Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Carta al Director

«Mi nombre es José María, tengo 19 años y soy un rebelde»

José María Argüello Mur (Madrid) 10 May 2015 - 08:57 CET
Archivado en:

Más información

La tasa de paro juvenil cae hasta el 51,36% en el primer trimestre

El Papa pide una «movilización general» contra el paro juvenil

Estimado Director, tengo diecinueve años y soy un rebelde. De acuerdo con la Real Academia de la Lengua, rebelarse es  sublevarse, levantarse faltando a la obediencia debida, o alternativamente, oponer resistencia.

En la actualidad, vemos a diario muestras de desobediencia; desde insignificantes pintadas en las paredes hasta violentas manifestaciones públicas. Estos impulsos de sublevación calan especialmente entre nosotros, los jóvenes de corazón apasionado, que en todo llevamos nuestras posturas hasta el extremo. Desde que el hombre es tal, la juventud siempre ha reaccionado contra cualquier forma de represión. Sin embargo, en el s.XXI los jóvenes tenemos instrumentos como nunca los tuvimos para movilizarnos, reclamar, exigir… hacer ruido.

Ante esta facilidad, aparecen constantemente marchas, okupaciones, recogidas de firmas, cadenas humanas, etc. En mi opinión la superabundancia de las mismas no hace sino desprestigiar estas formas de reivindicación, de manera que pierde relevancia la solicitud real de la que nacieron. Es la moda entre los jóvenes alzarse en armas ante cualquier situación de hecho o derecho que no se ajusta a sus preferencias.

Pues bien, yo me rebelo. Me rebelo contra la obligación de ser rebelde. Creo que ha llegado la hora de asumir ciertas responsabilidades de las que parecemos querer huir. No estoy haciendo un llamamiento a la sumisión (que sería peor aún), pero sí a la sensatez: debemos ser coherentes, evaluar realmente nuestras reivindicaciones y no acudir a la revolución como primera medida. Devolvamos la importancia de la insurrección a aquellas injusticias que la merecen.

Yo desde aquí opongo mi resistencia a esta aparente obediencia debida de sublevarse en mi generación. Tengo diecinueve años y soy rebelde.

Más información

La Eurocámara aprueba adelantar a España 283 millones de fondo contra paro juvenil este año

Más en Cartas al Director

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by