Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

OPINIÓN

Manuel del Rosal: «España: La tormenta perfecta»

Manuel del Rosal 06 Sep 2024 - 11:18 CET
Archivado en:

“Partiendo de la nada hemos alcanzado las más altas cotas de miseria” Groucho Marx actor cómico estadounidense.

La política y las religiones tienen una cosa en común: prometen la salvación del hombre…pero no en esta vida.

¡No queríamos cambios!  Aquí los tenemos. Hemos salida de Guatemala para entrar en guatepeor. Nuestros votos han diseñado una España fraccionada y amenazada por una sequía de gobierno que, al igual que las sequías meteorológicas, puede desembocar en una DANA política que nos va a arrastrar a una tormenta perfecta. Esa tormenta se verá agravada más pronto que tarde por un tornado de consecuencias imprevisibles que ya tiene el nombre asignado: Inmigración.
Para quienes no lo sepan, les diré que DANA es el acrónimo de “ Depresión Aislada en Niveles Altos” en términos de meteorología. Aplicada a la política quiere decir lo siguiente:  “Depresión  de una ciudadanía de la que los políticos se han aislado a los máximos niveles”

Nos decían que acabando con los gobiernos del PP, los males de España acabarían, pero en esos momentos y antes de votar en la creencia de que eso sería así, deberíamos haber recordado que, a veces: “Los sueños de la razón  engendran a monstruos” Nuestra dispersión de votos han generado la incertidumbre, la inestabilidad y un panorama lleno de tormentas entre las cuales destaca una: la inmigración.

En el año 1921, Ortega y Gasset publicó su obra La España invertebrada denunciando cromo lo particular prima sobre el conjunto, los intereses de unos cuantos sobre los intereses generales, los privilegios del poder y de los partidos sobre el ciudadano manteniendo a España sin posibilidad de vertebración, esa vertebración que, no solo no se ha conseguido con la llegada de la democracia, sino que se ha visto agravada por la ambición y la codicia de los que ostentan el poder.

Y esto ha sido así porque nosotros los ciudadanos nunca hemos votado, ni lo vamos a hacer – a no ser que suceda un milagro – desde el análisis sereno. Nuestros votos han sido los generados por la ira, la revancha y el sin sentido. Con esos mimbres nada, absolutamente  nada se puede tejer. Ofuscados, irritados, cabreados; cegados por las ideologías no hemos buscado la solución a los problemas de España, sino aquello que regalaba nuestros oídos como esas mujeres que se dejan seducir por el galán de turno que, con palabras melifluas más falsas que un billete de 25 euros, las estafan. Y es eso lo que la casta política nos lleva haciendo desde que se dio el pistoletazo del salida de la democracia.

España se encuentra en una situación perfecta para que sea víctima de una de las leyes de   Murphy: “Si una cosa puede ir a mal, irá a peor”

La situación meteorológica mantiene a España en una constante alerta por un calor asfixiante y una sequía bíblica, pero a nosotros los ciudadanos, amuermados en una siesta secular, no parece que nos importe. Como tampoco parece importarnos la DANA política que, más pronto que tarde, nos va arrasar porque suma a los problemas cotidianos de un sin gobierno, una inmigración descontrolada de consecuencias nefastas.

MAROGA

 

Más en Columnistas

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by