La culpa fue de los sanguíneos grupos.
De hecho el balcón acoge suculenta
y la palabra se cubre de hielo
para comunicar que no está en venta.
Si esa mirada hoy es como una espada
y tu escritura danza en verso y cielo
no me acuerdo por qué estás enfadada.
José Pómez
http://pomez.net
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