Soportales.
Soportales. Qué hermosa es tu canción y qué hermosa es tu voz con tu flequillo suelto después de recortado. Ya no hace frío o sí confío en que no vuelva se suben las laderas para después bajarlas. La obra ansiosa cede en plácidos escombros de terrores antiguos de tazón y de flores. Soltando el pecho vive el juego de la roca convencido