Lo sabes, poesía

José Pómez

José Pómez

Otra vez la ventaja

Otra vez la ventaja de poder escribirte la canción que relaja procura no dormirte. Que antes decirte quiero rodeada de mil rosas tú y yo en un brasero de miradas celosas. Te extraño en la ventana guardando dos tesoros frente a la mar cercana de latidos sonoros. Sí son letras sencillas párrafos de entusiasmo de mástiles y quillas que

No soy una alegría de los cielos.

No soy una alegría de los cielos esa sonrisa es tuya como el viento y la firmeza de los montes mudos reteniendo agua amiga entre sus presas. No soy una mirada junto al mar la mar eres tú la orilla lejana el abrazo perfecto el pensamiento la fuerza que describe lo pequeño. Si un estanque agradece su existencia al ciclo de las cumbres derretidas

¿Son ventajas o son inconvenientes?

¿Son ventajas o son inconvenientes? Mucho antes de llegar a los colchones se apagan todas las conversaciones se describen los únicos ausentes. Mas resultan comunes y corrientes portan y se delatan de afecciones ¿Son un chollo o son varias ampliaciones de dos plazas por ser improcedentes? Si eres una marmota estigmatizada que duermes a la

El dorado repique de la inercia.

El dorado repique de la inercia.   Sin ser una gran nube de polvo es más sofocante que una blusa negra en una playa ardiente de los trópicos. Este ser increíble de balanza ya desequilibrada ya trucada no es reptil mas parece cuasi idéntico. Compleja es su figura extraña carne extraña curva extraña criatura desligada del recto proceder.

La dulzura se arruga en la distancia.

La dulzura se arruga en la distancia y así lo ves con tus ojos incrédulos la certera experiencia contribuye a continuar viviendo de alquiler. Y es la desconfianza la que salva el romance impregnado con las flores de la espontaneidad y lo sembrado en esa zona libre de los sueños. José Pómez http://pomez.net

A ver amanecida de las dudas.

A ver amanecida de las dudas pasa directamente a la pregunta que el consejo conjunto es de la junta no temas nada en sus verdades crudas. Se une ínfima alegría si saludas si es posible escafandra y lo barrunta poco estable es la cesta no presunta si se agotan de golpe las ayudas. No hace falta que sean ni de caña ni bambú ni de mimbre

Por la noche a oscuras te protejo.

Por la noche a oscuras te protejo la mano de hielo en la asamblea más solitaria y llana que una azotea sin sueño en el color rosa conejo. Pregunta por la vida de un cangrejo en ardiente arenal que te rodea o al pulpo y la langosta en la pelea y muéstrale el canal frente a un espejo. Amarillo lamido del felino mientras tanto con los brazos

El principio de camino.

El principio de camino no es nada nada seguro tanta actividad implica aniquilar la cordura. No llego a comprender venta que desespera la vida su sentido inconcebible por demasiado entendida. A veces bien se comprende cuando no tiene sentido la belleza va y desfila guardando el tiempo en un cofre. No hay responsable aprobado no hay responsable

La materia imprescindible.

  La materia imprescindible es líquida y esponjosa se conforma con los suelos y se amontona en los cielos del arroyo descubierto. Escucha los movimientos las manos de los encuentros los rostros desesperados con los dados en los labios y hasta extraña la espinaca. Sí respira esa es la idea aún distante allí al fondo donde todo se

Porfía de la sentencia.

Porfía de la sentencia.   Lava algodón de las fieras y va achacando al estrés en un número de tres bestias de las carreteras sus violentas maneras. Drama no insignificante bajándose al instante de impacto al ser impactados fueron cálculos errados de tres cerdos al volante. José Pómez http://pomez.net

Las preferencias se entonan.

Las preferencias se entonan cubiertas de nubes blancas empleando las palancas cuando redes no funcionan los peces lo solucionan. Postrero escudo de acierto con lunares recubierto cada instante es el primero en el desierto de acero de experto en entuerto en puerto. José Pómez http://pomez.net

Menos calle entre rivales.

  Menos calle entre rivales al principio del final se regula la igualdad hiel de todo los iguales. No bastan dos ni ninguno el esmero se percibe y al dar el árbol se escribe aquello en esto oportuno. Cuando la calle es hermosa la estrella con sus chiquillos como si fueran castillos la pintan toda de rosa. Apenas palma y guitarra se merece

Y por si acaso.

Y por si acaso llegase ese momento en el cuál yo te pidiera disculpas por mis errores de agua arena y de agua. Me gustaría que tú solo dijeras: No me hacen faltan tus disculpas lo que quiero es que me des un gran beso. José Pómez http://pomez.net

Apagados algunos ebanistas.

Apagados algunos ebanistas fragmento del pasado avanza avanza otra infravalorada ciudad muerta y en la certeza muestra unos mensajes jamás vencidos sin ti no se escribe. Si atardecer es con viento y más viento puede amanecer un muelle en las nubes al estirar enredo de los humos de ayer y de hoy quizá de mañana y así la tierra se dobla

Una azada de mango largo alerta.

Una azada de mango largo alerta de los muchos fragmentos de metralla quizá haya que tener cuidado y mucho con los martillos sueltos del soporte cuando faltan los pesos prorrateados. En el valor se agregan matemáticas afiladas en mesa informativa cabeza de alfiler el estudiante es clavo liberado de los precios y del óxido claro de las luces.

La sinceridad del lucero.

La sinceridad del lucero conversa a favor del apego. ¿Qué ser afirma la voz que oye de otro sello contado a medias? Crea al volver y crea al ir mirándote y de espaldas siempre contando y en silencio tu astro modulado infinita amada. Una idea interroga amparo herida daño sueño escrito desde las nubes propias de ambos con la alegría vuelta

Allí te llamaré diosa o faisán.

Allí te llamaré diosa o faisán te miraré a los ojos increíble portento descubierto celestial primavera elevada hasta el mismísimo vientre orgullo del techo de experiencia me hablas con la soltura de dos remos. Me alumbras el camino y él me alegra la vida y la neblina de las cosas si se rasca y se sopla vuelve el brillo al orden y a

Sin excepciones.

Sin excepciones en los parques sitiados del furtivismo esas mañanas tan radiantes se escapan y huyen con siglas.     José Pómez http://pomez.net

No finaliza en el campo.

No finaliza en el campo ni en el picón apagado la felicidad terrible ni en esos sueños cumplidos. La población venidera atrasa todo el pasado toma la defensa y gana maratón del desaliento. Se cruzan y se descubren expresiones consentidas dolorosas y modernas entre infinitos deberes. Fases de lumbre y madera en aprendizaje antiguo extraordinario

Saber lo que te espera.

Saber lo que te espera es bastante importante al abrir la tartera ya en Toro o Alicante tu objetivo es brillante te apegas con firmeza con razón a la pieza y resuelve la pauta del turrón en viruta tu habilidad de jueza.     José Pómez http://pomez.net

Bajo las nubes.

Bajo las nubes discierne si es mimosa mi vigorosa. Y entre los ocres de estos plenos instantes verdes de fuego. Va conjugando desdichas de las suertes de pasajeros. ¡Ay ay qué tuna! Te has ido más arriba hasta la Luna. José Pómez http://pomez.net

Un viaje al pensamiento.

  Un viaje al pensamiento una aventura amena y honrada en el regreso de victoriosa imagen. De mil generaciones recuerdan desde el dónde llevando compañía a las mismas estrellas. Hasta el cálido edén detrás de las montañas la llave de la tierra en una altura ambigua. Vuelan algunas aves sincronizando el vuelo y se hunden en las

Indistinguible es en mi pensamiento.

Indistinguible es en mi pensamiento el color diminuto del dragón pero pienso en ti contra todo viento en la costa del próximo apagón. Vuelve a estar viva viaja en el vagón cuando te veas en el firmamento allí al lado estará mi corazón pensando en ti y sabes que no miento. Desde que te conozco eres la parte más libre y alejada de mi

Si se pasa la rosca no es el caso.

  Si se pasa la rosca no es el caso el tornillo se afloja con tu risa te llamaré mi mar y más deprisa mi alegre corcel de compacto paso. Pensaste en la belleza del ocaso quizás con sus rigores ya te avisa para encoger la nueva tarde aprisa sin adorno ni apaño en pan escaso. Porque el pertinaz sitio del encuentro es elegido con humor

El distrito de la veleta honrada.

El distrito de la veleta honrada desea el agua y quiere las nubes y su regalo de lluvia y palabra con la grata limpieza de la fama. Retrocede en la calma desatada la llave de los vientos vencedora del tedio intermitente con sorpresa estipulada en el hechizo estanco. Solo con dos certezas amarillas y la costumbre siempre silenciosa sube al

Y en el supuesto caso.

Y en el supuesto caso que te lo estés preguntando junto al aire de la noche el respeto es un momento donde brota el acertijo. En el fondo se derrama la deriva ya se encuentra debajo de las fauces tamizadas entre telas descubiertas y a la vista. Esa valla musical fortaleza de la escala acude hasta el lecho anclado bajo el colgante perfecto

A ese Norte de gaitas y su flor de la mar

A ese Norte de gaitas y su flor de la mar a veces sin querer y muchas a propósito. Escasean pasados para tener en cuenta y faltan los aumentos junto a la compañía. El cierre desviado saluda la llegada de la mano muy roja con el amor al lado. Mañana todo empieza en sencillos edenes y en fresco pensamiento se implica y se repite. La falta

La habilidad llevada hasta su extremo.

La habilidad llevada hasta su extremo desafía el enlace que fortalece el juego de los héroes conectados en medio de las olas infinitos cuidados momentáneos desquitados en cepas que buscaban otras tablas. Mientras tanto se corta con respeto la tierra perseguida de los sueños el único deseo del distrito nacarado y auténtico resulta remordimiento

Una ojiva de plata suavizante.

Una ojiva de plata suavizante el clamor es un viento desterrado y adormecido prende lentamente procura intensidad de ese silbido principio del principio silencioso. Poco a poco derrite los peldaños al achancar zumbidos de destreza y descentralizando se introduce en las mentes mentadas de cerezos aturdidos de icono inflado y fuego. Desde la

Otro cuerpo desnudo como el zumo.

Otro cuerpo desnudo como el zumo se destapa con la letra florida solo es un ruido sin presencia de humo la salida imperfecta de la vida. Porque dentro de ti están los latidos recobrando evidencia de las ganas en el recuerdo guiado de sentidos radiales de jardines y de fontanas. Perfecto garabato de la viña paladares de broches ya dormidos

La conexión absurda de la luz y la niebla.

La conexión absurda de la luz y la niebla enamorados diarios flecos desorientados limando sobre hilo y la penúltima tecla acompañan la comba y resaltan integrados. Atrevida invisible de respuesta culpable la verdad de la historia es pergamino supremo como un cuento encantado y un sueño inexplicable la cordura del cuerpo dialogando en el

El tiempo gestionado.

El tiempo gestionado no beneficia sueños de muchos lugareños presentes en mercado otra vez obligado a vibrar diferente en todo el continente se encuentra el objetivo de ser más productivo y el de ahorrar la corriente. José Pómez http://pomez.net

Con todo lo que se inventa.

Con todo lo que se inventa salta y cobra vida propia parece que está en la inopia pero vive de la renta. Después de trece segundos fructifica billetera desde la mayor banquera y hasta tiesos infecundos. Fluya la ganancia arriba como caña encrucijada en un Otoño apostada donde nada se prohíba. Con las nueve hojas doradas en la flor de

Aquí a mi lado siempre aquí a mi lado.

  Aquí a mi lado siempre aquí a mi lado desde el principio al fin desde la noche a la mañana y desde la mañana a la noche después del universo donde se esconden sombras y penumbras. Aquí está tu mirada y yo con ella abro los ojos y cruzó triunfante tu victoria secreta y sostenida en volandas zancadas permanentes de promesas ingrávidas

Es la falta por la que ansiamos.

Es la falta por la que ansiamos nanas y nos alegramos y el mismo verso amanece avisando sobre escrito de un acuerdo ya maldito que inadecuado parece hoy por de lo que carece el trato del bipartito. José Pómez http://pomez.net

Alrededor de columnas.

Alrededor de columnas. Un hombre anuncio suplica a las puertas de un líder sordo y desmemoriado comida para sus hijos todos los días los pierde odio pena y la vergüenza con todo que perder pierde. Se preocupa y se preocupa del sustento de sus vástagos nadie más lo hace ni intenta socorrer a este buen hombre para seguir adelante su esperanza

Hacer lo que te gusta.

Hacer lo que te gusta sean esmaltes dorados o arabescos azules ayudará a muchísimos ojos a que se muestren agitados y lindos frente a la mar modesta de la seda y del raso redecorando el mundo fecundante del cielo. Donde un filón al menos contribuyó al desastre de tu inicio al derecho dejas nubes seguras si te llamas percal es una garantía

El tarteso propone

El tarteso propone con antelación el trovo que compone próximo al corazón el destino del agua debe tener razones a parte de la enagua mitad de las fracciones. Distintas a la norma consentida y distante a ese talle se ahorma cualquiera sera atlante construir lo diverso requiere de un gigante mayor que el universo y le guste el buen cante.

De las barajas.

De las barajas coronadas en barcas bulliciosas de juicio a favor de corriente en el río brillante la mañana mojada la sirena de entonces canta sueños alegres entre la poesía improbable de luz. Fantástico arrebato bañado con la cumbre armen astro del alma la libélula tiende noches al Sol con besos en rejas olorosas destacando el azul

El origen del nombre.

El origen del nombre se baña en un azul de ondas ordenadas bellas y radiantes configura un letargo de seda en amarillo agrandando el espejo vivificante en rojo amparo de reflejos semejantes al claro. Porfía desbandada al mágico momento de la anchurosa imagen cuando se hunde en poniente el sombrío sonido la luz lúgubre al fondo temblorosa

Las he pasado leyendo.

  Las he pasado leyendo mañana y juventud comparando las nubes la realidad asombra y espanta abatimiento atrevido de plomo orquestado por mudo contenido en el aire. Del gozo ventilado la observación fuerza el vuelo de azahar delicado en la mano transparente del sueño la pareja de estrellas entre sus gentilezas sonoras y esculpidas.

En el trozo concreto.

En el trozo concreto se rompe el hielo detrás de lo diverso viene la creencia. Se llega al infinito retrocediendo con broma divertida tan atinada. Yo hoy los veo así en el futuro no sé cómo verán a presuntuosos. En las cornisas rudas fundamentales sarcásticos de menta sostienen vida. Mientras que sin esfuerzos se solaparon algunos ignorantes

No distinguir los signos.

No distinguir los signos latentes en la orilla puede llevar al sueño en un sofá cuatro horas cerca de las palmeras y otras cuatro en la cama la estación de los besos de la presencia rígida del bronce y la lectura. Una idea subida acantonada al aire se abastece en los puertos y en el tosco apeadero de las antigüedades como las consecuencias

Tan de tambor de guerra.

Tan de tambor de guerra solo hay algo más difícil que encontrar una buena mujer sobre la tierra encontrar un buen hombre. José Pómez http://pomez.net

Rosa río torero con torera.

Rosa río torero con torera celeste el color de mi patrocinio y el ritmo alimentado como nadie en el encuentro del poema y del poeta con la voz de la mar y de los cielos la más pequeña de las flores canta en la plaza de España abarrotada como deben de estar todas las plazas. Nada es oscuro todo es luz menuda y en el instante mismo del

Secamos la luz del faro de enfrente.

Secamos la luz del faro de enfrente con invento que casa con paisaje que no se ofenda ni un siete de Octubre prisionero de las olas del mundo. Permanece inmóvil es lo más lógico se encuentra en la mirada del asombro soñando sobre la onda ya olvidada por ofensiva piedra defensiva. Una casa pequeña de los vientos muy elevada corre tras

El amor es eterno.

El amor es eterno es como una promesa y esto lo sabes bien mejor que los metales. Mejor que los cristales y mejor que las gotas de la lluvia finísima recubriendo la espera. En la cómplice inmensa de ingrávida ventisca ordenados espejos de este cielo y del tiempo. Su alegría es sentida en lumbre presurosa y en su presencia misma limada

Te envío una paloma.

Te envío una paloma. A ver si alguien lo entiende te escribo lo que dices hace algo más de cinco años que una pequeña niña de un año entonces sufrió un accidente sí Alba fue arrojada por su tía enferma de aquella fatídica ventana abierta al mundo desde un piso tercero. Pero existe ese hilo del destino invisible y continúa con vida

La mar serena.

  La mar serena abre la puerta redescubierta de la colmena. Cuña es barrena de huella cierta que desconcierta sobre la arena. José Pómez http://pomez.net @josepomez

Si comprendes lo que digo.

  Si comprendes lo que digo compra otro vestido largo la semilla ya es dorada manga larga escote pico. La sinceridad terrible aunque a veces agradecida al costado te acompaña la vida de la paz verde. ¿Qué es el abrazo sino el consulado más pobre de los amores fraternos comprimidos de consuelo?     José Pómez http://pomez.net

Nácar volatizada.

Nácar volatizada. Saladas sensaciones la noche es como el día benditas vibraciones portadoras de avisos contestados al alba en la mezcla inocente del pasado presente. El favorable agüero constante en el papel de algunos semejantes de las amanecidas secas de los extremos de apero importante y de lealtad constante. En esta trayectoria qué

Tres vértices dos vertices un vértice.

Tres vértices dos vértices un vértice la bienvenida alada halla el motor el último reguero de los poemas la palabra trabaja para el bien y realiza las obras incontables como esos viajes nuestros inconclusos corazón de camelia no te duermas todavía te queda una noticia por recibir la vida te la debe aún falta jugar medio partido concurre

Ocasionales todos.

Ocasionales todos la felpa del felpudo va por adelantada estirada en los ceros de la grasa de moda. Amarilla radiante de belleza imperial vibrante cual pañuelo de adormidera opaca empapado de timbre. La respuesta es al peso la olla de los intrusos olvida para siempre sin ayudar en nada la cuna de muñecos. El poder de un polluelo alarga los

Excepto calabazas.

Excepto calabazas robustos sorprendidos castañean con dudas escaladas que atañen profundidad tranquila. La irrevocable extrema al fondo de la grada en los propios sentidos se antoja lo que empieza como un brocal peinado. Desligado presenta color enriquecido en el jardín del aire y en medio de la calma la pequeña ventana. Deja ver las raíces

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