. Tenía una formación democrática, la quería de corte mayoritario y no proporcional y era muy inteligente. Pero le perdían las formas. Su carácter era muy fuerte. Pero su contribución a la democracia fue importante. Carrillo tuvo que purgar su pasado – pasado nada claro – y lo purgó con una contribución a la democracia. Yo respeto su contribución a la democracia, no su pasado. Sí su contribución a la democracia.
Durante su etapa como jefe nacional de ABC, el periódico mantuvo una batalla mediática contra el diario El País, que en ese momento era el diario oficial de la democracia.
Es que aquel El País no es el de ahora. Tenía tal auge que vivió de la suficiencia. Eran como las sagradas escrituras y vivía con una gran suficiencia respecto a todo el mundo. El resto no existía. Pero claro, El País cometía errores y tenía una línea ideológica criticable. Nadie la tocaba porque había miedo. Los políticos de la derecha querían llevarse bien con El País.
El País hizo públicas las deudas del ABC con el Estado en aquella época
Al final El País entró también en batalla. Primero quería estar en el Olimpo y luego tuvo que entrar en la batalla. Era un debate entre líneas editoriales.
En los ochenta hubo una gran crisis en la derecha política. En ese momento el principal medio de comunicación de la derecha, sino el único, era ABC. ¿Jugó algún papel en aquel proceso?
Era el único. ¿Si jugó un papel en el proceso de unificación de la derecha? Fue fundamental. La recomposición moral de la derecha. A la muerte de Franco daba la impresión de que toda la derecha era franquista. Esa fue la gran virtud del PSOE: identificar la derecha con el franquismo y obligándo a la gente a que se sonrojara y tuviera mala conciencia por votar a la derecha. Eso no cambió hasta Aznar. Anson consiguió desligar el franquismo de la derecha democrática. Ese fue el gran éxito de Anson en ABC..
Dirigentes del PSOE de la era felipista llegaron a demandar a ABC
Recuerdo que Rosa Díez, la actual portavoz de UPyD nos demandó por una viñeta de Mingote. Ella era en ese momento consejera en el Gobierno del PNV. Era una viñeta del País Vasco. Siempre ha habido querellas entre políticos y periódicos.
El ABC apoyó mucho a Pujol en los ochenta, pero luego le criticó en 1993, coincidiendo con su pacto con el PSOE
Todo es por la evolución del nacionalismo catalán. Los nacionalistas catalanes apoyaron la Constitución en 1978 y lo que hicimos en ABC, lo que hizo Anson, fue ensalzar cada gesto del nacionalismo catalán hacia España. Por eso Pujol llegó a ser ‘español del año’ nombrado por ABC. Ese Pujol colaborador era el que elogiábamos. Pero su evolución fue hacia el soberanismo.
Herri Batasuna hizo campaña contra el diario ABC…
Hubo de todo. Las juventudes de Batasuna se querellaron contra ABC porque dijimos que eran de ETA. Y eran de ETA. Pero estaban tan crecidos entonces que llegaron a querellarse. Yo estuve en el juzgado de Plaza de Castilla por aquello. ABC hizo un papel muy importante de colocar al terrorismo como algo delincuencial, quitándole el heroismo que quisieron tener durante la transición. ‘Héroes contra el franquismo’, cuando ellos nunca fueron contra el franquismo, fueron contra España. Fueron contra el franquismo cuando el franquismo era lo que había en España y cuando en España hubo democracia fueron contra la democracia.
Usted fue uno de los líderes del equipo de Televisa España, que acabó siendo el equipo que creó La Razón
Se fue Luis María Anson a Televisa y me pidió que me uniera el proyecto. Me pareció un proyecto atractivo: era un canal de televisión de información 24 horas, algo que en ese momento no existía en España. Y entonces arrancamos ese proyecto junto a Joaquín Vila. Pero hubo una crisis económica en México. Y se planteó en ese equipo la posibilidad de hacer un nuevo periódico. Entonces se planteó la creación de La Razón.
Pérez Maura escribió en ABC allá por el 2009 que ‘La redacción del diario que él conoció en 1989 estaba sometida al criterio incuestionable de un director (Anson) al que sólo podía poner freno su editor (Guillermo Luca de Tena)…’
El Sr. Pérez Maura es amigo mío. Era un joven que prometía en aquella época y estaba dentro del equipo del Sr. Anson en aquel momento y los jefes que estábamos entonces. Tuvo un buen papel. Es un buen periodista, un gran periodista y fue apoyado por los redactores jefe que a su vez estaban apoyados por Anson. Formó parte de ese proyecto. Lo hizo muy bien. Él tendrá su perspectiva. El Sr. Anson cuando dirige es un hombre exigente, pero aprendes mucho más estando un minuto con él que con muchas otras personas. Claro que era exigente. Pero era una exigencia constructiva y de éxito. No me parece que eso tenga que ver con el sometimiento. Una persona que te exiga hasta llevarte al éxito no me parece que te esté sometiendo.
A usted le nombran director de RNE en 2002, y coincide con José Antonio Sánchez, con el que había coincidido en Radio España
Sánchez había trabajado conmigo desde la agencia EFE, también en el ABC. Después fue nombrado Director General de RTVE y tuvo la amabilidad de nombrarme a mí.
Y escogió a Antonio Jiménez para las mañanas de RNE
Entendí que el Sr. Antonio Jiménez era un buen candidato para conducir las mañanas y no me equivoqué porque después ha tenido una trayectoria muy destacada, puesto que después de la radio en Intereconomía Televisión y 13TV.
Mirando el Gobierno Aznar parece que hubo una competición entre dos bandos, ‘los de Pedro J. Ramírez’ y ‘los de Luis María Anson’ para intentar hacer una PRISA del PP. Pedro J. con Telefónica y Anson con Planeta, que es quién al final logra Antena 3.
Son sus protagonistas los que deberían hablar de ellos y no yo. En eso yo era un espectador.
Pero estaba más cerca que otros…
Hacía falta que la guerrilla de Pancho Villa (la derecha mediática) frente al poder unificado de la izquierda (el Grupo PRISA) estuviera más organizada. PRISA dominaba toda la izquierda. ¿Hubo batalla entre Pedro J. Ramírez y Anson? Cada uno mantuvo su posición, pero ahora ambos están juntos: enemistad ninguna.
¿Cuál sería el balance del Gobierno Aznar en los medios?
No hubo una concepción del Gobierno sobre qué hacer con los medios. El Gobierno del PP nunca ha tenido una idea muy clara que hacer con los medios de comunicación, nunca los ha entendido globalmente.
¿Y ahora el Gobierno Rajoy?
Ahora tampoco. Pero me parece casi bien. Que no lo entienda. Nunca ha tenido un concepto claro. Si no prestarles atención, sin verlos indiferencia, dejarles en libertad (…)
Usted ha sido tertuliano en multitud de programas de televisión y radio… ¿qué opina sobre la ‘tertulianización’ del periodismo?
La tertulias es un buen género. Es un formato que permite contrastar opiniones que de otra manera tendrías que consumir varios periódicos al día para conocer todas las opiniones. Es un buen género y barato de producir. (…)
En la tertulia de Julián Lago en la que usted colaboraba en Canal 9, se criticaba que los tertulianos venían todos de Madrid
Muchas televisiones autonómicas llevan tertulianos de Madrid porque le dan contraste a la información local. Y no parece una mala estrategia. En Madrid también vienen periodistas de provincias para dar su contraste. También voy a programas de ETB.
En una tertulia en TVE, recuerdo que calificó de ‘intolerable’ la actitud de otro tertuliano [José María Calleja] que había causado la marcha del plató de Isabel San Sebastián
Calleja se equivocó de plano y se equivocó más al no rectificar. Le pudo la pasión. En la televisión en directo la sangre se sube a la cabeza. Vino a decir que Isabel San Sebastián se estaba aprovechando de ETA, cosa que era una vergüenza. Isabel, compañera mía y amiga, había sido amenazado de muerte por ETA y había sido una gran perseguida de ETA. Además la sostuvo y no la enmendó. Si se hubiera disculpado en ese momento, pero le pudo el orgullo. Y era una acusación intolerable.Y el Sr. Calleja había estado en manifestaciones contra el terrorismo, pero le pudo más la ideología de izquierda en ese momento que su reflexión sobre el papel contra el terrorismo de Isabel. Se equivocó e Isabel tuvo razón al defenderse.
¿A usted alguna vez le han pasado factura por alguna intervención en una tertulia?
Claramente no. Pero he sospechado. Creo que unas intervenciones mías motivaron mi salida de ’59 Segundos’ [presentado por Ana Pastor]. Creo que mis intervenciones en la campaña electoral de 2008, en los debates entre Rajoy y Zapatero, mis dos intervenciones, creo que no beneficiaron para seguir en ese programa y yo desaparecía de ese programa. Fueron intervenciones firmes en relación con la posición de Zapatero sobre España. Sostuve que Zapatero no tenía ninguna idea de lo que era España. Sostuve aquello. Pero Zapatero ganó las elecciones y el que no tuvo ninguna idea de ’59 Segundos’ fui yo. Había ido todo el año y dejé de ir. Pero sigo pensando que Zapatero no tenía una idea de España.
Precisamente la presentadora en aquel momento de ’59 Segundos’ dijo que la etapa de Zapatero en RTVE fue ‘la etapa de libertad’ ¿significa eso que los anteriores directivos, entre ellos usted, eran la anti-libertad?
La izquierda tiene verdadera magia para confundir sus intereses con la libertad y los intereses de los demás como la opresión. Son posiciones ideológicas. Yo fui director de RNE. Que se pregunte a los trabajadores de RNE qué piensan de mi etapa de ‘opresión en RNE’. Había 2.000 personas entonces en RNE. Si los 2.000 creen que aquello fue una etapa de opresión que lo digan. Pero creo que no. Eso era propaganda del zapaterismo para vincular izquierda con libertad y derecha con opresión. Eso es una estrategia ideológica. Toda la estrategia de Zapatero fue recuperar la idea de que la derecha era el franquismo. Una idea que fue demoledora contra España. La derecha liberal le gana al PSOE en libertades por goleada.
¿Qué visión tiene del periodismo actual?
Tiene que reiventarse. No valen los conceptos clásicos no valen. El periodismo va a hacer falta siempre. ¿Pero dónde? ¿Cómo? ¿Dónde somos importantes? La comunicación existirá siempre. Pero claro, no con medios convencionales como los que veo ahora. Habrá que pensar otros formatos. Sino, estamos perdidos.
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