Lo sabes, poesía

José Pómez

Vía recta de azúcar retumba en unos versos

Vía recta de azúcar retumba en unos versos encaminados junto a las diecisiete cabras del sur del universo plegando en sus dorsales forcejeo de apoyo mitológico y cómico allegado y unido a la inconstante económica. Como esa parte esculpe protegidas pisadas y fueron tan pequeñas tan grandes al instante desde el norte embrujado con luna

Mil capas apiladas junto al cerco valioso

Mil capas apiladas junto al cerco valioso nunca cada vez menos mi verso es el modelo de muralla y banano monetizado en hielo o la locomotora del reloj bondadoso. Porqueros tubulares de amarillo y ese oso apilando madera atan escarabajuelo a mi intento de trébol forjado si pincelo la arbolada tenaza en la espiral del coloso. En cúspide de

Se agitaron veloces las manos de las madres

Se agitaron veloces las manos de las madres negaron el abismo de las independencias cada perdón se encuentra en un trasfondo imperfecto hacer cosas hace el colibrí zigzagueando se busca en el espejo posado en el laurel se ha reconocido pasó como unos relámpagos y se quedó parado de repente en el aire encontró en su interior el reflejo

No se parecen esas voces a los recuerdos

No se parecen esas voces a los recuerdos oscuros de la noche errantes sobre caliza se encienden y se suman componiendo otro mundo tan apreciado en bosques como en montes y llanos de promesas cumplidas sobre campos del río. Los rápidos de sombra atardecen en los libros caminan ciertamente lo hacen en la penumbra pero no en la palabra figurada

La filástica envuelta que te sostiene el alma

La filástica envuelta que te sostiene el alma redescubre el alambre de la entrada entre mapas descendiendo en palabras despiertas y desnudas itinerantes letras sueñan con las mochilas con algo de silencio ocurre y se va alejando. Reajuste evocado se libera en el hecho emancipado y frío desde las combustiones evocadas al brote estático

Dos gotas cuasi idénticas en todo.

Dos gotas cuasi idénticas en todo. Fabiola Lidia Carmen Serena Ona Samanta Rosa Purificación Araceli Emilia Ana y Alejandra Ángela Valentina Mar Lucía Gloria Patricia Mía Rafaela Carlota Carolina e Isabel Eugenia y María Úrsula Martina Olga Sofía Clara Beatriz Cristina Claudia Alicia Paz Violeta Zara Rosana Sara Alina Olimpia Josefa

Los principios finales

Los principios finales en la tormenta anclados enmarañan aurora destapan la ilusión desde la coherencia vasta de filamentos con tardía certeza. Desde el recibimiento reprogramado y claro de la esperanza avisa de objeto interferido y desde el equilibrio acertado y reseco presta la tinta hablada. Errante a veces y otras ciertas y majestuosas

Si cambiamos el antes

Si cambiamos el antes por el después comprobando los vientos de esas decenas moviendo pesos ceden sobre las cúspides después de que la lupa más centenaria avance y el retorno después se pierda después de que fabriquen con trama y fuerza esas ausencias llenas que todos notan después de que la imagen gane el instante después que lo descarten

Valentina

Valentina No es complicado sostenerla en el aire es sorprendente con los pies en la tierra. José Pómez http://pomez.net

Frente a manzanas verdes.

Frente a manzanas verdes. Zapateado ardiente elegante y eléctrico conduciendo los bosques Bécquer por bulerías y su balada mágica. Realza las facetas del baile con tacones y lleva tradición heredada hasta el mundo con su fuerza inaudita. Revela los consejos inspirados de técnica y canta y lo compone y toca y cómo toca y luego baila

Arrebata y adula una mejora en la suerte

Arrebata y adula una mejora en la suerte destilada al estilo del entusiasmo ampliado, nuevamente es la forma que reactiva el auge tirante que interfiere el contento embravecido, que en el vivir por dentro se encuadra celosía del coloso de estrecho y la borrasca del alma. Mucho más que pensado se va fugando el verso deriva hasta tus labios

Vendidos los altavoces

Vendidos los altavoces y esa mesa de las mezclas sépanlo vuestras mercedes tal vez sea así de fácil solucionar este asunto con un gesto muy sencillo si nadie más solicita un crédito hipotecario baile estereotipado se convoca ante las luces. José Pómez http://pomez.net

La oscuridad estaba dormida sobre el firme

La oscuridad estaba dormida sobre el firme y al borde de los sueños profundiza en la linde, ya amontonada con los cantos desvanecidos hurtados en la sombra amplia de los vientos agrios, las medidas mojadas en cilindro oxidado que entristece a la furia y al betún inclinado, las harturas se borran en jardines del tiempo como ese tu olor dulce

Bengala.

Bengala. Si tú me dices que se hace difícil la ventaja enfrentada y las miradas al tenerme tan lejos y tan cerca y a la vez me hablas de agua y de desiertos de sed y de los cielos claramente sabes que me atrapaste los sentidos mi voz y pensamientos ya son tuyos siempre lo fueron pero ahora abrazan como nunca lo hicieron al unísono donde

La cáscara de arroz

La cáscara de arroz no alimenta la calma aunque quiera y florezca como cosa olvidada reseca lo mojado y se encuentra esparcida entre miles de espinas calló la queja al suelo triste y enamorada entre sitiados pétalos y sillares alegres poderosa en la linde y en el color penosa enmendando el objeto. Y es durante la cría cuando de modo fácil

Otros sitios ocupan los sentidos

Otros sitios ocupan los sentidos lentamente aconsejan las caricias y en otros se tramitan los espacios que detienen y fijan las miradas. Y en la nueva mañana que va al Norte se aprecian las pisadas imborrables las ganas y los vuelos refugiados muy próximos al centro de la arista. La tempestad del bien ha prescindido por completo de todas

Justo en el resto del mundo

Justo en el resto del mundo con idénticas caídas se protegen las arenas de las luminosas noches. Voraces de orilla amantes de los tesoros de besos y el descuento reinventado falso falso y publicado. En medio de un grito antiguo destaca el rugido ambiguo el reclamo del descuento y esa inercia de los jóvenes. Yo con mi atolondramiento aquí

Descontando los cuentos de los dedos

Descontando los cuentos de los dedos describe el lamento y suena a tu nombre la melodía humana vibra enredos concienzudos violentos de renombre. Y el bullicio encargado profundiza bóvedas luminosas son odiadas en lo ajeno en lo inerte y cristaliza el zócalo del viento a dentelladas. Como esa risa que tu cara muestra me abriga fantasía

Mañana no es un día

Mañana no es un día que puedas escribir prueba hazlo y ya verás ay lo difícil que es el adivinarlo hoy y solo con tus manos qué pasará mañana. Te explico cómo se hace desde hace muchos siglos por tedio y por abrevio la letra repetida se unió con un sobrero y así el sonido queda diseñado con maña. Si buscas un mañana atrapa la

Mañana no es un día

Mañana no es un día que puedas escribir prueba hazlo y ya verás ay lo difícil que es el adivinarlo hoy y solo con tus manos qué pasará mañana. Te explico cómo se hace desde hace muchos siglos por tedio y por abrevio la letra repetida se unió con un sobrero y así el sonido queda diseñado con maña. Si buscas un mañana atrapa la

Florecen las raíces y levantan los suelos

Florecen las raíces y levantan los suelos clarísimos de risas y el día designado con firmeza de espíritu queda dibujado el cuerpo de una clave con un par de pomelos. Los dejados que avanzan deslumbrando a la sombra de las plantillas breves rápidas y despiertas tararean las prisas las nubes boquiabiertas intentando encontrarse en el lugar

Pirámide endeblita al cobijo geométrico

Pirámide endeblita al cobijo geométrico que injerta entre las piedras la esperanza besada soporta todo el peso al aire y al descubierto penden luminiscentes perales que completan billar de coliflores tres verdades cilíndricas que el pavimento aumenta al clamor de margarita con regreso al estudio en la hilera de eslabones. José Pómez http://pomez.net

El superego bebe de la frasca

El superego bebe de la frasca rema a contracorriente un día y otro continúa agua abajo contra la gresca del pantano y el lago y noria y potro. Lo que puede ser claro acaba siendo claro como el oficio repetido del discreto pasaje componiendo la lucha y la fatiga en lo vivido. No es un invento nuevo o sorprendente por el contrario avisa a

Con la que viene empieza el equipaje

Con la que viene empieza el equipaje el instante imborrable está contigo la frontera servida de las alas ese octavo incipiente en curva alambre es el eje variable de tu vida. El equilibrio alarga tu presencia mas las piezas restantes retrocedan quizá acertadamente entre tus manos pero siempre será mejor seguir hasta que llegue aurora de

¿Es arriesgado

¿Es arriesgado que el gato que maulló a pecho descubierto esté sentado justamente en la linde marfil y adolescente? José Pómez http://pomez.net

Expresa Blancanieves sentidos con sorpresas

Expresa Blancanieves sentidos con sorpresas resuelve los saludos después de los diez años, ando como levitan las cosechas de acera a través de los tiempos te admiran y te extrañan, delante por supuesto de la actividad franca lenteja de tarjeta y esa cálida lluvia. Guadalquivir repleto con las computadoras jetonas en el modo comadre sin

La hora imposible y rota se alarga entre tu cielo

La hora imposible y rota se alarga entre tu cielo que reclama de nuevo todo el brillo de Octubre descubres que te invitan a la esperanza abierta a la ilusión terrible dichosa y necesaria, es la acción que libera visiones y sabores del sueño presagiado con las gotas de cera esos arroyos tuyos deslumbrantes de música. Tú lo dijiste ayer

No evita disparates la distancia inconclusa

No evita disparates la distancia inconclusa no le importa el problema ni le importa el centímetro de la razón perpetua que no conoce nadie al aceptar respeto de remesa empleada. En lo escrito es leído lo imperfecto y lo público sobras agradecidas y el filtro de las gracias no difiere el camino en la combustión del oro cuando la hora se

Encuentran flores dos pájaros que vuelan el horizonte. José Pómez http://pomez.net

Los quince cebollinos

Los quince cebollinos tan torpes y livianos no germinarán nunca contrarios a sombra agria, lo adivina y concreta las dos hojas clavadas en el corcho agrietado con unas campanillas. Las une el corazón lo estudia y lo recorta con los pies en el suelo tirando de la savia hasta la altura en plata la asignada alegría de aquí tú y de allí

Te contradigo en todo tienes nuevo el futuro aunque el azar existe tú diriges tu vida con tendones de acero. La cristalera alumbra el destello imposible acorazado y blanco y levanta la niebla suspendida con hilos se sonríe la dama. En la ciudad oscura desentrenada y lenta con la materia escribe moneditas y saltos del viento enamorado. Como

Se eleva la costumbre de la lanza descalza

Se eleva la costumbre de la lanza descalza donde nada sobraba porque bien poco había faltaban materiales y sustancias de diario e incluso las ventanas no recuerdo ninguna la entrada es desmontable en el rincón de la parra. Esos gritos menores en veinte mil miradas sopesadas de espíritu en falta de fraguado en reverso de flores se encandilan

¿Tú acaricias mis manos a escondidas del viento

¿Tú acaricias mis manos a escondidas del viento valedora de calma debilitada y fuerte en la rareza extrema de mi comportamiento cuando sabes mi nombre desde hace tanto tiempo? Llega el instante cumbre declarado en las olas tensora de los sueños y medidora de ángulos te elevas cuanto puedes entre los alfileres presenciando alegría en selladora

¡Qué destellos tenían sus ojos esta tarde!

¡Qué destellos tenían sus ojos esta tarde! ¡Qué incertidumbre alegre es la esperanza perfecta! Bordando claridad a la noche pasajera. Parten los veredictos, las hojas de la tarde alimentando surco con la suerte encontrada y el alboroto queda oído próximo al sol. Clarificada en fechas mi alma te va abrazando porque eres mi diamante el

Vasto reguero y pliego interminable

Vasto reguero y pliego interminable de figurantes dobles explicables en fechas de los claros prepotentes y con chispa imperfecta en pedernales. El cuento del recuento en brisa espera será lo que tu digas preguntando sin lamentar al breve y esporádico el sorprendido de nuevo barriendo. Desempeñando lo explicado en cerca de los versos atentos

Hasta dos bolsas y una bandeja hueca

Hasta dos bolsas y una bandeja hueca caben en las rendijas insaciables que esperan recibir descubrimientos cromados circulares subsanables. La demanda que orienta aportación planificada aporta soluciones de manos y acertijos de la jungla la mentalidad cumbre en los leones. De escalofrío y órdago el arroyo dinámico equipado sin entorno

Lo más leído