Lo sabes, poesía

José Pómez

Los poemas ladrillitos sobre algunos.

  Los poemas ladrillitos sobre algunos. ¿Solo un poco cansada? No te extrañe. No eres ni la primera ni la última persona no cansada sino hastiada al límite de torre articulada con esos gestos de trenes por ahora confiemos que el ronquido relajante frente a ese oro siga siendo libre sin engorros ni peajes ladronzuelos. La penúltima

Se tocan ya las últimas entradas.

Se tocan ya las últimas entradas no sé dramón añil en la alborada y suspiros sentidos se parecen muchas veces las partes reconocen procedencia de brisa y las astillas. Estrecheces visibles que demuestran la fortaleza clara impertinente la ocasión repetida el ave oculta y el atajo terrible del recuerdo a la seca neblina del capricho. José

¿Cómo resuelves los sueños dormidos

¿Cómo resuelves los sueños dormidos en los cálidos fríos más perdidos? ¿Se van urbanizando en solitario se asombran esas piedras corregidas? ¿Te encontraste esperando amanecida cultural ciertamente previsible? Si la cola se eleva claramente levita el resplandor del sonajero entre las obras se echan esas fases que desmantelan los puntos

Miles de islas se agrupan y se abrigan.

Miles de islas se agrupan y se abrigan con mar itinerante se aglutinan se acercan los confines al instante y el horizonte llega al corazón. Con un arrullo cierto y prolongado la nube se hace grande y más hermosa comprende incertidumbre de esa tierra amada por estrellas de los cielos. Sorprendido el sendero que las une conforman con trabajo

Miles de islas se agrupan y se abrigan.

Miles de islas se agrupan y se abrigan con mar itinerante se aglutinan se acercan los confines al instante y el horizonte llega al corazón. Con un arrullo cierto y prolongado la nube se hace grande y más hermosa comprende incertidumbre de esa tierra amada por estrellas de los cielos. Sorprendido el sendero que las une conforman con trabajo

De ellos te diré solo que son muchos.

  De ellos te diré solo que son muchos ordenados y buenos te nombraron los bosques te buscaban y los montes hablaban todo el tiempo de las calles algunas negras y algunas blancas aún está pendiente la utopía ¡Ay! Esto son jardines para ti respecto a la veintena pasajera siempre quedará inédito el sentido y sí sí estuvo al quite

Casi es la formula exacta.

Casi es la fórmula exacta. Para cimentar paciencia se sobrescriben las voces los inocentes lo sufren vienen los rostros de piedra. Y con su apariencia bella afligen el tiempo muerto las aventuras de niebla viven obras silenciadas. Sin efectos explicados solo la perseverancia de las flores pasajeras consiguen el calendario. Disipado en la

En cuatro costas recónditas.

En cuatro costas recónditas se continúa leyendo es ingenioso el instante del ocaso frente a niña de tus ojos encendidos. Sin saber cómo resultó todo un éxito rotundo en las clases de la vida y en el abrigo entallado la victoria estaba cerca. Una prueba de cartón de amor que hace historia adopta la luz dulce de las risas como una niña

Con una única hidrosfera.

Con una única hidrosfera y sin remos suficientes por costuras presidente por la encrucijada obrera cargada de cabecera. En la suerte la alegría ya aprende sabiduría con edredones de estrellas entre rayos y centellas me dijo que volvería. José Pómez http://pomez.net

La vuelta.

La vuelta revuelta perfecta regresa y obliga. Termina lo extraña y admite aún conjunto. Estanco se pide repite ciudades y acortan. Auroras certeras contigo es fácil sí todo. Va bien se eleva la vida se siente viviendo. José Pómez http://pomez.net

Es una fragancia y a la vez ligazón.

  Es fragancia y a la vez ligazón vespertino del faro caracolas reluciente en talento de rompeolas y va sin pretender nada en razón. Vestido incluso con un chapuzón posible es pendular sobre guindolas agrupadas en un complejo de olas que sueñan con lejano corazón. Hay una bondad que se afirma obrera dibuja sobre el pecho madrugada

Que cómo te veo hoy.

  Que cómo te veo hoy no hoy no te puedo ver si has nacido en Diciembre eres tal como soy. Así con el remedio vives mejor la vida y visitas al druida alejada del tedio. Si me preguntas tú cómo te veo estás presente donde el estanquero pensando si dejarlo y mientras leo te diré que padezco un gran defecto en la vista secreta donde

Porque el amor es todo lo absoluto.

Porque el amor es todo lo absoluto pesa y pesa mucho en cuanto se descubre así a mi lado las cosas van y ocurren. Nada queda varado donde estaba tú eres yo y yo soy tú ya eternamente con vida vivimos unidos para siempre. Modificado el viento en su trayecto personal y medido de costumbre que escapa en lo más nuevo no calla en lo difícil.

Su puerto ya no tiene marineros.

Su puerto ya no tiene marineros. Nadie quiere vivir en Barcelona con primates rabiosos y sus detalles ningún viaje termina entre sus calles no se nota la paz de la persona y el descaro confluye en animales. Y quieren ser así insignificantes la ciudad perdió muchos amantes con esos pareceres descuadrados y parpadeos que hurtan resultados

Del bote de miel queda ya muy poca.

Del bote de miel queda ya muy poca la realidad repone uno más grande si me hablan guitarras de tus sueños sin ser un juego nunca lo fue helado a pequeños mordiscos se divide. El quesito esperado a repartir ya montaña ya valle según cuenta qué lejos está hoy la primavera entre las diez mil dudas inseguras chirría el desayuno de los

Otra vez la ventaja

Otra vez la ventaja de poder escribirte la canción que relaja procura no dormirte. Que antes decirte quiero rodeada de mil rosas tú y yo en un brasero de miradas celosas. Te extraño en la ventana guardando dos tesoros frente a la mar cercana de latidos sonoros. Sí son letras sencillas párrafos de entusiasmo de mástiles y quillas que

No soy una alegría de los cielos.

No soy una alegría de los cielos esa sonrisa es tuya como el viento y la firmeza de los montes mudos reteniendo agua amiga entre sus presas. No soy una mirada junto al mar la mar eres tú la orilla lejana el abrazo perfecto el pensamiento la fuerza que describe lo pequeño. Si un estanque agradece su existencia al ciclo de las cumbres derretidas

¿Son ventajas o son inconvenientes?

¿Son ventajas o son inconvenientes? Mucho antes de llegar a los colchones se apagan todas las conversaciones se describen los únicos ausentes. Mas resultan comunes y corrientes portan y se delatan de afecciones ¿Son un chollo o son varias ampliaciones de dos plazas por ser improcedentes? Si eres una marmota estigmatizada que duermes a la

El dorado repique de la inercia.

El dorado repique de la inercia.   Sin ser una gran nube de polvo es más sofocante que una blusa negra en una playa ardiente de los trópicos. Este ser increíble de balanza ya desequilibrada ya trucada no es reptil mas parece cuasi idéntico. Compleja es su figura extraña carne extraña curva extraña criatura desligada del recto proceder.

La dulzura se arruga en la distancia.

La dulzura se arruga en la distancia y así lo ves con tus ojos incrédulos la certera experiencia contribuye a continuar viviendo de alquiler. Y es la desconfianza la que salva el romance impregnado con las flores de la espontaneidad y lo sembrado en esa zona libre de los sueños. José Pómez http://pomez.net

A ver amanecida de las dudas.

A ver amanecida de las dudas pasa directamente a la pregunta que el consejo conjunto es de la junta no temas nada en sus verdades crudas. Se une ínfima alegría si saludas si es posible escafandra y lo barrunta poco estable es la cesta no presunta si se agotan de golpe las ayudas. No hace falta que sean ni de caña ni bambú ni de mimbre

Por la noche a oscuras te protejo.

Por la noche a oscuras te protejo la mano de hielo en la asamblea más solitaria y llana que una azotea sin sueño en el color rosa conejo. Pregunta por la vida de un cangrejo en ardiente arenal que te rodea o al pulpo y la langosta en la pelea y muéstrale el canal frente a un espejo. Amarillo lamido del felino mientras tanto con los brazos

El principio de camino.

El principio de camino no es nada nada seguro tanta actividad implica aniquilar la cordura. No llego a comprender venta que desespera la vida su sentido inconcebible por demasiado entendida. A veces bien se comprende cuando no tiene sentido la belleza va y desfila guardando el tiempo en un cofre. No hay responsable aprobado no hay responsable

La materia imprescindible.

  La materia imprescindible es líquida y esponjosa se conforma con los suelos y se amontona en los cielos del arroyo descubierto. Escucha los movimientos las manos de los encuentros los rostros desesperados con los dados en los labios y hasta extraña la espinaca. Sí respira esa es la idea aún distante allí al fondo donde todo se

Porfía de la sentencia.

Porfía de la sentencia.   Lava algodón de las fieras y va achacando al estrés en un número de tres bestias de las carreteras sus violentas maneras. Drama no insignificante bajándose al instante de impacto al ser impactados fueron cálculos errados de tres cerdos al volante. José Pómez http://pomez.net

Las preferencias se entonan.

Las preferencias se entonan cubiertas de nubes blancas empleando las palancas cuando redes no funcionan los peces lo solucionan. Postrero escudo de acierto con lunares recubierto cada instante es el primero en el desierto de acero de experto en entuerto en puerto. José Pómez http://pomez.net

Menos calle entre rivales.

  Menos calle entre rivales al principio del final se regula la igualdad hiel de todo los iguales. No bastan dos ni ninguno el esmero se percibe y al dar el árbol se escribe aquello en esto oportuno. Cuando la calle es hermosa la estrella con sus chiquillos como si fueran castillos la pintan toda de rosa. Apenas palma y guitarra se merece

Y por si acaso.

Y por si acaso llegase ese momento en el cuál yo te pidiera disculpas por mis errores de agua arena y de agua. Me gustaría que tú solo dijeras: No me hacen faltan tus disculpas lo que quiero es que me des un gran beso. José Pómez http://pomez.net

Apagados algunos ebanistas.

Apagados algunos ebanistas fragmento del pasado avanza avanza otra infravalorada ciudad muerta y en la certeza muestra unos mensajes jamás vencidos sin ti no se escribe. Si atardecer es con viento y más viento puede amanecer un muelle en las nubes al estirar enredo de los humos de ayer y de hoy quizá de mañana y así la tierra se dobla

Una azada de mango largo alerta.

Una azada de mango largo alerta de los muchos fragmentos de metralla quizá haya que tener cuidado y mucho con los martillos sueltos del soporte cuando faltan los pesos prorrateados. En el valor se agregan matemáticas afiladas en mesa informativa cabeza de alfiler el estudiante es clavo liberado de los precios y del óxido claro de las luces.

La sinceridad del lucero.

La sinceridad del lucero conversa a favor del apego. ¿Qué ser afirma la voz que oye de otro sello contado a medias? Crea al volver y crea al ir mirándote y de espaldas siempre contando y en silencio tu astro modulado infinita amada. Una idea interroga amparo herida daño sueño escrito desde las nubes propias de ambos con la alegría vuelta

Allí te llamaré diosa o faisán.

Allí te llamaré diosa o faisán te miraré a los ojos increíble portento descubierto celestial primavera elevada hasta el mismísimo vientre orgullo del techo de experiencia me hablas con la soltura de dos remos. Me alumbras el camino y él me alegra la vida y la neblina de las cosas si se rasca y se sopla vuelve el brillo al orden y a

Sin excepciones.

Sin excepciones en los parques sitiados del furtivismo esas mañanas tan radiantes se escapan y huyen con siglas.     José Pómez http://pomez.net

No finaliza en el campo.

No finaliza en el campo ni en el picón apagado la felicidad terrible ni en esos sueños cumplidos. La población venidera atrasa todo el pasado toma la defensa y gana maratón del desaliento. Se cruzan y se descubren expresiones consentidas dolorosas y modernas entre infinitos deberes. Fases de lumbre y madera en aprendizaje antiguo extraordinario

Saber lo que te espera.

Saber lo que te espera es bastante importante al abrir la tartera ya en Toro o Alicante tu objetivo es brillante te apegas con firmeza con razón a la pieza y resuelve la pauta del turrón en viruta tu habilidad de jueza.     José Pómez http://pomez.net

Bajo las nubes.

Bajo las nubes discierne si es mimosa mi vigorosa. Y entre los ocres de estos plenos instantes verdes de fuego. Va conjugando desdichas de las suertes de pasajeros. ¡Ay ay qué tuna! Te has ido más arriba hasta la Luna. José Pómez http://pomez.net

Un viaje al pensamiento.

  Un viaje al pensamiento una aventura amena y honrada en el regreso de victoriosa imagen. De mil generaciones recuerdan desde el dónde llevando compañía a las mismas estrellas. Hasta el cálido edén detrás de las montañas la llave de la tierra en una altura ambigua. Vuelan algunas aves sincronizando el vuelo y se hunden en las

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