
¡Ay, la mujer… que tiene cuerpo de bahía!
Con caderas de roca oscura y muslos de agua verde,
donde el mar sube y baja como un amante ciego.
Tus senos son las colinas redondas y dormidas,
cubiertas de casas blancas como lunas crecientes.
Tu cintura, el rompeolas que desafía la espuma,
y tu pelo, el viento que peina las laderas.
El puente, ¡oh puente de hierro y de duende!
Cuelga en el aire como un grito de acero,
uniendo mi sangre con la sangre salada de la tierra.
Mujer de mi tierra, tierra de mi mujer,
en ti se besan el horizonte y la raíz.
Cuando te miro, veo el cielo azul metido en tus ojos,
y el mar profundo latiendo dentro de tu pecho.
¡Ay, amor de dos orillas!
Amor de carne y de piedra caliente,
de olas que muerden y de labios que callan.
Si te pierdo, me pierdo en el agua que tiembla,
y el puente se romperá como se rompe un suspiro.
Y así…
La tarde se tiñe de azul y de sal,
y yo te amo como se ama lo imposible:
con el alma abierta como esta bahía,
y el corazón anclado en tu tierra profunda.
José Pómez
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ISBN: 9781008924512
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