Las profecías de Malaquías y de Nostradamus sobre el fin del mundo no son ciertas, porque no tuvieron en cuenta una variable que, en aquellos tiempos, no era relevante: la política.
San Malaquías fue un arzobispo católico de Irlanda que nació en 1094 y murió en 1148. Nostradamus fue un médico y boticario francés que nació en 1503 y murió en 1566. Ambos anticiparon con algunas variantes los tiempos en los que se cumpliría el fin del mundo.
No voy a entrar ni en las cuartetas de Nostradamus ni en las profecías de Malaquías, fundamentalmente porque ya nos amenazaron con el fin del mundo en 2012 y ya veis a donde hemos llegado, pero también porque el mundo nunca se acabará, solo desparecerán sus formas de vida para ser sustituidas por otras, y eso será por la gestión de lo que ellos, los dueños del mundo, llaman geopolítica y de su codicia de poder y de riquezas; a no ser, claro, que la misma Tierra – recordemos que la Tierra es un ser vivo que reacciona cuando ve su equilibrio roto – responda con catástrofes naturales a la explotación inmisericorde a la que la someten los poderosos insaciables de poder y de codicia.
Es más fácil que el fin de nuestras formas de vida venga de la reacción de la Tierra a las barbaridades a la que la someten estos señores que manejan el poder, que por las cuartetas de Nostradamus o las profecías de Malaquías. Es más fácil que nos destruyamos nosotros mismos por nuestro sistema de vida depredador, que por la llegada de un Papa negro o de un Papa llamado Pedro el romano.
Hay tres cosas de las que, nada más oír hablar de ellas, tienes que huir lo más lejos posible o estás acabado: los expertos, los falsos profetas y los salvapatrias; a los que en estos tiempos de tribulación has de añadir: periodistas comprados y profesionales de la política. Son ellos, financiados por los de siempre, por esos que en enero se reúnen en Davos para jodernos el año; son los que arrasan los ecosistemas para “plantar” placas solares. No te creas nada y vive en paz contigo mismo. Como dice la Desiderata: “Marcha plácidamente entre el ruido y la prisa y recuerda la paz del silencio… no te agotes con pensamientos oscuros, muchos temores nacen del cansancio… debes estar en paz con Dios, cualquiera que sea tu idea de Él…conserva la paz con tu alma en la bulliciosa confusión de la vida…Se alegra, esfuérzate por ser feliz.”
Da igual que el Papa elegido sea blanco, negro o cobrizo; la Iglesia no va a moverse un centímetro de su posición, como siempre ha hecho. Pero la Tierra no moverá ni una hoja de un árbol por, según que Papa sea el elegido, la Tierra se moverá en el momento en que su equilibrio, el equilibrio que garantiza la vida se vea alterado por la desforestación, la contaminación, la destrucción de los ecosistemas, los desechos de las pilas de litio, la enormidad de los plásticos ahogando las aguas de los ríos y mares, la destrucción provocada por las guerras estúpidas, las decisiones políticas orientadas solamente a lograr y mantener el poder…
Mateo 10:29-32 “¿No se venden dos pajarillos por un as? Pues bien, ninguno de ellos caerá en la tierra sin que vuestro Padre le acompañe. En cuento a vosotros, hasta los cabellos de vuestra cabeza están contados. No temáis pues, vosotros valéis más que muchos pajarillos”
Proverbios 16:1-17 “El hombre propone y Dios dispone. Todo el mundo cree hacer lo mejor, pero Dios juzga las intenciones”
Hebreos 4:13 “Ninguna cosa escapa a la vista y la voluntad de Dios”
El Corán (6th Sura verso 59) nos dice: “Él tiene las llaves de lo oculto, que absolutamente nadie más tiene; Él sabe lo que hay en la tierra y en el mar; y no cae ni una hoja del árbol, sin que él se dé cuenta; no hay ni un solo grano en el seno de la tierra, o algo verde o seco, que no esté registrado en el Libro lúcido”
El Quijote 2ª parte capítulo 3 “Encomendadlo a Dios, Sancho. Que todo se hará bien, y quizá mejor de lo que vos pensáis; que no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad de Dios”
La fecha del fin del mundo está fijada, todo lo que acontece y acontecerá, está ya señalado; eso lo sabían muy bien nuestros ancestros, hace milenios porque sabían leer en las estrellas, en los movimientos planetarios y seguían y respetaban la tradición. Hoy, la tradición hace mucho, mucho tiempo fue aherrojada en el sótano del progreso, el cientifismo y, desde hace poco, de la IA. Hoy, las profecías se hacen en función de los datos de Wall Street, de los intereses geopolíticos y, fundamentalmente de las cuentas de resultados de los que dominan este mundo. El que el nuevo Papa, ya sea del color que sea, vaya a determinar la suerte de este mundo es mentira; este mundo, es decir, este planeta responderá solo en función de la voluntad de Dios, de lo que Él decida en su momento, y Dios decidirá, no por los hechos, sino por las intenciones que, detrás de los hechos, ocultan quienes creen que Dios ha muerto y, al no haber Dios, todo vale.
MAROGA
Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home