Como las bestias no son infelices
desde Eva y después por aquel asta
de Luna inerte allende los luceros
donde observaba el zorro la ciudad
inventada en el plan de los dragones.
Inés y Paula amaban su infinito
amor sin sombras y lo declaraban
mayor que un país una casa o reino
la hija de los cuentos es el alma
sin oro ni fortuna solo espíritu.
José Pómez
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