La víspera de la jornada de reflexión algunos de los columnistas por fin nos revelan el sentido de su voto, aunque con más de uno, ni usted ni yo, amigo lector, habríamos tenido dudas, ¿verdad?
El más atrevido es Federico Jiménez Losantos (El Mundo), al que le gustaría tener una papeleta que valiese por tres. Como otros columnistas, casos de Isabel San Sebastián y Antonio Burgos, desmenuza la teoría del voto útil.
En estos últimos días de campaña han apelado desesperadamente al «voto útil» los dos grandes partidos que se turnan en el Gobierno desde 1977 y que son los responsables directos de la corrupción institucional, la quiebra del Estado y el envilecimiento de la nación. Para el que está contra la corrupción, lo útil es, obviamente, no votarlos.
Pero Izquierda Unida, cómplice habitual de todos los desmanes del PSOE, y los partidos nacionalistas antiespañoles, socios y beneficiarios de los pactos con los que gobiernan, forman parte del sistema tanto como socialistas y populares. En rigor, la muerte del sistema constitucional en España se debe a la coyunda permanente de los gobiernos con los separatistas.
Hay tres partidos pequeños que propugnan algo grande y necesario: la regeneración del sistema político y la defensa de la nación española como reunión de ciudadanos libres e iguales ante la ley. Son UPyD, Ciudadanos y VOX. No veo otra forma de voto útil que hacerlo por alguno de ellos. La pena es no poder votarlos a los tres.
Pilar Rahola (La Vanguardia) no vacila entre tres, sino entre dos, CiU y ERC, y la causa de su dilema no es buscar el bien común, cosa que hace Losantos, sino evitar el bien particular: la alegría de la malvada ‘Madrit’, opresora de catalanes.
¿votar a ERC y dejar que Convergència se cueza un poquito debilitando inevitablemente a Artur Mas, lo cual hará muy feliz a maese Rajoy?, ¿o votar a Convergència, a pessar de que el proceso necesita una ERC fuerte?
no nos engañemos, ERC le saca bvotos sobre todoa CiU, y ello engorda a uno, pero debilita la suma. Y si CiU quedara segunda la lectura de Madrid sería épica.
¿A quién votará la biógrafa de Artur Mas?
EL CASTIGO A LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO PROMETIDO
La agresión al ministro Cristóbal Montoro preocupa a varios columnistas como muestra de una violencia creciente en las calles catalanas.
Como de costumbre, a Raúl del Pozo (El Mundo) le sobra media columna, por lo menos, para expresar su idea, escribir su cita o contar su anécdota. El resto, el sobrante, es para sus relaciones personales.
les pegué unos capotazos a Jordi Rovira, Óscar Moreno y al documentalista Fran García para saber cómo veían lo de Cataluña y la posibilidad de que la farsa termine a garrotazos. Me dijeron que desde Madrid se patina sobre tópicos, que la independencia ya no está, como decimos en Madrid de memoria, en manos de la pequeña burguesía nacionalista, sino en la voluntad de emigrantes e hijos, como ellos mismos. «El proceso es pacífico, será pacífico, es una de las cosas que tenemos más claras».
La independencia será pacífica, pero los políticos que no están en la aventura ya no saben dónde poner las posas. Después de escraches, rotura de muebles en las sedes del PP, Ciutadans y PSC llegaron las amenazas: «Os liquidaremos a todos», «Vais a caer todos como Isabel Carrasco».
Anteayer apedrearon a la «puta España», interpretada por Cristóbal Montoro, en Vilanova i la Geltrú, ciudad donde nació Francesc Macià, aquel militar que llegó a la Presidencia de la Generalitat. El apedreamiento tiene la carga simbólica del suplicio islámico contra las adúlteras, o del castigo a los enemigos del pueblo prometido. Es un salto cualitativo, un paso más exaltado que el de los cristales rotos.
Pablo Sebastián (Republica.com) alerta de que las algaradas perjudicarán el plan separatista de Artur Mas.
Por ahora Mas ha ganado la calle en Cataluña, pero corre el riesgo de no controlarla y ese sería su gravísimo error. Porque si se ven y desarrollan actos de violencia en ese caso muchos ciudadanos catalanes, hoy favorables al proceso, darían un paso tras, al igual que reaccionarían contra el independentismo los empresarios y el sector financiero inversor, amén de las autoridades de la UE. Y, desde luego, que se cuente de antemano con la aplicación de la ley frente a todo aquel que se empeñe en provocar la ruptura de la legalidad, desde la calle o desde las instituciones catalanas que lo son de España por más que algunos esto lo quieran obviar.
Y Francisco Marhuenda (La Razón) se lamenta de la poca implicación de los periodistas y los políticos en la condena de la agresión.
Los políticos y los periodistas tendrían que haber hecho una condena unánime e inequívoca, pero en cambio se pudo escuchar la ignominia de minimizar lo sucedido e incluso de culpar a los dirigentes del PP. No puede ser que los matones impidan el ejercicio de un derecho y que la libertad se vea sustituida por la crispación y la división. El problema es que no es un suceso aislado.
Sin embargo, el burgués catalán preocupado por esa violencia se administrará su dosis de superioridad intelectual en las píldoras de don Enric Juliana (La Vanguardia) y se irá a trabajar tranquilo.
Cataluña, siempre muy influida por las radiaciones anímicas de Francia (…) es hoy una de las expresiones avanzadas del malestar europeo. (…) Clases medias politixadas. Y una cierta vanidad.
Cataluña, en el norte del sur, irradiada psicológicamente por Francia, se halla en alta tensión con la deficiente copia española del centralismo parisino, presente y latente bajo el manto autonómico, que la crisis ha deshilachado.
Si miramos un mapa de Europa, Cataluña está en la misma latitud que Córcega, Roma («Roma, ladrona») y Albania. Y a mí no me queda claro cómo Cataluña puede estar irradiada por Francia y a la vez abjurar de una copia del sistema centralista francés: ¿es que los catalanes quieren más centralismo?
¿ES UNO DEL PNV IGUAL QUE UN FACHA DE SEVILLA?
Encuentro un análisis interesante en El País, de José Ignacio Torreblanca, sobre el bloqueo en la Unión Europea.
La vieja Europa del carbón y el acero se ocupa hoy de prácticamente todo: desde la agricultura a los servicios pasando por el comercio y el medioambiente, la supervisión de los bancos, la igualdad de género o el mercado de trabajo. Y los vagones que vienen detrás son aún más voluminosos, pues traen mercancías de gran calado político (eurobonos, un presupuesto para la eurozona o un ministro de finanzas europeo). Cuando un vehículo es grande y el túnel es pequeño sólo caben dos opciones: ensanchar el túnel o reducir el volumen del vehículo. Eso es en el fondo lo que se juega en estas elecciones europeas y lo que hay que dilucidar. Porque de seguir así, el proyecto se atascará.
José Oneto (Republica.com) glosa un artículo del Wall Street Journal sobre el deterioro del bipartidismo en España.
A esa inestabilidad política se refiere el periódico The Wall Street Journal al analizar las elecciones de este domingo en España, para comprobar si entre los dos grandes partidos se baja del sesenta por ciento, cuando, desde finales de los años setenta, ha estado por encima del ochenta por ciento.
Me llama la atención que Oneto no corrija a los redactores del periódico norteamericano, porque han sido muy pocas las elecciones generales en que la suma de los votos de los dos primeros partidos ha superado el 80%, en concreto las tres habidas desde las de 2004.
Carlos Herrera (ABC) escribe sobre el lenguaraz alcalde peneuvista de Sestao, Josu Bergara. Se nota que es una columna redactada a toda prisa, porque contiene tantas contradicciones como la de Juliana. Y si la contradicción es habitual en el catalán no lo es en el andaluz.
Ignoro si entre los «mierdas» a los que rechaza entran también aquellos españoles que no forman parte de la pura raza euskaldún, pero seguro que poco le falta. Bergara ha pretendido rectificar y en su aclaración ha querido separar a los emigrantes razonables y trabajadores y a los golfos que todos asignamos al perfil mendicante, traficante o trapichero: ciertamente convence sólo a los que piensan como él, y que son muchos. Los Bergaras que proliferan por todos los rincones de España -no es un exclusivo problema de determinadas comarcas vascas- no tienen la varita mágica para separar paja y grano.
A un alcalde de sus características le apetece mucho más tener como vecino a un viejo asesino de ETA que a un negro venido del salto de la verja. En el primer caso se trata de un luchador que ha purgado su pena y en el segundo de un indocumentado que va a alterar la ecuación sanguínea de la población. Intolerable. Menos mal que a Sestao le queda su Le Pen.
¿En qué quedamos, amigo Carlos? ¿Puede ser Bergara un epítome de todos los fachas que hay en España y a la vez ser una admirador de etarras?, ¿hay equivalencia entre el PNV y los Jesús Gil madrileños?
¡MENOS MAL QUE TENEMOS AL REY!, NOS DICEN LOS CORTESANOS
Pero frente a la corrupción, frente al separatismo, frente a la violencia, tenemos como fortaleza a la Corona. Coinciden dos columnas en un tono de entusiasmo cortesano que no recordaba desde el pasado discurso de Nochebuena del Rey.
Luis María Anson (ElImparcial.es) alaba el discurso de Rey a los nuevos jueces graduados en Barcelona.
Delante de un contrito Arturo Mas, instó al cumplimiento de la Constitución. Su mensaje a los jueces que tomaban posesión fue nítido y contundente. No podía ser de otra manera.
El Rey ha hecho lo que debía hacer. Con moderación, con prudencia, sin estridencias ni debilidades, respaldó la Constitución y exigió a todos que se acatara la Carta Magna. Arturo Mas calló después de la intervención real y decidió no replicar a ella en los medios de comunicación. Un buen síntoma.
Nada fuera de la Constitución. La Carta Magna es el terreno común de juego y debe ser respetada por todos. Cualquier operación secesionista debe acatar el procedimiento establecido en el texto constitucional conforme al artículo 168. Acertó, en fin, el Rey al hablar y acertó Arturo Mas, al callar.
Es decir, que todo lo que propone Luis María Anson frente al plan de Mas es que éste lo lleve por la vía constitucional.
Y Carmen Enríquez (La Razón) alaba que los príncipes de Asturias rompiesen el protocolo en su visita a la exposición del Greco en Toledo.
La visita a la muestra del pintor griego afincado en Toledo, que conmemora el cuatrocientos aniversario de su nacimiento (…) ha servido a los Príncipes de Asturias para mezclarse con los cientos de personas que cada día se desplazan a la capital castellano-manchega para ver la obra de El Greco.
Una vez más, la Familia Real da ejemplo de austeridad y huye de la pompa y el boato que tanto gustan en otras cortes europeas. Un detalle que, en estos tiempos de crisis, es de agradecer, por la sensibilidad -en esta ocasión de los Príncipes- que evidencia.
Sí, muy sensibles, pero en vez de ir a la final de la Copa de Europa podían haber visitado a los padres de los cinco niños muertos en Extremadura.
¿Creerán en La Zarzuela que están dándole la vuelta al sentimiento republicano con columnas como éstas?
EL DERECHO HUMANO A ASISTIR A LA FINAL
Como suele ser habitual, la columna más divertida la firma Ignacio Ruiz Quintano (ABC). El tema es una reflexión sobre la liberación a un hincha atlético de sus obligaciones ciudadanas, y pagadas, para que no interfieran con su derecho al ocio privado.
La España mágica se representa en Lisboa, como pone de manifiesto la Junta Electoral (¡oh, mágico derecho español!) al liberar a un hincha atlético en posesión de dos entradas para Lisboa de presidir una mesa electoral sobre la base de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, cuyo artículo 12 garantiza la no injerencia de los poderes públicos en la vida privada.
Con el doctor Freud de Viena (padre del Derecho español) en la mano, la Junta Electoral proclama la victoria del Principio de Placer (una final de la Copa de Europa en Lisboa) sobre el Principio de Realidad (deber de presidir una mesa electoral en unas elecciones europeas que a nadie importan), y esta Justicia Epicúrea me parece mil veces más interesante que la Justicia Universal del pobre Pedraz.
Ahora, a acogerse todos a ese artículo 12 en la declaración de la renta.
También merece mencionarse la ironía de Santiago González (El Mundo) sobre la parla de la socialdemocracia.
(Valls) es un maestro: «Nosotros recortamos 50.000 millones, pero sin tocar las pensiones. No es una política de austeridad. Es algo muy diferente». Díganos qué, maestro, no nos deje con este comecome. En esto se nota que es socialdemócrata: no en los hechos, sino en la explicación.
La izquierda sigue dominando las palabras y, por medio de ellas, el debate y el imaginario
La columna sentimental del día es la escrita por Jaime González, que es lo que pasa cuando se usan las páginas de los periódicos como sustitutos de las sesiones del psicoanalista y del confesionario. El redactor de ABC, que es culé, revela que su padre era atlético y que para él fue casi mortal la derrota del Atlético en 1974 ante el Bayern.
Un gol en el último minuto de Schwarzenberg, hace ya cuarenta años, marcó durante décadas la trayectoria vital del Atlético. Aquello resultó tan frustrante que el Atlético se convirtió en carne de diván de psicoanálisis, y mi padre -colchonero sin medida- se murió treinta años después con la espina de aquella derrota ante el Bayern clavada en sus pupilas. No volvió a ser el mismo, y no precisamente por locura, sino porque estaba tan cuerdo que sabía que hay derrotas que no las cura el tiempo, sino una victoria que él ya no vería jamás.
Yo maté en vida a mi padre cuando -con tres años- me hice del Barça, una pulsión irrefrenable que me provocó un inmenso cargo de conciencia. Cuando el pasado sábado el Atlético nos ganó justamente la Liga, pasé de la rabia a la dicha y me harté de llorar de alegría. En ofrenda a mi padre, le regalé mis lágrimas, no tanto como acto de desagravio, sino como homenaje a lo que fue: un ejemplo de suprema tolerancia futbolística (al menos, con su hijo).
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