“Los pueblos, en virtud de su imprudencia, su negligencia, su desidia y su estupidez, permitieron a los malvados rearmarse” W. Churchill en sus memorias sobre la Segunda Guerra Mundial.
Según la RAE, verificar es comprobar la verdad. Por tanto, los verificadores que van a verificar la amnistía, lo que van a hacer es dar fe de que todas las condiciones a cumplir están basadas en la verdad. Pero eso es absolutamente imposible, porque desde el minuto uno en el que Puigdemont la exigió para dar su apoyo a Sánchez y este la prometió, hasta hoy el recorrido ha sido el paradigma de la mentira, la manipulación, la desconfianza y el ocultamiento.
Los verificadores van a verificar, pero ¿qué es lo que van a verificar? Solo podrán verificar lo que encierra esa amnistía: la burla de la justicia, la traición a España, la felonía y el inicio del desmantelamiento del Estado de Derecho. Eso sí, con palabras melifluas, rimbombantes, sonoras vestirán a la corneja de pavo real, transformarán la sabandija en león, llenarán de luz la oscuridad con la que envolverán su verificación más falsa que un billete de madera como se envuelve con oropel un caramelo venenoso. Una vez cumplida su esperpéntica misión, los verificadores cobrarán por su verificación y se marcharán ufanos con la satisfacción crematística y la de haber cumplido la misión que les fue encomendada por Sánchez, Puigdemont y Aragonés que no era otra que hacer ver a los ciudadanos la bondad de una traición, una felonía y una burla de la justicia vestidas con los ropajes purpúreos de la amnistía.
Y mira que era fácil, mira que nos las pusieron como a Fernando VII las carambolas el haber echado a Sánchez. Pero el pueblo español en un ejercicio de tontuna infantil, de estupidez paradigmática le abrimos las puertas del gobierno de España a quienes llevan años queriendo destruirla, como en el año 476 los romanos de aquel fabuloso imperio le abrieron las puertas de Roma a Odoacro rey de los hérulos que no tuvo ni que desenvainar su espada. Y es que el pueblo romano había perdido todos los principios y valores que le hicieron grande. Y es que el pueblo español ha perdido todos los principios valores que le llevaron a ser grande.
Verificar es buscar la verdad, encontrarla y aplicarla. Pero también esta palabra se presta a ser pervertida para hacer creer -en este caso a los ciudadanos – que, con esa verificación fake, la amnistía cumple absolutamente lo que dice nuestra constitución, ocultando que lo que busca es asaltarla. Asaltarla a ella, al Estado de Derecho, a la justicia y a la monarquía mientras el pueblo, máximo beneficiado por ella, permanece en una sempiterna siesta que le embota el entendimiento.
MAROGA
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