Calor y silencio.
Calor y silencio. No es magia ni plegaria antigua es tan solo el peso de un recuerdo obstinado. La piel bajo el roce de ese aroma me devuelve al umbral donde tu sombra aún respira. Suena lejos la música gastada por los años y en sus notas se enciende la verdad dulce de tu abrazo. Camino otra vez por la calle llena de tu nombre sabiendo
