Periodistadigital América Home
3 segundos 3 segundos
Coronavirus Coronavirus La segunda dosis La segunda dosis Noticias Blogs Videos Temas Personajes Organismos Lugares Autores hemeroteca Enlaces Medios Más servicios Aviso legal Política de Privacidad Política de cookies
-

Libertad

Carta abierta a Don Alfonso Rojo

Periodista Digital

Elena Sánchez 25 Jun 2025 - 06:23 CET
Archivado en:

Más información

Alejo Vidal-Quadras advierte a Alfonso Rojo de la gravedad extrema para España si Sánchez sigue en Moncloa

Admirado Director de Periodista Digital:

Me dirijo a usted, en primer lugar, para agradecerle la amable acogida que vienen dispensando a mis columnas sus siempre bienintencionadas páginas.

Ésta, que, de publicarse, haría la número veintiséis, debo dedicarla a hacerle llegar mi preocupación por la actitud que vienen adoptando los pocos Medios Libres que todavía quedan, el suyo incluido, ante la muy preocupante situación por la que atraviesa España.

Puede que la equivocada sea yo, por supuesto que sí; pero faltaría gravemente a mi conciencia si no le hiciera ver el, a mi juicio, grave error en que están incurriendo todos ustedes.

Sigo asiduamente sus audiovisuales; advierto en todos ellos la comprensible alarma ante la progresiva destrucción que venimos padeciendo; pero, como intentaré mostrar a lo largo de las líneas que siguen, ni de lejos es eso suficiente.

Sin olvidar que valoro, y mucho, su encomiable tarea de denunciar a diario la corrupción económica, cultural, política e ideológica que nos está destrozando, echo de menos, con creciente preocupación, una segunda parte que, al no existir, deja a todo lo demás en poco menos que salvas sin proyectiles. O sea, en mucho ruido y pocas nueces.

De poco sirve, repito, la montaña de denuncias que brotan a diario de sus páginas si no va acompañada de una esperanzadora búsqueda de soluciones. Eso es lo que está ansiando escuchar nuestra ciudadanía más lúcida, consciente de que, añadir a la larga lista de tropelías cien o doscientas más, en poco contribuye a ofrecernos, siquiera un mínimo rayo de luz que nos señale el correcto camino para salir de este pozo.

Empezaré por poner de manifiesto los que no conducen a ninguna parte, sino a continuar más o menos igual de hundidos: esto no se arregla con manifestaciones, por muy pobladas y gritonas que sean; Tampoco con lejanas y tal vez improbables sentencias de Tribunales, hoy por hoy, de producirse, inmediatamente anuladas por ya sabe usted quién y al servicio de qué; de seguir así, para entonces, apenas quedaría de España el recuerdo de tiempos mejores que hayamos podido transmitir a nuestros hijos y nietos.

Que nadie espere que de la corrupta Unión Europea nos llegue algo mejor que ataques y más ataques a nuestra economía, a nuestros derechos y libertades y, por supuesto, más y más invasores suculentamente financiados a nuestra costa. Encima de tratarnos como, ya sabe, nos están obligando a poner la cama.

Las continuas denuncias de las tropelías que a diario comete la mafia gobernante tampoco están mostrando mucha eficacia. No pretendo que se deje de ponerlas de manifiesto día tras día, tarea en la que, bien es cierto, destaca por su contundencia Periodista Digital; pero, según las encuestas, todavía uno de cuatro españoles seguirá votando a Sánchez. Mal que nos pese, tampoco es ese el mejor camino; pero lo peor de todo es que, aún en el caso de que se lograra hacer caer a Sánchez, no habríamos avanzado mucho; pese a la constante exigencia de Elecciones anticipadas, tampoco iremos por ahí a ninguna parte. En el dudoso caso que no fueran manipuladas de nuevo, ¿de verdad esperan de Núñez Feijóo algo mínimamente positivo? ¿No les dice nada, como vergonzoso y amenazador precedente, la traidora actitud de sus dos predecesores, Aznar y Rajoy? ¿Tampoco tienen en cuenta su permanente complicidad con el enemigo, manifiesta diariamente en los hechos tanto como disimulada en sus hipócritas declaraciones?

No, amigo Rojo; en mi modesta opinión esa insistencia en ofrecer como solución lo que no es sino apoyo encubierto al problema, está echando por tierra, dejando en nada, todo lo que tiene de positivo su magnífica trayectoria de denuncia constante.

Malamente daremos con un remedio, de no ser capaces de detectar la verdadera raíz de nuestros males. Ese y no otro es el único camino para salir del actual desastre. Ese y no otro, repito.

Sólo a partir de entonces estaremos en condiciones de elaborar una estrategia que nos lleve, por largo y penoso que sea el proceso, a devolver a España la salud perdida.

No soy tan ingenua como para creer que soy una de las pocas personas que echan en falta a alguien capaz de emprender ese imprescindible proceso curativo; parece lógico temer que son demasiados los inconvenientes a afrontar. Aún así, creo que merece la pena intentarlo.

Está más claro que el agua que lo que falla es el impresentable Régimen del 78, verdadera causa de nuestros actuales males… y no digamos de los futuros si no somos capaces de reaccionar a tiempo; sin olvidar que el tiempo se está acabado también.

Hay que luchar por cambiarlo. O vamos a ello, o todo lo demás, denuncias, manifestaciones, Tribunales, Unión Europea o Elecciones, no hará sino, en el fondo, seguir trabajando para el enemigo.

Yo veo claramente cómo debería ser esa nueva Constitución que España está necesitando de modo imperioso. Tengo también una idea de la mejor estrategia a seguir.

Lo diré de nuevo: puedo estar equivocada, pero tenga más o menos razón, urge que las personas sensibles empecemos a discutirlo. Es urgente, muy urgente.

No quisiera ir más allá hasta tanto no vea si esta carta  surtiera algún efecto en su proyecto, en su actitud futura.

En el caso de que no obtenga la menor respuesta, resignada a lo peor, dejaré de molestarle y, si me lo sigue permitiendo, continuaré dedicando mis columnas a sobrevolar la superficie de nuestros males, pues habrá quedado claro que poco más queda al alcance de mis modestas posibilidades.

Con mis mejores deseos de salud en todos los terrenos para usted y para su magnífica obra, Periodista Digital, reciba usted mi cariño y el más cordial de mis saludos.

 

Elena Sánchez

Más en Cartas al Director

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

CONTRIBUYE

Mobile Version Powered by