es habitación vacía
con una ventana abierta
y un reloj que marca el paso
del tiempo al cuadro en pared.
La luz del sol se refleja
en silencio del espacio
y en soledad del lugar
donde el tiempo se detiene
el exterior se diluye.
Desaparece y demuestra
en la pared de la escena
naturaleza y montaña
un río ancho y unos árboles
y el cielo azul más hermoso.
Con la sensación de paz
tranquilidad y armonía
la habitación es refugio
donde descansa hasta el alma
del caos exterior del mundo.
La paz interior se encuentra
con gran fuerza y esplendor
con el sol y su luz llena
la habitación de calor
renovándola de pausa.
Recordatorio de vida
que siempre sigue adelante
bajo pilares que dictan
se va secando argamasa
y la sal de la constancia.
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