Claro de fuego la brisa del frente.
Claro de fuego la brisa del frente ocultó nuestras ya firmes siluetas despiertas de desdén encima el alba en la sana amatista del desierto. El sólido recuerdo de las piedras en el rojo estruendo de la mañana una fila de mil quietos albatros bajo encendido mar de primavera. En un adiós muy breve y muy liviano exhalamos las risas del abismo