Ella es como su estilo es inocente
su único silencio silencioso
como su agua salada es imposible
sus labios y sus mejillas lo demuestran.
Sus sentimientos nunca son de piedra
y esto es lo que especial la hace en el tiempo
tiene su modo propio entre las guindas
y crece como avanza entre pedidos.
Creciendo va creciendo con sus pasos
puede que tenga sus trazas y acentos
que pertenecen al que los encuentra;
Como así es la vergüenza enrojecida
que si amarillo está falto de brillo
le agradece un vistazo de soslayo.
José Pómez
http://pomez.net
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