No creo que nadie dudase de que nuestro «democrático» y» «legalista» presidente Sánchez la iba a liar de nuevo en el affaire de su querida esposa Dª María Begoña Gómez. Hoy, 30 de lujo de 2024 era el día «D» y la hora «H» , es decir, era el dia señalado por el Juez Peinado para tomarle declaración a Pedro Sánchez en el Palacio de la Moncloa, una vez que no le aceptó la declaración por carta. A tal fin , está mañana el juez instructor , Juan Carlos Peinado, ha llegado al recinto de la Moncloa media hora antes para luego tomarle «declaración testifical» (como testigo) a las 11:00 horas AM.
Tras permanecer en la Moncloa una hora más o menos mientras se producía el inusual e histórico interrogatorio a un presidente del Gobierno –cosa nunca vista hasta hoy– tras la imputación de su mujer a pesar de que no ha declarado ante el juez Peinado acogiéndose a su derecho a no declarar como «testigo» en el caso de su mujer por tráfico de influencias y corrupción en los negocios impulsados desde el Palacio presidencial ¿Las razones de su megalómana actitud ante Peinado …? Dos y muy sencillas, en apariencia :
La primera, porque se ha acogido a no declarar «por su parentesco» con Begoña Gómez, amparado — regún queda recogido –en el Artículo 416 de la Ley de Enjuiciamiento Criminal.(LECrim).
Y la segunda, porque tenía la obligación de decir la verdad en su condición de «testigo». En caso de no hacerlo, cometería un delito de falso testimonio recogido en el Artículo 458 del Código Penal: «El testigo que faltare a la verdad en su testimonio en causa judicial, será castigado con las penas de prisión de seis meses a dos años y multa de tres a seis meses.»
La presidenta de la Asociación Profesional de la Magistratura (APM), María Jesús del Barco, explica y advierte que todo se está haciendo según la Ley y que esta «no se está retorciendo» como manifestó ayer el ministro de Interior Fernando Marlaska (sin Grande por lo que ya saben…). En este caso concreto, Pedro Sanchez ha decidido prestar declaración «en su condición de esposo de Begoña Gómez» y no en su condición de presidente del Gobierno, por lo que «nos sitúa en la imposibilidad de que declare por escrito y, por eso, tiene que personarse allí el juez instructor» (Sic)
Sin embargo y muy a pesar de todas estas consideraciones, acto seguido –según tenía de antemano previsto y, por tanto ya redactado previamente– Pedro Sánchez se ha presentado una querella contra el juez instructor Peinado, acusándole de prevaricador a través de la «Abogacía del Estado –haciendo una impúdica ostentación y abusando de su «status» como «presidente del Gobierno»– alegando el “injusto proceder” y la “arbitrariedad” del juez Peinado al haber impedido al “máximo representante del Poder Ejecutivo”– al Puto Amo– declarar por escrito tal y como establece la Ley.
Para alegar esto, Sánchez ha tenido que recurrir al concepto de «inescindibilidad» para poder defender que su persona no se puede separar, partir o dividir del cargo de presidente del Gobierno y, asi lo ha reflejado en su querella como argumento para acusar al juez Peinado de prevaricación judicial. Querella que está redactada y firmada por la Abogacía del Estado, lo que ha generado las críticas del PP, que le ha reprochado la utilización de los recursos públicos para su denuncia al juez que investiga a su mujer.
Ante su dudosa dicotomía entre asistir de testigo como marido o presidentente, ¡aclarese señor Sánchez de una vez por todas y elija entre pan o leche, pero… sopas no!. De ser así, esto sería descrito –por «Jezulin» el torero de Ubrique– en dos palabras: «im-presionante».
Una de dos: o acude Ud.como el ciudadano Sánchez –el fiel esposo de su señora– o como el presidente del Gobierno. Si lo primero, por eso el juez Peinado no le permitió testificar por carta y si le permitió acogerse al derecho de no declarar y guardar silencio y, si lo segundo, por eso le tomó declaración en el Palacio presidencial rodeado de sus pomposas e innatas alharacas presidenciales.
Claro que sí su «no declaración» ha sido como fiel esposo y marido ¿Cómo ha tenido Ud. la cara dura de usar a la Abogacia del Estado para redactar y presentar la querella contra el juez Peinado? Eso en román paladino es poner un servicio público que pagamos todos al servicio de un ciudadano de a pie y que se trata del marido de la ciudadana Begoña Gómez. En su caso, ciudadano Sánchez, lo ético y estético habría sido contratar y pagar de bolsillo un letrado particular para que la hubiera redactado y presentado.
¿Cree Ud. –ciudadano Sánchez—que a un currito de a pie o a cualquiera de nosotros –como simples ciudadanos– la Abogacia del Estado le/ nos hubiera prestado el mismo servicio que a Ud. cuando para poder actuar requiere –sí o sí– el permiso expreso de su amigo, el servil ministro de Justicia?
Para quien no lo sepa o lo haya olvidado, la Abogacía General del Estado –con nivel orgánico de Subsecretaría– es el órgano administrativo encargado de prestar un servicio jurídico público estatal de excelencia en los términos establecidos en la Ley 52/1997, de 27 de noviembre, de Asistencia Jurídica al Estado y a las Instituciones Públicas.
Y por si esto, no fuera suficiente, en los periódicos digitales — OKDiario, Voz Populi, Libertad Digital y El Debate, entre otros– ya se recoge la noticia de que la abogada del Estado, Zaida Isabel Fernández Toro, la misma que ha firmado la querella de Pedro Sánchez a través de la Abogacía del Estado contra el juez Peinado, es asesora de ENISA, una empresa pública que –se dedica a la financiación de diferentes proyectos de empresa para que sean e innovadores y viables– y que patrocinó y pagó actos de Begoña Gómez en 2019.
Como aclaración a toda esta tramolla orquestada por Sánchez en franca connivencia con la Abogacía del Estado, por si tampoco lo sabían, esta letrada es la misma abogada del Estado que cercó al novio de Ayuso en su particular affaire con Hacienda, defendió la amnistía y, también, pidió que se levantara la orden de detención que había contra el «Vivales» de Waterloo, es decir, contra Puigdemont.¿Casualidad…coincidencia… intencionalidad? Más bien la tercera.
Termino igual que empecé… diciéndole al presidente Pedro Sánchez que «no se haga de eso un lío»…y que se aclare de una vez por todas a la hora de elegir : ¡O leche o pan , pero sopas no ! La razón es perogrulla por obvia, ya que: «Lo que no pué ser, no pué ser, y a demás es imposible» (frase atribuida al matador de toros Rafael Gómez Ortega, «El Gallo» (1882-1960).
Pedro Manuel Hernández López, médico jubilado, Lcdo.. en Periodismo y ex senador por Murcia.
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home