Lo sabes, poesía

José Pómez

Igualmente.

Igualmente. Toda la cortesía agrupada en un detalle para muchos apenas es nada de importancia solo un círculo blanco y en medio la elegancia la rectitud fijada de antemano en semblante el perfil delicado de la estática nube deja ver brevedad y largura serena. Y así como la estatua sobrevuela con versos así te imaginaba pensativa y cabeza

Se pueden encontrar porque siempre han existidos

Se pueden encontrar porque siempre han existidos en los bosques tupidos de la franca memoria las caricias vitales elegidas y libres reencontradas las hojas entre mano y cántaras ilustradas a veces con espejo ideal figurando un espacio concreto y desleído. Ese conjunto estaba varado en la distancia conocido en las dunas de la suerte crecida

Nada, posiblemente no pasaría nada

Nada, posiblemente no pasaría nada con el nuevo fantasma de las huertas del pavo si desapareciera por debajo de un puente, como siempre lo hace el agua clara insustituible en bocas de leones, aunque inutilizados. De emplazamiento idóneo efímero dilema que tanto los herméticos pinos de la leche como la lanceada belleza interesada estaban

En el inesperado

En el inesperado que marcha y que regresa donde se quiere espera se ama tarareando suben tarde los brillos hambrientos y asustados el sueño los derrite con versos adheridos. Algo así como un pez de plata embadurnado que refleja colores de una piedra amarilla y un rocío de menta entre otros dos metales se convierte en un hilo de espuma enamorada.

En el inesperado

En el inesperado que marcha y que regresa donde se quiere espera se ama tarareando suben tarde los brillos hambrientos y asustados el sueño los derrite con versos adheridos. Algo así como un pez de plata embadurnado que refleja colores de una piedra amarilla y un rocío de menta entre otros dos metales se convierte en un hilo de espuma enamorada.

Halla la estilográfica.

Halla la estilográfica. Lo alegre y lo penoso es silenciado a diario en cordillera y prado donde canta el canario. Un cráter y una nube repletos de palabras recorre blanquecino camino de las cabras. Y donde está la tierra y sombra de acuarela se acurruca un antojo que quiere ir a la escuela. Tan pequeña es la puerta bañada en los aceros

Algunas veces digo y pongo una condición

Algunas veces digo y pongo una condición si esta o aquella circunstancia me permitiera hacer lo conveniente y hasta más apropiado sobre esto o lo otro. Digo: yo lo que haría es esto y siempre hay alguien que hace lo que he dicho que haría. Sé que no he sido claro voy a poner tu ejemplo: Escucha Aurora mía no te pierdas detalles que luego

Definitivamente para siempre.

Definitivamente para siempre. Sí mesas espirales y más gráficas de ritmo muy abreviado en porfía, la unión que levanta signos graduales metálicos a veces y girando, y en otras ocasiones desligadas la liga de pan fina y bondadosa. Diríase que los cimientos forman el libro de dos tiempos enraizado. José Pómez http://pomez.net

¡Ay! Y mira que es hermosa

¡Ay! Y mira que es hermosa dulce Aurora en Zaragoza mas digna de contemplar pero hasta ella tiene celos pero hasta ella tiene celos de mi Virgen del Pilar. José Pómez http://pómez.net

Todos los versos

Todos los versos necesitan baranda sin fin y un horizonte de piedra amarga y seca ladera con la terraza de luna entarimada y sillas sendero y porte algunos figurantes y plata. José Pómez http://pomez.net

Todos los versos

Todos los versos necesitan baranda sin fin y un horizonte de piedra amarga y seca ladera con la terraza de luna entarimada y sillas sendero y porte algunos figurantes y plata. José Pómez http://pomez.net

La ventana entreabierta al olvido

La ventana entreabierta al olvido lleva los versos a la meta atrezo, y devuelve la pérdida en bandeja precisa y exigente con los sueños, apantallados cada noche en vela dejados fuera del sentido coro, para desteñir tanta estrella enviada a ese paraje sin comunicado, se impone obligación desconocida y el coherente toma curvatura, en los

No la retengas no olvida la jaula

No la retengas no olvida la jaula déjala libre es más inconfundible que una fuerte voz blanca en piedra viva. Filtrada la existencia en las palabras existen varias puertas delicadas ancladas en el día los meollos. Números divergentes declamando los versos nuevos tiernos y pequeños tranquilos desde el sur hasta el espejo. Y el rasguño

Continúa en alerta el eco flaco

Continúa en alerta el eco flaco repleto de sentidos que jamás regresaron gloriosos terremotos y esqueléticas danzas bulliciosas de originarios vientos y entre tanto tranquilos y empañados girasoles perfilan los contrastes silenciados. Conjuntamente unidos a la fiesta y dicho a la manera que lo forman bien pudiera decirse del brillante

El tesoro del texto.

El tesoro del texto. Pequeñas aguas bastante aceleradas son el día y la noche. Cultura eriza amaneceres blancos completos y por partes. Te encontré helada descubriendo vocales de una tarde despierta. Bella represa captora de la linde desorbitada y presa. Licúa arados la placidez del suelo con duda razonable. Turnarse al cierto teclado

Ainat Saitam (Que se quejen recuerdos enterrados)

Ainat Saitam (Que se quejen recuerdos enterrados) Siempre estará a la altura pretendida bella esperanza y valle en la laguna; pero no tengas bulla en alcanzarla sabes disfrutar todos los momentos, agradecida con la entrega al arte y aprendiendo de la naturaleza, la causa que secaba los motivos olvidada en la niebla del naufragio. José Pómez

Celeste y necesaria.

Celeste y necesaria. Dulce y no amarga sonríe con la risa esa extraña centella llamada siempre de fondo azul y menta. Amada mía verdadero compás de los tiempos hallados con las caricias más solucionadoras. Algo arriesgado y muy próximo a ti compartimos los sueños reír de nuevo si a ti se te olvidara. José Pómez http://pomez.net

Después…

Después… Sí, dentro de un instante redondo y amarillo bajarán en las sombras los brillos consecuentes, verdaderos y vivos como tus pensamientos que alcanzan ya lo sabes el cauce de ese río para ti y para mí y la orillada de las hojas. Y en la profunda luna sobre el sendero mudo Diré: --porque te gusta desear buenas noches-- yo he levantado

No se desquician

No se desquician sobre el río contreras ni se humedecen esos dados de piedra de la perra codicia francamente menguante. José Pómez http://pomez.net

Concreta y diáfana

Concreta y diáfana hasta alfabetizar todo el espacio despejado de topes y de separaciones. José Pómez http://pómez.net

Quizás te paraliza hasta el espejo del alma

Quizás te paraliza hasta el espejo del alma y quizás pensar puedas: Nunca sentiré nada porque hace tanto tiempo que palpitó el complejo rompiéndose en mil trozos --es el número exacto que a cada instante rompe-- con todo el sentimiento la constante olvidada de las capacidades. Contigo sí se siente el sentido de los versos conmigo y

Suelo.

Suelo. De la presencia anclada hasta el instante la luz ramificada entre dos tiempos, en la cumbre de vaho floreciente balsámico anidado en la entretela, donde alcanzó sanó desbaratando ulular de mañana comprimida. Ya no se congratula en el costado cierto y salado a veces ni tampoco, al vértigo geométrico en prenda yo te encuentro en

Tu desenfado idílico.

Tu desenfado idílico. Destila tejeringo y origina la cima tallada por vikingo como en encina de hilo, donde a veces distingo extraños ruiseñores y así descuajeringo la hoja y melancolía. Con un solo jeringo de vera sobre el pozo calcula el pingopingo deshojada la aurora, que en complejo galindo se desata la falda y aún te queda el capingo

Sobre determinadas ocasiones

Sobre determinadas ocasiones aparecen cubiertas de luceros, cada vez que la estrella va llorando acelerada al filo perfumado, hablaba de la calma de las huellas lánguidas protegidas de respuestas. Inventan nuevos arcos escondidos amarillos sollozos de tristeza, donde fueron incluso los brillantes borradores mimados de las flores, puntillosos

Sobre determinadas ocasiones

Sobre determinadas ocasiones aparecen cubiertas de luceros, cada vez que la estrella va llorando acelerada al filo perfumado, hablaba de la calma de las  huellas lánguidas protegidas de respuestas. Inventan nuevos arcos escondidos amarillos sollozos de tristeza, donde fueron incluso los brillantes borradores mimados de las flores, puntillosos

Totalmente medidas

Totalmente medidas dicen las aguas bravas que la tranquilidad conquista el universo y arregla la constante fabricada en oriente que vino defectuosa. José Pómez http://pomez.net

Cañada sordomuda con los vientos

Cañada sordomuda con los vientos un ficticio esmerado sobrevive por amor a cualquier romance esquivo, estudiado en respeto no interpreta el medio de la muestra y la cintura. Humanamente seca en la memoria acostumbra cañada sordomuda a desvelar apuros de inflexión, carreras interiores a las nubes y verdes fangos, mas enamorados. José Pómez

El domador de leones trabaja

El domador de leones trabaja utiliza una silla emparejada contra una cala inversa de colores y bastante sonido niquelado. Y cuando pudo todas las piruetas algunas raras y otras temporeras sentado en remolinos tan dispares como cortos de cerco y de manzana. Como si la paciencia de los rayos nunca se retrasa en los siguientes claveles vertebrados

Las torpezas acaban a las seis

Las torpezas acaban a las seis la meta de la tarde intransigente de un suspiro amparado como al débil y además son reunido a diario todos. No debía cumplir con su pereza sus sentidos plegados en abrazo como un nudo anudado para siempre para simplificar el recorrido. Sus postigos están entreabiertos anulando una sombra definida en artística

Las torpezas acaban a las seis

Las torpezas acaban a las seis la meta de la tarde intransigente de un suspiro amparado como al débil y además son reunido a diario todos. No debía cumplir con su pereza sus sentidos plegados en abrazo como un nudo anudado para siempre para simplificar el recorrido. Sus postigos están entreabiertos anulando una sombra definida en artística

Todos cuentan verdades

Todos cuentan verdades de excepción rigurosa un suspiro es muy corto confundido en un beso en una tarde de agua se abandona la fecha. Y así se sobreponen filigranas amargas y desde la subida tan solo una persona razonando sonríe angosta en sol y sombra. José Pómez http://pómez.net

El incierto metal

El incierto metal y vacío de nada fortalece las cuerdas con alguien que sí lo es vence el día de paz acumulando escrito lo mejor y afirmando la encrucijada abierta del vocablo imperdible. Cuando además se dice de otra manera en copla y eligiendo imposible se concatena el bien con la percha de inicio las cúspides de acierto y hasta ese

Integral como quieres que te diga

Integral como quieres que te diga desentendido ejemplo y el genuino efluvio sopesado itinerante descomunal origen del vacío incomprensible y falto en circular. Zahorí de los claros movimientos y emisor de alegría de la nada la señal bondadosa y verdadera es y siempre lo ha sido simplemente la visión de conjunto demostrada. José Pómez

Se halla justo en crujía y calibrada

Se halla justo en crujía y calibrada no olvida las manzanas ni los patios algunos con romero y son abiertos. Esperando regresos que se cumplen gracias a ella concuerdan para siempre depósitos y plazos definidos. Bitácora caoba cristalina contenedor del pulso y de horizonte mis ojos se iluminan con los tuyos. No hace falta más nada mi infinita

Lo más leído