Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Los países desarrollados eran pronazis, e Inglaterra también.

Magdalena del Amo 21 Jul 2015 - 12:25 CET
Archivado en:


El pasado siempre anda al acecho, y aunque el tiempo amaina las cosas, no las borra, y ahí permanecen en los registros akáshicos terrestres dispuestas a volver cuando menos se espera. Estos días, la reina de Inglaterra ha tenido que revivir las consecuencias de un gesto que miles de personas han repetido, sin que ello las involucre moralmente en los horrores del nazismo. Pero a falta de mayores novedades, no está mal, como serpiente de verano, sacarle los colores a Su Serena Majestad por su pasado nazi cuando tenía siete años. La noticia en sí tiene poco recorrido, pero sí ha dado pie para cuestionar el filonazismo de su tío Eduardo VIII duque de Windsor, y las causas de su renuncia al trono, más por ideología quizá que por su amor a Wallis Simpson. Pero todo esto hay que juzgarlo en su contexto histórico. Y aunque no es muy de dominio público, todos los países desarrollados eran partidarios de las políticas raciales de Hitler, que conllevaban la eliminación de los imperfectos. Esto nos choca ahora porque, terminada la Segunda Guerra Mundial y conocidos los escándalos nazis que motivaron el proceso de Nurenberg, todos los países que tenían en su agenda los mismos propósitos del Tercer Reich, fingieron estar horrorizados y los abandonaron; hay que decir que solo de cara al público, porque secretamente continuaron trabajando en sus laboratorios e ideando programas para cuando los horrores se fuesen olvidando. Estos días, el bracito levantado de la reina niña de Inglaterra al estilo “Ave Cesar”, y más modernamente “Heil Hitler”, nos sirve como pretexto para hablar nuevamente del nazismo, un periodo de nuestra historia que no deberíamos olvidar, pues el sentimiento nazi, que debido a la masacre alemana era mal visto en todo el mundo, vuelve con más fuerza, refrendado por las leyes de los modernos estados del bienestar. ¡Igual que en la Alemania de Hitler!, porque hay que recordar que allí se mataba con la ley en la mano. Vuelvo a decir que las naciones desarrolladas ya estaban poniendo en práctica, desde los años veinte, acciones que luego serían implementadas en el nazismo.

En realidad, Alemania fue el crisol de los horrores soñados por los eugenesistas y eutanasistas de todo el mundo. Sin embargo, los nazis no fueron los únicos interesados en la pureza de la raza y en la eliminación de los imperfectos por una razón economicista. Antes del advenimiento de Hitler al poder, en Alemania ya existían leyes de exterminio, muy bien vistas por cierta élite científica y por los responsables del dinero público, que podían utilizar las partidas presupuestarias destinadas a gasto social para minusválidos y mayores, a otro fin más rentable.

Pero no sólo eran los alemanes quienes veían con buenos ojos estos planes de control de la población a través del aborto, la eutanasia, la eugenesia y la eliminación de imperfectos y dementes. Fue en foros universitarios y científicos de Estados Unidos y del Reino Unido donde se empezaron a debatir y donde primero se pusieron en práctica estas ideas. La primera ley sobre eugenesia se promulgó en 1907 en el estado de Indiana.

Hitler sentía admiración por los estudios eugenesistas de Estados Unidos en los que se basaron las leyes nazis. Margaret Sanger, fundadora de la IPPF, fue invitada a Alemania a dictar conferencias apoyando las ideas de Hitler. A pesar de ello no fue juzgada en Nurenberg y posteriormente negó toda vinculación con el nazismo. En mi libro La dignidad de la vida humana, publico la siguiente nota al pie: Margaret Sanger es una de las ideólogas de la “cultura de la muerte”. Sin embargo, sus ideas quedaron plasmadas en un artículo publicado en 1932, sobre su proyecto de exterminio, denominado paradójicamente “Plan de paz”, que muestra su radicalidad y falta de empatía hacia la humanidad. He aquí un extracto: “La primera etapa sería el control del número permitido de subnormales, defectuosos mentales y epilépticos. La segunda etapa sería elaborar el censo de los grupos secundarios, tales como los analfabetos, pobres, desempleados, criminales, prostitutas y adictos; clasificarlos en departamentos especiales bajo la protección médica del gobierno, y segregarlos en granjas y espacios abiertos, durante el tiempo necesario para el reforzamiento de su conducta moral. Con el ciudadano futuro salvaguardado de la contaminación hereditaria, con cinco millones de degenerados mentales y morales segregados, con diez millones de mujeres y niños recibiendo el cuidado adecuado, probablemente con esterilización forzada o por lo menos con control de la natalidad forzoso, podríamos entonces dar atención a las necesidades básicas de la paz internacional”. Sencillamente, un monstruo.

Sanger recibió financiación de Rockefeller y de Osborn, presidente de la Fundación “Pionner”, entidad fundada para investigar científicamente la herencia genética y relacionada con el movimiento racista Ku-Klus-Klan. Sanger trabajó estrechamente con este grupo asesino de negros. Existen fotografías que muestran a Sanger dando una charla a un grupo de encapuchados miembros del Ku-Klus-Klan, y ella misma lo ha escrito.

Durante el periodo de Depresión, en varios estados de Estados Unidos se practicó la esterilización como medida de “consideración” hacia los pobres, y se propuso como una manera de reducir el gasto social. En Iowa y en Connecticut se implantaron planes restrictivos que prohibían contraer matrimonio a los considerados inferiores. El modelo se basaba en una ley escrita por el norteamericano Harry Hamilton Laughlin. Los puntos que plantea son escalofriantes; he aquí una muestra: “Personas a las que afecta: Todas las personas que, debido a cualidades hereditarias defectuosas o degeneradas, son padres potenciales de hijos socialmente inadecuados. Las clases socialmente inadecuadas, independientemente de la etiología o del pronóstico (esto es, independientemente de la causa, de la condición o de las oportunidades de eliminar ésta por medios distintos a la castración), son las siguientes:

(1) Débiles mentales.
(2) Enfermos mentales (incluyendo a los psicópatas).
(3) Criminales (incluyendo a los delincuentes e incontrolables).
(4) Epilépticos.
(5) Alcohólicos (incluyendo a los drogadictos).
(6) Enfermos (incluyendo a los tuberculosos, sifilíticos, leprosos y otros con enfermedades crónicas, contagiosas y legalmente segregables).
(7) Ciegos (incluyendo a aquellos con la capacidad auditiva seriamente dañada).
(8) Deformes (incluyendo a los lisiados).
(9) Dependientes (incluyendo a los huérfanos, discapacitados, los sin techo, vagabundos y pobres).

En este texto se inspiró la ley de Virginia, y más tarde sirvió de base a la ley alemana de esterilización. El Tercer Reich concedió doctorados honoris causa a Harry Laughlin y a los norteamericanos, Madison Grant y Leon Whitney, conocidos por su exacerbado racismo y por pertenecer al movimiento eugenesista. Las cartas de felicitación que acompañaban a los títulos fueron escritas por el propio Hitler.

En Estados Unidos se promovió la segregación en algunos estados. En California, miles de mujeres fueron esterilizadas sin su consentimiento por el método de ligadura de trompas. Eran mujeres jóvenes sanas cuyo único defecto era ser inmigrantes.

El biólogo Paul Popenoe publicó un informe sobre el programa californiano de esterilización masiva. (Paul Popenoe, Esterilización para la mejora humana: Un resumen de los resultados de 6.000 operaciones en California, 1909-1929, MacMillan, Nueva York, 1929). El informe fue traducido al alemán y ampliamente divulgado para demostrar que en otros lugares ya estaban practicando políticas de esterilización. A Popenoe se le rindieron honores académicos en Alemania, y terminada la guerra, en universidades estadounidenses.

Suecia también puso en práctica antes de la Segunda Guerra Mundial sus programas utilitaristas de eliminación de imperfectos. Promovió políticas de control de natalidad, propuso la educación sexual en las escuelas y fue la primera nación que permitió el aborto. En 1922 se promulga en Suecia la primera ley eugenésica de Europa para eliminar a los deficientes mentales.
En 1923, esta misma ley se aprobaría en Noruega; en 1929 en Dinamarca, y en 1928 en uno de los cantones de Suiza. También se pusieron en marcha programas de esterilización.

En Rusia se puso en práctica un programa de purificación de la raza, llevado a cabo por Nicolai Semashko, Comisario del Pueblo en Salud Pública entre 1918 y 1930,. Así se expresaba sobre el particular: “Perseguimos objetivos verdaderamente eugenesistas, esbozamos movimientos auténticamente eugenésicos. No, naturalmente, en el sentido de los eugenistas burgueses […] no es ese higienismo el que buscamos. Nosotros aspiramos al saneamiento verdadero de los obreros y campesinos, de la población de los trabajadores, es decir, de la inmensa mayoría de la población, al saneamiento verdadero de la raza”. (Fernanda Núñez, Las peligrosas relaciones de las ciencias biomédicas con el nazismo).

En 1935, la revista The Spectator, vinculada a los servicios secretos británicos, puso en marcha una campaña defendiendo la eutanasia, en la que participaban un reverendo de la Iglesia anglicana, el Presidente del Real Colegio de Médicos y el Presidente del Comité de Higiene. Pero la oposición de la Iglesia católica impidió que estas leyes prosperasen.

En el pasado, España también hizo sus pinitos eugenésicos. En 1928, gobernando el general Primo de Rivera se organizó el “Primer Curso Eugenésico Español”. Cuando ya se estaba celebrando, el General lo prohibió por inmoral y por ser contrario a la institución familiar. ( J. Blanco y M. Bullón, Genética General, Ed. Marbán, Madrid, 1994).

___________________
Por Magdalena del Amo
Periodista y escritora, pertenece al Foro de Comunicadores Católicos.
Directora y presentadora de La Bitácora, de Popular TV
Directora de Ourense siglo XXI
✉ periodista@magdalenadelamo.com
Suscripción gratuita
.

Más en Opinión

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by