Lo sabes, poesía

José Pómez

La leyenda de la sombra artesana.

La leyenda de la sombra artesana. Al si el exceso en su furor se emprende y la medida justa se transgrede naturaleza que en su ley contiende con mano oculta el desatino excede. Pues cuando el vicio en su poder creciere y amenazare con romper su encanto la misma falta en su remedio viere y hallará en su caída nuevo manto. Así esta noche

A la belleza pura al vuelo leve.

A la belleza pura al vuelo leve que el mundo con su ardor jamás alcanza la forma en que su luz nos llega avanza en el alma cual nieve que se bebe. En el silencio que la mente eleve en el soplo final de la esperanza la palabra que danza y que se lanza del corazón el verso que la lleve. Solo la poesía tu eterno lazo consigue de la forma

El viejo pozo.

El viejo pozo silencio y universo croar de rana. Rocío bebe luz de la luna llena la noche gime. Y una sola hoja cruza el estanque lleno de agua y de espejo. José Pómez http://pomez.net http://pomez.es https://tinyurl.com/3smt2prx ISBN: 9781008924512 https://spillwords.com/author/jose-pomez/?citationMarker=43dcd9a7-70db-4a1f-b0ae-981daa162054

¡Ay! ¿Cómo iba a poder ver

¡Ay! ¿Cómo iba a poder ver tu máscara si nunca la usaste? Siempre fuiste el agua clara que mi sed necesitaba. Sea cual sea tu juego descubrirás que no hay límites donde la luz se rinda el amor es ese pozo que nunca nunca se agota. Sí puedo confiar en ti porque queda todo el amor que nos ata de las manos y aunque intentes no escuchar

Verde silencio extraño bajito.

Verde silencio extraño bajito tres corazones con un latido verde esperanza quieto prodigio bajo infinito cristal del ruido. Nadie te mira tú tan pequeño con tu tesoro escondido y cierto eres la paz del suelo sin dueño el verso vivo del campo abierto. Te mece el viento pero no cedes no buscas nada no tienes prisa eres el sueño que no

Claveles blancos y rojos.

Claveles blancos y rojos. No hay abrazo que sostenga lo que a veces un cantar ni hay lamento que al callar dé reposo en tanta entrega mas la voz cuando se venga con un soplo verdadero puede alzar en su sendero la esperanza más perdida y aunque ignore su medida da descanso al mundo entero. José Pómez http://pomez.net http://pomez.es https://tinyurl.com/3smt2prx

Un cantante busca en la huella.

Un cantante busca en la huella del silencio su desvelo y en la tecla halla un consuelo que lo acerca sin querella a otra sombra que destella la palabra inadvertida y sin verse compartida va tejiendo compañía pues convierte en melodía la amargura de la herida. José Pómez http://pomez.net http://pomez.es https://tinyurl.com/3smt2prx ISBN:

Cuanto la tristeza anida.

Cuando la tristeza anida y el pecho se siente herido llega un soplo inadvertido como ofrenda fugitiva no se sabe si da vida si consuela o si condena si es alivio o si es cadena mas se posa en el instante con dulzura resonante donde el alma es toda pena. José Pómez http://pomez.net http://pomez.es https://tinyurl.com/3smt2prx ISBN: 9781008924512

No.

No cuando me miras no hay sonrisa quebrada hay un río de fuego que recuerda cómo tus labios aún saben mi nombre. No olvidaste el amor lo escondes en el pañuelo donde guardas los jazmines que tiemblan al pasar la noche. No hablas de rodeos ni heridas hablas de cielos abiertos de custodias que no son cadenas sino juegos de niños que corren

Si miro al otro siento su latido.

Si miro al otro siento su latido comprendo el llanto abrazo su ternura me acerco en gozo escucho la amargura y encuentro en mí lo ajeno compartido que el ser humano brilla en lo sentido. La mano tiende y borra la frontera la luz enciende la unión verdadera y en convivencia surge la belleza pues nace el mundo en frágil fortaleza y el alma

Callado trueno sombra que estremece

7 Callado trueno sombra que estremece mudo rugido que en el aire estalla eres pregunta ardiente que no falla cauce sin río voz que se enriquece. El mundo tiembla cuando se estremece tu paso ciego tu verdad sin valla cóncava hoguera lámpara que estalla destino oculto todo lo merece. Eres rumor que incendia la penumbra palabra exacta música

A Cerezuela.

A Cerezuela. No te rindas noble tierra de ese sol ardiente y puro y no aceptes yugo vil ni el cetro ébano de oscuro que romperá el alma tuya cual relámpago en la altura, el muro de la opresión la noche de la amargura. Hoy tu llanto como el río ha ensanchado nuevo cauce tu dolor de pueblo fuerte no es el triunfo del escarnio es la savia

Se dobla el hierro paciente.

Se dobla el hierro paciente parece eterno su afán pero un instante y verán que cede al pulso inclemente. Así la vida se esconde resiste calla suspira mas si la pena la estira ya nunca al ser corresponde. No hay temple que no se rompa ni fuerza sin condición se quiebra hasta el corazón si el peso hace se corrompa. Y nos advierte el camino

Historia que en la piedra es esculpida.

Historia que en la piedra es esculpida. Musical plaza bajo el cielo en plata se alza un templo de piedra con historia con dos torres que el tiempo no desata guardando en su sonido toda gloria. Las nubes tan viajeras sin destino pintan sombras en la fachada antigua donde el sol con coral es más divino besa los muros que olvido mitiga. Coche

Contra la lastima.

Contra la lástima. No es lástima es victoria lo que hoy arde no se acaba germina en este instante su forma estalla en una nueva suerte no se rinde se libra del quebranto no viene a parar sino que despega con estrépito eterno y de gigante. Qué ventura que al fin nos liberamos y en este fuego que nos reinventamos que el polvo viejo y mustio

De acero y luz tu nave se levanta.

De acero y luz tu nave se levanta portento audaz del sueño humano eterno que busca en lo infinito su gobierno y al orbe entero en ansias se agiganta. La tierra mira atónita y quebranta su antigua fe de mundo sempiterno ya el hombre desafiar osa lo interno del cielo azul que nunca se adelgaza. No hay muro ni huracán ni sombra impía que

Todos lo piensan y nadie lo dice.

Todos lo piensan y nadie lo dice. Toda España no duerme ni una joven cantora que teje fuertes redes con dedos de la bruma mientras tanto los cuerpos bajo el musgo sellados aprenden a bailar baladas con las olas tú que vienes buscando el azul de los mapas y ese pan de los faros que quema las mentiras. Y escucha cómo gritan las verdades

Cómo se puede…

Cómo se puede... ¿Cómo se puede sentir tanto amor y no fallecer de tanto sentirlo? ¿Cómo la sangre en un suave temblor digo no hiela el cuerpo al roce del frío? ¿Cómo no arden las horas al pasar si en cada una yo tu nombre repito? ¿Cómo no vuelan sin más que soñar los pensamientos que gimen cautivos? Amor que sube del alma a la

Luz con sabor a aguacate.

Luz con sabor a aguacate. No no es la luz que se apaga sino el brillo que regresa junto al aguacate. No es el canto que se pierde sino la voz que desnuda como el manantial. No es el sueño que se olvida sino el alma que despierta y aún no lo sabe. Todo lo que parece huir regresa vuelve al principio pero algo más leve. José Pómez http://pomez.net

Calor y silencio.

Calor y silencio. No es magia ni plegaria antigua es tan solo el peso de un recuerdo obstinado. La piel bajo el roce de ese aroma me devuelve al umbral donde tu sombra aún respira. Suena lejos la música gastada por los años y en sus notas se enciende la verdad dulce de tu abrazo. Camino otra vez por la calle llena de tu nombre sabiendo

Inefable está todo patas arriba.

Inefable está todo patas arriba. ¿Adónde lleva la senda que no alcanza la que el perdón del alma que en todo llama más que la carne frágil que desengaña en su libertad con la esperanza mansa? Es el camino del sol que no se alcanza la luz que ciega la que en el alma clama el pico de sublime póstuma llama que en el silencio del espíritu

¿Voy o vienes? La pregunta arde.

¿Voy o vienes? La pregunta arde. ¿Voy o vienes? La pregunta arde. ¿Voy o vienes? La pregunta arde como un lucero en el ocaso responde corazón no es tarde que el camino se vuelve escaso. Si tú no vienes hoy yo iré que la sed no ha de quebrantarme mi pecho es fuente y te abriré brazos que sabrán cobijarte. Pero dímelo, ¿qué flor nace

La primera es un gran barco.

La primera es un gran barco vela al viento desplegada surcando el azul del mapa rumbo a un sueño lejano. Así el mástil canta en lo alto una copla marinera de espuma que reverbera perdiendo peso en el agua. La segunda es un olivo viejo de ramas ardientes que guarda bajo sus fuentes el secreto del estío. No navega no ni vuela pero en su

3 de Agosto de 2.025. En el Jardín de las estatuas mudas.

3 de agosto de 2.025. En el Jardín de las estatuas mudas. Entre fuentes secas donde el mármol sueña con blancura rota las estatuas guardan esa geometría del silencio. Manos antes lirios ahora señalan solo el vacío de los pedestales y en sus ojos sin pupila arde un sol de invierno. El viento oprimido viejo pintor de nubes arrastra pinceladas

Bajo el filo del sol que no descansa.

Bajo el filo del sol que no descansa se dobla el hombre sombra de su sombra el reloj muerde el hueso de las horas y el aire pesa como un grito preso. En la rueda de días sin orilla gira la sangre pero no respira el campo de la frente se marchita y el alma alada no encuentra la cima. Un río de ceniza lo recorre con grito sordo bajo el pecho

En el alma de mi tierra.

En el alma de mi tierra allí donde la cal besa la piedra late una tobera antigua como un suspiro de Dios que nunca se desespera. No canta como las fuentes ni brota con arrogancia pero su agüita bendita lleva siglos donando la esperanza. Tobera de los olvidos de rezos y escapulario ¿cuántas penas has lavado en tu silente rosario? Mujer

Marea de alegría.

Marea de alegría. El sol frena la orilla besa tu marejada y en las olas de plata la pena se va con la marea. Con salitre en el pecho risas son caracolas hasta el viento te nombra y bailas con la espuma morena. La luna te sonríe descalza sobre el barro y tu puerto me canta sevillanas que nunca se acaban. ¡Que venga aquí la fiesta que tu

Cuando el Sol se va bailando.

Cuando el Sol se va bailando y la Luna se acicala sale un perfume encantado de la amiga que no me habla. Va vestida de rocío blanca estrella sin temor abre el alma en su suspiro y en el aire deja amor. ¡Ay mi amiga del mar que me baila en mi balcón! Traes luz en la sombra y perfume de emoción cada pétalo tuyo es el secreto fulgor que

España en maceta.

España en maceta. En tierras ibéricas donde arde el verano y julio flamea con fuego en la mano las calles susurran historias al sol de un pueblo que lucha cuando canta un gol y mi Mari Carmen sigue enamorada. Madrid que madruga con huelga y calor la gente en las sombras buscando al mejor gira la política en eterno bucle promesas que vienen

Pule la piedra el agua.

Pule la piedra el agua no por fuerza sino por ir y volver por cantar y dolerse por ser la misma siempre y ser distinta en cada día. Así el alma no vence por impulso de incendio sino por esa brasa que nunca se apaga se desgaja la rama con su fruto que cae. Así se consigue la sombra se aparta cuando el paso no duda el muro cede si el corazón

Toma mi mano.

Toma mi mano. Pero sólo dicen ay mi cabeza cuando han perdido el hilo del día cuando olvidan el nombre del pan o la hora exacta de la herida. Y todo es mi mis mis mis manos nunca la mano la que se dio al niño sin saber su nombre la que recogió la astilla ajena sin pedir pulso de vuelta. Mis mis mis mis susurran como si fueran islas como

Hora en que el sol declina y se engrandece.

Hora en que el sol declina y se engrandece, no tiembla el alma firme se sostiene pues si la luz del día desfallece la fe del pecho en sombras se mantiene. No es miedo el que al abismo nos ofrece su espejismo de ruina ni detiene la flor que aun en lo árido resplandece ni el sueño en su caída nos contiene. ¿Qué importa si lo dado es consistente

Sobre la rama del laurel florido.

Sobre la rama del laurel florido cantaba solo el viento no el canario que libre y suelto en el cielo más amplio el se guardaba el canto en su calvario. Voló entre soles y cruzó la aurora mas su garganta muda se quedaba ni un trino daba ni una voz sonora aunque el mundo al completo lo aclamaba. ¡Ay qué misterio sin explicación! decía

Llama encendida.

Llama encendida silencio entre las hojas la mañana arde. Rojo profundo el viento toca el alma de su corola. Frente al asfalto una flor se resiste a ser olvido. José Pómez http://pomez.net http://pomez.es https://tinyurl.com/3smt2prx ISBN: 9781008924512 https://spillwords.com/author/jose-pomez/?citationMarker=43dcd9a7-70db-4a1f-b0ae-981daa162054

A IBIZA DEL OLIVO VIEJO.

A IBIZA  DEL OLIVO VIEJO. Bajo un cielo de luces suaves Ibiza canta en su rincón entre las ramas sueños graves visten de verde el corazón. Ella vestida en blancas lunas ríe con trenzas de azahar él con la arena de sus dunas le besa la mano al amar. No es gesto vano ni teatro es reverencia de alma fiel y la flor del tiempo en sus cuatro

Hoy me puse muy mal los calcetines.

Hoy me puse muy mal los calcetines. Hoy me puse muy mal los calcetines pero salí bailando igual que siempre la gaviota me guiñó un ojo y creo que me habló en portugués. Enseguida el sol me dijo: ¡Eh qué tal! Y el viento me peinó fatal un cangrejo me hizo un saludo y yo le dije: “¡Tío, qué rudo!” Vamos al muelle ¡y qué más

Colaborador en la luz sin tiempo.

Colaborador en la luz sin tiempo. La nube es hoy metálica y de código mas sigue el cielo en sueño todo azul la ave no canta y los drones murmuran zumbido extraño sin alma ni tul. Corre el hombre tras las sombras eléctricas con los ojos clavados en cristal ¡Ay qué lejos las rosas y qué lejos la brisa en tierra y su abrazo total! Esta

¿Quién será el creador del sentimiento?

¿Quién será el creador del sentimiento? ¿Será la flor que brota en el abismo o el niño que en el polvo aún sonríe? ¿Será la luz que el cielo no desvía aunque lo abrace el humo del cinismo? ¿Será un silencio fiel solo al altruismo que al alma herida abriga y la confía? ¿O el corazón que aun roto desafía la noche con su tibio

El cielo arde en la sangre del ocaso.

El cielo arde en la sangre del ocaso guitarra en llamas que el poniente tañe el sol redondo toro lento engañe se hunde en la arena roja de su lazo. Nubes de coral danzan en abrazo del viento moribundo que no dañe y el aire en su silencio que lo extrañe con un suspiro antiguo y paso raso. Ay luna ausente aún sin su corona mi pecho canta

Siempre es un error de otro.

Siempre es un error de otro en caminos de piedra que susurran aliento en esa noche oscura donde los vientos lloran cuando las sombras danzan con su manto de estrellas y el silencio engendrado y la verdad pisada y los árbitros nobles gritan en la penumbra. Sientes en la alborada como avanza la niebla un suspiro se escapa y la luna se quiebra

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