En la manifestación del 29 de octubre 2017 de Sociedad Civil Catalana, Josep Borrell acusó al diario Ara de ser «sembrador de odios» y poniendo como un ejemplo el articulito de Toni Soler en el que calificaba de «buitres» a los catalanes que participaran en las elecciones de diciembre. La directora del diario Ara, Esther Vera, tiene su corazoncito y dedicaba este lunes un artículo de réplica al socialista.
Esther Vera, que hizo «puerta giratoria» al pasar de ser jefa de prensa de la consejería de Economía en el gobierno de Artur Mas a directora del periódico ‘indepe’, acusa a Josep Borrell de ser un ‘nacionalista español’ termino que usan los independentistas para hablar despectivamente de todo aquel que se declare ‘español’ y que equivale a ser un violento peligroso.
Para más señas, escúchese la patética intervención de Gemma Nierga en Catalunya Radio el pasado día 28 asegurando que «le daba mucho más miedo el nacionalismo español que el catalán, porque el español era ultraderechista» y demás tópicos victimistas de siempre.
Esther Vera se refiere a lo que dijo Soler (lo de los buitres) como una frase ‘desafortunada’ y se mosquea porque el político no les conceda una entrevista. Queda claro que sus palabras le dolieron.
«El ex ministro del PSC-PSOE ha citado este diario refiriéndose a él como un diario que «siembra odios». Es una crítica que hasta ahora no habíamos sentido. Habitualmente nos califican de happy flowers por nuestra visión optimista y de periodismo constructivo».
Dejando al margen la cursilería que supone lo de decir que se les conoce como el periodismo ‘happy flower’, hay que ser de determinada manera para dirigir un medio y publicar un artículo enunciando los elogios recibidos.
¿Periodismo happy flower?
Echando un vistazo a las páginas de Ara uno no acaba de entender donde está ese periodismo happy flower.
Veamos por ejemplo la crónica que hizo de la manifestación unionista David Miró. En ella naturalmente se omitían todos los sloganes de afecto a Cataluña y llamamientos a la cordialidad de Cataluña con el resto de España que clamaban los manifestantes y se señalaba únicamente el lema ‘Puigdemont a prisión’, que es el único que a los independentistas-victimistas les interesa resaltar.
David Miró hace algo mucho más curioso, al referirse a Paco Frutos, el ex secretario general del PCE y PSUC que intervino en el acto, la crónica de Miró le pone un paréntesis, dice «Paco Frutos, (partidario de Bashar al Asad)».
Anda, qué curioso ese paréntesis. No hemos visto en el Ara que hablar de, por poner un ejemplo, de los líderes de las CUP les pusiera «David Fernández (amigo de Otegi)», o Anna Garbriel (admiradora de Fidel Castro)», pero a Frutos, como se declara contrario al independentismo se lo pone.
David Miró asegura que lo que quieren los unionistas (PP, PSC, Ciudadanos, Sociedad Civil Catalana, etc.), que son malísimos, es implantar «una especie de esterilización identitaria y folklorización cultural» en Cataluña.
De tanto leer arengas victimistas de los periodistas independentistas uno le echa en falta música de fondo (un Carmina Burana) que haga honor a esos malvados españoles que no paran de intentar retratar.
Bassas y Culla
¿Más muestras de happy flowers? Antoni Bassas, que se supone que el columnista estrella oficial (y dueño, dicho sea de paso de la productora del ‘APM!’ de TV3 que ha chupado casi 9 millones de euros del erario público), tras haber escrito que en España ‘deshumanizaban’ a los catalanes (¡con dos bemoles!), el 30 octubre de 2017 volvía a las andadas asegurando que España con el 155 era «un tigre desbocado con las llaves de nuestras instituciones servidas en bandeja de plata».
Bassas hacía un llamamiento desesperado de unidad a los independentistas para parar al tigre «antes de que nos devore» (…) «No por renunciar al propósito de ser libres, sino para evitar ser devorados».
Un día antes el mismo Bassas en el mismo periódico había publicado que España ‘tenía mala fama’ en el mundo. Tanta, que en realidad, según el co-fundador del ARA – el Gobierno y la policía española querían haber sido mucho más violento contra el independentismo tras el 1 de octubre y simplemente no lo han hecho por presiones internacionales encabezadas por Donald Tusk. Aunque vuelve a lamentarse diciendo que el estado español «está dispuesto a todo» (¡que malvada es esta España? ¿Verdad?).
¿Alguien más? Que no falte Joan B. Culla el ex colaborador de El País ahora bien asentado en Ara y reforzado en TV3 escribía este lunes que el Gobierno actual de España es mucho más represor que el que en 1934 acabó con la sedición de Lluis Companys. ¿Y cómo es eso posible si Companys fue encarcelado con todo sus consejeros y nada de eso le ha pasado aún a Puigdemont y su gente? Atentos a la explicación del ‘historiador’:
«La reacción del Estado español aparece ahora mucho más rencorosa y vengativa que en 1934; están decididos, por poco que puedan, a cortar de raíz el nacionalismo catalán por una generación (…) aunque no con los mismos métodos porque ahora no los pueden utilizar».
Es decir que aunque la España de ahora mande urnas en vez de tanques como hicieron en 1934 los españoles de ahora son más pérfidos porque Culla les lee la mente y es capaz de ver esa malignidad. ¡Que grande!
Resumiendo, leyendo el Ara descubrimos que los catalanes no nacionalistas y las autoridades españoles son unos seres diabólicos, como un tigre desbocado que quieren devorar a los pobres calatalanes nacionalistas, para cortar del raíz el nacionalismo con más mala leche que en 1934 y someterles para una esterilización identitaria (sic). Pero que nadie diga tras leer esto que es un diario sembrador de odio, nooooo… ¡Happy Flower! ¿Verdad, señora Vera?
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