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Rafael Torres – Al margen – La oración le ilumine.

Rafael Torres 05 Feb 2010 - 12:20 CET
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MADRID, 4 (OTR/PRESS)

Todos los partidos políticos españoles parecen compartir la idea de que gobernar es hacer lo que a uno le da la gana, y cuanto más a lo bestia, mejor. El PP en Madrid o Valencia, el tripartito en Catalunya o el PSOE en el Gobierno de la Nación, por citar sólo algunos casos, gobiernan así, sumando a su sectarismo el autoritarismo y la arbitrariedad. Nuestra escasa tradición democrática y los residuos del franquismo, más adheridos de lo que se supone a la conciencia y al proceder de la sociedad española y de su clase política, explicarían ese estilo bronco e irrespetuoso que gastan en su relación la una y la otra, pero la última ocurrencia del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero a cuenta de las pensiones y de la edad de jubilación, ese vacile, ese ninguneo, ha proporcionado a los ciudadanos dignos de esa condición el disgusto extra de comprobar que ese estilo, esa fatal relación, pudieran ser irreversibles.

Que Aznar despreciara al Parlamento, insultara a la oposición y se riera de la gente con sus armas de destrucción masiva, se podría comprender, pues el hombre venía de donde venía y era lo que era, pero que este chico que decía que el poder no iba a cambiarle y que en sus planes no entraba defraudar a quienes le habían votado, que este chico, digo, le amargue la vida a los trabajadores (un poco más de lo que se la tienen amargada el paro, la crisis y la inepcia de su Gobierno) con lo de las pensiones, y que mientras su ministro de Trabajo capea disparatadamente el temporal plegando velas, se va a rezar y a leer versículos de la Biblia con Obama, significa que cierra el lazo de la gran mentira.

Pudiera ser, no obstante, que la oración le iluminara y recordara de súbito, por ejemplo, los pasos legales y democráticos, ante el Parlamento y el pueblo español, que se necesitan para reformar lo que sea, incluido, cómo no, el Pacto de Toledo.

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