La miopia de los intereses nacionales ha necesitado siempre una guerra para construir o reconstruir Europa. Lo estamos comprobando. Ni Europa es sólo la Union Europea, ni a Europa le basta con la OTAN. En Europa han faltado genios para construirla en seco. Y parece que empezará a hacerlo cuando esté en el suelo, y sus libertades y sus valores hayan sido aplastadas.
Casi 100 años despues de la II Guerra mundial, seguimos sin una presidencia comun, sin una defensa comun, sin un mando militar comun, sin un gobierno y un parlamento visibles y dinámicos, donde sólo la coordinación económica parece dar pasos firmes, que de nada sirven sin instituciones ágiles que defiendan los valores y los modos de vivir.
Si los ucranianos, como ha dicho en Versalles Ursula Von der Lyen, forman parte de la familia europea, ¿no habrá que defender a la familia?.
Las sanciones económicas, -que deben extenderse a Bielorrusia, cómplice de la invasión y amortiguadora de los efectos de las sanciones-, son importantes, sin duda, a corto o medio plazo.
Pero lo que Ucrania está demandando hoy es ¡Supervivencia!, ayuda para proteger las vidas de sus ciudadanos y sobrevivir como Estado. Y las medidas tienen que ser tan urgentes que tienen que tener efecto sobre las tropas rusas que ahora mismo asedian Kiev, Mariúpol, Jarpov, o el resto de ciudades ucranianas.
¿O hay que esperar a que sean arrasadas y Putin determine, como Stalin, el futuro de Europa mientras el continente paga la reconstrucción y acoge a los refugiados que Putin ha expulsado de su pais, de su casa y de sus vidas?
Macron ha declarado en Versalles que todas las medidas están sobre la mesa. Pero el presidente ucraniano se pregunta: ¿Van a esperar a que todo termine, al final de la guerra, para actuar?
¿Para cuando la zona de exclusión aérea? Los americanos, de perfil, aportan fondos pero tienen capacidades que debieran ceder a los ucranianos para que puedan impedir los bombardeos.
Putin dijo que no habria invasión y la hubo. Dijo que no habría objetivos civiles y los está habiendo. Que permitiría corredores humanitarios y los ha bombardeado. Que era una operación especial y lleva más de 15 dias.
Aparte de los defensores y voluntarios ucranianos, han muerto miles de civiles, incluidos mujeres y niños.¿Cual es el número de muertes necesario para que Occidente determine intervenir? ¿Las de Awschwitz?¿Las del Gueto de Varsovia? ¿O incluiremos a las del muro de Berlín?
Dos millones de refugiados que pronto serán cinco, mujeres y niños, vagabundean por el continente por culpa de otro psicópata. Primero Milosevic y Karadzi y ahora Putin.
Claro que hay graves riesgos. Pero hay que buscar una fórmula de ayuda militar efectiva para Ucrania ¡Ya!
Habrá hecho falta de nuevo otra guerra para construir y organizar Europa. Sería bueno que no esperásemos a la siguiente para terminarla.
¿O es que cuando entren en Kiev, a medida que aumente el número de víctimas, Occidente seguirá lavándose las manos como Pilatos? Pilatos no quería que crucificaran al Cristo. Pero no tuvo agallas.
«Inocente soy de la muerte de estos justos. Vosotros veréis».
(Mateo 27, 24-25 y Juan 19, 16-17)
Victor Entrialgo
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