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OPINIÓN

Victor Entrialgo De Castro: «Atmosféricos»

27 Sep 2022 - 13:36 CET
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Ahora que llega el cambio de tiempo comprobamos que no es la tierra sino el clima el que nos hace ser como somos. Por eso los nacionalismos deberían ser atmosféricos y no tener tanto que ver con los cementerios. Se sabría así de dónde vienen y adonde van. Y tendrían más que ver con los dolores del ciudadano. Ahora que casi todo es hiper los jóvenes no se acordarán pero hubo un tiempo que solo había super y había que hacer cola en el ultramarinos y si a la señora que iba adelante le dolían las cervicales eso era que iba a llover. Luego llegaron mujeres del tiempo apretadas como tuercas de submarino y ya destacaron más los milibares y las turgencias, pero no me refería yo a ese tipo de tormentas sino que ahora las hombres y mujer del tiempo aciertan lo que menos importa del climaterio. Alguna precipitación dispersa, si va a llover, la temperatura y eso. Pero no personalizan. Como si diera lo mismo  que sople el cierzo para uno de Zaragoza que para un señor de Murcia que pasa ocasionalmente por las Monegros. O es que es lo mismo un anticiclón para uno de las Palmas, que tiene los que quiere, que para uno de Santiago, que casi no ha oído hablar de ellos. Si algo debieran dar personalizado es el tiempo. Si uno viaja a Sevilla y va a los toros, un suponer, no es lo mismo que le llueva al público que al matador, al hombre que a la mujer, a un catalán que a uno de Sigüenza, porque no van a la plaza en el mismo plan. Ya sé que cada comunidad tiene su meteorólogo, pero el tiempo no es algo autonómico sino algo muy personal que debiera andar cuando menos por familias o por segmentos de población. En el propio Eclesiastés, que los jóvenes se creen que es un butacón de esos reclinables, hay un tiempo para cada cosa. Lo que yo propongo es que haya uno por casa. Y ya un capricho, el rechifle, sería un mando para el tiempo por persona, como la televisión. Un tiempo para el que sueña con viajar y otro para el que viaja con soñar, uno para el que lo quiere todo y otro para el que nada necesita. Y si no se puede, que los ayuntamientos den un guión por comunidades de vecinos para el ascensor y si me apuras para el montacargas, porque pocas cosas hay más difíciles de llevar que el tiempo.

Víctor Entrialgo

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