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OPINIÓN

Pedro Manuel Hernández López: «¿Qué pasa con “Plus ultra”…?»

22 Mar 2021 - 14:44 CET
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No. No se preocupen. “Plus ultra” (del latín, Más allá) no se trata del “lema oficial de España” y que fue utilizado por vez primera en 1516 por el rey Carlos I de España y V de Alemania usándolo como expresión del dinamismo del nuevo imperio español. Este lema se utilizó para animar a los navegantes a desafiar y olvidar la antigua advertencia de la mitología griega, según la cual Hércules había puesto dos pilares en el Estrecho de Gibraltar donde se creía que eran el límite del mundo conocido y la última frontera que los navegantes del “Mare Nostrum” podían alcanzar. Era el “Non terrae plus ultra” (No existe tierra más allá) en franca referencia también a “Finisterre”. En el actual escudo de España, el lema viene escrito alrededor de las “Columnas de Hércules”.

Tampoco se trata del “Plus Ultra”, el hidroavión de la Aeronáutica Militar española que realizó por primera vez un vuelo entre España y América, partiendo el 22 de enero de 1926 del Muelle de la Calzadilla (Palos de la Frontera) con destino a Buenos Aires, donde llegó el 10 de febrero de ese mismo año, tripulado por Ramón Franco, el capitán julio Ruiz de Alda, el teniente de navío Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada. Testimonio muy particularísimo de aquel famoso vuelo intercontinental, fue el “tango” (La gloria del águila) escrito por dos españoles y grabado en Barcelona, el 14 de enero de 1928, por el mismísimo Carlos Gardel en homenaje al “Plus Ultra”. En las estrofas de este épico tango pueden leerse algunos emotivos versos como estos:

“El rey del aire, tendió sus alas / Con la proeza de cuatro hispanos /Que son un timbre más de gloria para España / Franco y Durán, Ruiz de Alda, los geniales / Los tres con Rada, son inmortales…”.

Disipadas las dudas sobre estas dos palabras latinas, ahora sí que voy a referirme al “Plus ultra” del que quiero hablar en este artículo. Con la pregunta ¿Qué pasa con “Plus ultra”? –que como pueden suponer va dirigida al Gobierno y, de un modo especial, a dos de sus ministros: a la “portavoza” y ministra de Hacienda y al ministro Ábalos– me estoy refiriendo única y exclusivamente a “Plus Ultra”, a esa aerolínea venezolana vinculada y conectada al “chavismo”, rescatada por el Gobierno y cuya noticia sobre el rescate ha sido publicada en casi todos los periódicos digitales y escritos.

Hace unos 10 días saltaba a la opinión pública la noticia lanzada por uno de los periodistas de “VozPopuli”, Joaquín Hernández, destapando el escándalo que despliega las cenagosas relaciones del Gobierno con el régimen del chavista Maduro. A raíz de la investigación de este periodista, los vínculos entre Venezuela y la aerolínea Plus Ultra, rescatada el pasado 10 de marzo por la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) –con el visto bueno del consejo de Gobierno– con 53 millones de euros son cada vez más evidentes y dejan a Sánchez en una no muy buena posición frente a la UE en relación a sus Fondos. Según este periodista los dueños de Plus Ultra, tienen buenas relaciones con la élite de la política venezolana. Los propietarios de la sociedad que controla el 47,23% del capital (Snip Aviation) se mueven en la misma órbita que la vicepresidenta del Gobierno chavista, Delcy Rodríguez, y la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores.

La empresa comenzó a operar desde España con Venezuela en el año 2018 con la venia del Gobierno venezolano. Era una aerolínea en pérdidas que comenzó entonces a ofrecer vuelos directos entre Caracas, Madrid y Tenerife. Su facturación anual llegó a rondar los 60 millones en 2019, equivalentes al dinero público que le ha dado ahora la SEPI, una decisión que ha sorprendido al sector aéreo ya que la compañía no cumpliría las condiciones fijadas para acceder a los fondos de solvencia que gestiona la SEPI. Y es que la aerolínea, que está participada al 47,2% por el Rodolfo José Reyes Rojas, un empresario venezolano cercano a Nicolás Maduro y Delci Rodríguez– presidente y vicepresidenta de Venezuela– no sólo no ha registrado beneficios desde su nacimiento, sino que está lejos de ser considerada una empresa estratégica para el país, tanto por su tamaño, como por las rutas que opera. Plus Ultra realiza vuelos chárter y regulares a Venezuela, Ecuador, Perú o Italia, países a los que también viajan Iberia, Air Europa o Evelop por lo que la conectividad no se vería afectada.

Plus Ultra transportó 156.139 pasajeros en 2019, lo que supone el 0,9% de los 19,3 millones que movió Air Europa, que también ha sido rescatada por el Gobierno con 475 millones. Además, la compañía opera con cuatro aviones de la familia A340, frente a los 127 aviones que tiene Iberia en la flota o los 42 de Air Europa. En este punto, cabe destacar que los A340 (el último lo adquirió en 2019) son cuatrimotores por lo que consumen mucho más combustible que los A330 o A350 que utiliza Iberia y además Airbus ya no los fabrica por su baja eficiencia. En cuanto a la rentabilidad de Plus Ultra, la compañía ha registrado números rojos desde que se fundó en 2011. Fuentes empresariales españolas denuncian que el rescate se ha hecho para evitar el despido de los 345 trabajadores que tenía en 2019 y porque, pese a la falta de rentabilidad, ha prevalecido el criterio de sector estratégico y no porque el plan de viabilidad presentado haya sea creíble y viable.

¿Cómo pretende este gobierno engañarnos una vez más afirmando que la línea Plus Ultra ha sido rescatada por ser «estratégica», cuando sólo tiene un avión y este, el único que queda en su flota permanece estacionado desde enero de 2021?. ¿Cómo espera la ministra Montero que nos traguemos a palo seco que ha sido rescatada por ser una aerolínea de primera línea, estratégica y sin dificultades financieras? ¿Cómo pueden seguir sosteniendo que es sumamente importante para el conjunto de España por su contribución al turismo y a la economía del país, pese a las denuncias del eurodiputado de Ciudadanos, Luís Garicano, enviada a la misma presidenta de la CNMC, Cani Fernández? ¿Cree la ministra Montero que no sabemos que el SEPI está adscrito al Ministerio de Hacienda que ella preside? ¿Cómo aspiran a que nos creamos que esta aerolínea es 100 % española—según afirma su presidente Fernando García Manso—cuando el 47% de su capital está controlado por el venezolano de origen libanés, Camilo Ibrahim Issa, íntimamente relacionado con el negocio familiar de Nicolás Maduro, su esposa Cilia Flores y la vicepresidenta Delcy Rodríguez? ¿Cómo esperan que la desvinculemos del régimen venezolano cuando una fuente civil de la propia aerolínea venezolana—consultada por ABC– confirma que Maduro les cobra el combustible al precio nacional de Venezuela, mientras que al resto de aerolíneas a precio internacional?

Como resumen a todas estas preguntas—que antes o después deberá responder y aclarar el Gobierno—hay que manifestar que en febrero no hay constancia de que “Plus Ultra” operara ningún vuelo entre Madrid y Caracas y que su cuota de mercado es inferior al 0,1%. Ante todas estas irregularidades y del desembolso de 53 millones de euros, uno encima del otro, nuestro deseo es que prospere la Moción registrada en el Congreso para valorar externa e independientemente la idoneidad de las operaciones de rescate del SEPI y así poder comprobar su legalidad en caso de sospechas.

Finalmente y a modo de colofón, quiero terminar con una cita histórica pronunciada y atribuida al décimo sexto presidente de los EE.UU, Abraham Lincoln (1861-1865) que dice así:

“Se puede engañar a todo un pueblo parte del tiempo y a parte del pueblo todo el tiempo; pero no se puede engañar a todo un pueblo todo el tiempo”.

Espero y deseo que nuestro Gobierno tome buena nota de esta frase y se la aplique… porque cada vez nos engañan menos aunque siguen intentándolo. Son como el escorpión de la fábula– desconocida aunque atribuida a Esopo—ya que la demagogia, las mentiras, la desvergüenza y el cinismo están en su propia “naturaleza”, como en la del escorpión, que prefirió ahogarse antes que dejar de clavarle el aguijón a la rana que le estaba ayudando a cruzar el rio transportándolo en su lomo.

Pedro Manuel Hernández López, es Médico jubilado y Periodista.

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