Lo sabes, poesía

José Pómez

El mentiroso rostro de ambiciosas

El mentiroso rostro de ambiciosas proezas por cristalinas ya gafadas su elegancia permite la celada indescifrable y quieta en mariposas. Ya no cantan las calmas de las cosas ni los despertadores sueñan nada rocío de semana con la espada silenciosa en terrón marcando rosas. Desesperanza eterna en buena gente sin poder decir agua siguen mudas

Junto a estos jardines

Junto a estos jardines para que entre por ojo voy pintando adoquines de negro y de rojo. Para que no tropiecen los que van distraídos viendo como florecen con todos sus sentidos. Si el suelo es diferente admirando belleza como se ha hecho siempre se descubre cabeza.   José Pómez http://pomez.net  

Con claridad suprema.

  Con claridad suprema al final de la lluvia la visibilidad en el camino es máxima se pueden observar lodos y contratiempos en otro tiempo inicios.   La intuición organiza en las nubes azules se engarzan sentimientos bellísimos y buenos obviaré curvatura enfrentada a la nada monte de algodón cálido.   Tranquilos y bien

Es hora de decir con Dios nos vemos.

Es hora de decir con Dios nos vemos en Verano de las cosas graciosas reinventadas hasta que levemos con la verdad más pura y silenciosa. Me cuentas que te dejan sin palabras en medio de la calle el corazón por culpa del alcalde de las cabras dejo de tener placa y hasta razón. No soy Borges Neruda Ory ni Homero sacarme de tu mente es muy

En el olvido preso de mil llaves

En el olvido preso de mil llaves destapando en la nada cornamenta enardecida vela sobre cumbres polvorientas el reto desmigado. De nadie será la puerta que estorba con sus metales y sombras frenadas apenas el secreto se desvele se orientará sin duda a la estación. La métrica imperfecta del confín el eterno susurro de la lona y la equidad

Ay! Los dos corazones extraviados.

Ay! Los dos corazones extraviados de intermitentes luces ambos presos todos los días y todas las noches alejados sin falta en la esperanza. Sin función definida en el sedal se razonan las tardes desveladas con la fruta y la sed queda la estela y engrana adormecida con el sueño. El valle niquelado que no duerme florece congelado entre susurros

No te oyen pedir calma.

No te oyen pedir calma y desterrar los odios si surgiera de nuevo la insurrección y el daño sumiso en manantial de las mil pleitesías se agotarían bromas rebeldes y del hambre asombrando a los pueblos presentes en estela. Son burbujas resecas truenos especulados con falta de respeto acariciando altura se atropellan hojas gigante y criatura

Programando el origen se rompen los cristales..

Programando el origen se rompen los cristales en los círculos amplios presumen los braseros aconsejando leña de una afrenta distinta de un principio anegado con los continuos gritos al barro de la huerta con los vastos errores. Precipita el anhelo del que ostenta la guía repitiendo cordura se afianzan los pasos mendigando miradas de pastor

Sorprendida en el juego de la vida.

  Sorprendida en el juego de la vida simplemente observando los propósitos desde calamidad clara al desastre muchas veces de acero muchas otras habladas entre risas y gaseosas. Si se pudiera hacer así se haría universal afecto celestial perfecto valor único del mundo reglamentado en versos deliciosos superpuestos mezclados de ilusión.

Carta pintada de blanco.

  Siento lo mismo que entonces y puedes imaginártelo pero no te alejes mucho no te sueltes de mi mano por mucho que caminemos o volemos en el barco. Es posible ya lo sabes en el pensamiento enérgico se proyecta densidad realista de nuestras manos del momento incombustible por más que transcurra el tiempo. En los rumbos de ese río

El consumo impreciso.

El consumo impreciso de los alrededores son unas llantas de agua diseñadas deprisa la rotura germana se vuelve derechita de atrás para adelante con el mirto orgulloso. Si nunca más callados y lamentablemente no es cierto ni seguro el egoísta en calma no envejece en la sombra se afirma en el derecho cuando además se pagan los daños repetidos.

Eran tan pobres.

Eran tan pobres que no tenían nada no lo sabían la vida les privaba de muchas cosas con los discursos libres no de los otros de bienes materiales no tenían ni cuna ni la querían y no por no tenerla si no por falta de área dónde ponerla. José Pómez http://pomez.net

Es posible y termina.

Es posible y termina siempre se finaliza por algo que camina como una sombra huidiza en acto que empezaba se cumple con los vientos la cara se enfriaba en los soportes lentos. Cuando los conocemos son como las personas por más que los airemos dependen de las zonas poco o nada asusta como un rojo adoquín tiene la fuerza justa para llegar

Apenas sin ayuda para tantos.

Apenas sin ayuda para tantos laberintos metálicos asiduos que nada dicen ni cuando los llaman gracias a diferencia inmejorable suceden alegrías comenzadas sin completar principio presentido de pasos realizados a saltitos. En el principio se pierde la noche culmina toda vida solamente contigo así ha sido y será cualquier cosa se encuentra

La minoría como el mar es grande

La minoría como el mar es grande por cada enorme pena liberada existen sentimientos avanzados que vencen ataduras con mil pétalos blanco polar pesados a granel. En una zona de estrellas verdosas viven y se comportan sin abrirse al lamento candente de la fiesta refinada en el gozo de la risa filtrada hasta el desmayo de los bailes. La imagen

Privilegio agradecido el olivo.

Privilegio agradecido el olivo contiene los eternos sentimientos que decido que existen por mi cuenta es verdad no hay mentira entre nosotros. ¡Alegre espera mutua al corazón! Yo decidí amarte con la poesía y con el alma desde que te vi confiado aprendí a creer en ti tú eres donde me encuentro a todas horas con el verso intangible del

En delación a las cuotas prendidas

  En delación a las cuotas prendidas el cemento se cuartea al instante cuando el gallo revisa claridad para emprender la próxima pelea su paridad quedó entre la bandeja y la noche estrellada desplazada. Va como renacida entre las flores la escena se repite entre las grietas y el viento se comparte entre los pétalos tapando los haberes

Por más que pase el tiempo de los mirlos.

Por más que pase el tiempo de los mirlos y las nubes finitas se evaporen sin consultar contigo amanecida tampoco quedarán los engranajes que hacen crecer peral de la vaguada tan solo un par de jóvenes delfines soñando con campiña y sol de tarde mientras las aguas ríen en un vaso. De bambú están hechas las partículas para desplazar

Libre absolutamente.

Libre absolutamente. Ella se está acercando al pensamiento confluye la verdad de la esterilla ella es la única luz del pensamiento además sí podría amarla a diario ella se está acercando hasta la orilla y es antes del Verano el calendario que adelanta el cabello de los ángeles. José Pómez http://pomez.net

La sombra es silenciosa en el jardín.

La sombra es silenciosa en el jardín. Suavemente cae una columna por ladera invisible entre los truenos el metal se derrama otra vez blanco y en las ramas se amplían consecuencias alguna imprevisible y las de siempre. La tierra toca el cielo a cada instante los huesos habituales consolados permanecen sellados mucho tiempo y como esos balcones

Laboratorio

Laboratorio nomografía en ala sonora y vuela un día y el otro pormenoriza la dama de la rosa y caracola José Pómez http://pomez.net

Se incrementan cuestiones y las mentiras.

Se incrementan cuestiones y las mentiras. Se incrementan cuestiones y las mentiras revestidas y más fuertes entre risas termina la borrasca acotando el canto mostrando el temporal joven del interno. Se define a si misma alma transparente a destiempo sin prisas contra la urgencia dubitativa alondra de los pomelos y asoma sobre el muro de los

Los dos unidos en violetas pétalos.

Los dos unidos en violetas pétalos si te parece bien mi pensamiento redondo como la rueda que alumbra la gran vía esa calle de la vida enamorada encanta a todo el mundo. La serenidad palpa todo el canto que brota de tus labios al momento conociendo el lugar pero alejándote sin darte cuenta alientas a la estrella sonriente prorrogada en

Terco cerco profundo hasta el nivel

Terco cerco profundo hasta el nivel temerario de piedra perforada la estirada en la furia destemplada descataloga el polvo del extremo con cristal reducido del barreño. Y se procede a los huecos rellenos cayendo alrededor primeramente y más tarde muy pronto con supremo cumplido en el triángulo espinoso el vaticinio blanco lo reorbita.

Moderar el influjo

Moderar el influjo de presión exterior racionar el sonido en el agua templada de la verdad incierta de los luceros parten las acciones erradas sus defectos afectos. Procurando el acierto de todas las pasiones se manchan las cabezas de un modo sorpresivo quizá quede constancia del trazo y de la meta de la ayuda estimada y risa verdadera.

Así somos y así lo recordamos.

Así somos y así lo recordamos sin forma definida en la mentira sobresalen las risas desde entonces nada se olvida sin previo permiso gozoso por escasa la verdad ¿Iríamos de nuevo hasta el principio? Se asomaba tan frío frente al muro sin embargo el amor almacenado en el alma de sus ramas y frutos está grabado a fuego en aceitunas. Fácil

¿Y si el color no volviera?

¿Y si el color no volviera? ¿A la rima de ventana de la amiga consejera mas el sol la iluminara? ¿Y si el color no volviera sobre el horizonte herido por la nube ya dormida en sábanas de las letras? Desde una cocina estrena las bondades de la calma orbitando la serena amistad de los encuentros. ¿Y si el color no volviera mañana ni nunca

El esperado

El esperado hoy comienza por fin con viaje al Norte.   José Pómez http://pomez.net

Su fragilidad llega donde quiere.

Su fragilidad llega donde quiere es primera y es rápida en la cuesta elige los abrazos acolchados no vaga y no es el agua mineral probó a remar contigo y te encantaba tanto su pensamiento decantado como la luz filtrada entre dos árboles que se quedaron sin nombre en la tarde. Podría estar firmada en su lenguaje de paraíso vivo aproximado

Caracolillo y lluvia.

Caracolillo y lluvia en la taza a su aire hinojo verde y lluvia la tetera a mi aire y en lo más luminoso cinco o seis mariposas entretenidas vuelan como tu libro al viento. Espárragos silvestres al lado de una rana que lleva pajarita se elevan hasta el cielo y hay otra nube esclava blanca sin rumbo y alta dejando el horizonte sin pájaros

El cierre de los cierres por cerrado.

El cierre de los cierres por cerrado. Fue la perdida inmensa conocida el perverso reinvento de la suerte y el misterio ganado revestido de la bondad lavada y hasta rehecha. Fue un trazado entre las lindes del sueño el atrayente tomo sostenía bajo su peso enorme transparencia dormida por el hambre y la ignorancia. Fue donde se inscribieron

Del estacionamiento

Del estacionamiento que lo recuerda hasta el adiestramiento de la mañana. Justa es la puesta de anidamiento nuevo justo en la puerta de un solo huevo. Si eclosiona lo hará amablemente y después volará honestamente Es la vida salvaje que dejará la paz en el ramaje es mirla y no torcaz Se enoja si la miras o se abren puertas no sabe de

Lo más leído