
Una vez más, y espero que no sea ni mucho menos la última, he vuelto al País de los Osos, para lo que no hace falta ir a Alaska sino a nuestra Cordillera Cantábrica.
Del trabajo y de los resultados (también de los sinsabores) que la Fundación Oso Pardo, liderada por Guillermo Palomero ya he dado cuenta en anteriores entradas (ver en este mismo blog: En el Pais de los Osos del pasado mes de junio) y hoy solo quiero insistir en que el éxito ha llegado por la conjunción de fuerzas de muchos y el saber entender que recuperar al oso pasaba por la complicidad de las gentes, de los paisanos, de los cazadores, de los ganaderos, de los apicultores. Lo han conseguido, el oso es un proyecto de todos y hoy la especie empieza a levantar cabeza. De tan solo unos 70 en la década de los noventa a más de 120 en estas fechas. Pocos todavía, pero un avance sustancial.
En esta ocasión el viaje ha tenido como destino la montaña leonesa del Alto Sil y el vecino territorio asturiano, desde Leitariegos a Cangas de Narcea. La razón eran los arándanos, ese arbusto que crece cuando la vegetación arbórea ya no puede seguir trepando por las empinadas laderas de los montes y las pedrizas señorean tales cotas. A los osos les gustan mucho los arándanos y en ese terreno descubierto son , cuando les da la gana, más fáciles de observar. Llegue casi al final pero tuve la inmensa suerte de verlos. Unos con la patrulla del Alto Sil, mis amigos Luis, Lorenzo, Jose y Pedro, otros con la de Cangas de Narcea, Anibal, Adrian y Elias.
Con los primeros y después de dejarnos los ojos por los prismáticos y telescopios pudimos ver a simple vista, a 200 metros de una braña y una cuadra de vacas, a los hermanos “Café con Leche”, así llamados porque son dos jovenzuelos de una camada del año anterior, recién independizados, el uno muy oscuro y otro de color crema clara, el oso mas blanco que se ha visto por la cordillera y que es objeto de frecuentes chanzas entre los lugareños que acaban por embromar a Palomero diciéndole que como se le ha ocurrido traerse “un oso polar”.
A los otros dos los vimos desde la carretera a una mina de cielo abierto (el destrozo que se sigue haciendo en la montaña asturiana y leonesa con esa practica es tremendo, pero algún empresario considera que a el le importa bien poco si se llena rapidamente el bolsillo) en una de las pedrizas bordeadas de arándanos de los tremendos laderones al otro lado del valle. Eran también jóvenes, aunque algo mayores.
Fueron prácticamente los últimos avistamientos en las arandaneras, que frecuentan mas visiblemente hembras con crías y jóvenes, los machos adultos parecen más nocturnos. Acabado agosto los osos rebajan sus pasos y se meten en los bosques en busca de bayas: moras, mostajo y capudre ( que es como llaman aquí al fruto del serval de cazadores) y de frutos secos que ya empiezan: avellanas y hayucos. Luego llegaran las castañas y las bellotas y después las nieves y a dormir
Durante estos días he podido volver a comprobar la convivencia del oso con el hombre. El oso cantábrico vive en un espacio muy humanizado. Los segundo que observe estaban también muy cerca de unas vacas pastando. Causan , desde luego, algun daño en los cultivos y frutales y a veces atacan al ganado. Casi nunca al bovino, en contadas ocasiones a ovejas y cabras y, siempre que les da en el olfato y no se topan con el pastor eléctrico, a las colmenas. Estando allí llegaron noticias de varias incursiones.

Pero la solución es tan simple como prevenir los ataques y pagar los daños cuando estos se producen. Lo cierto es que hoy hay armonía y orgullo por el oso en toda la Cordillera. También algun desalmado, como el que abatió furtivamente un macho esta primavera, pero que habrá de guardarse muy mucho de cualquier alarde de su hazaña. Seria tratado como se merece y entregado a la justicia de inmediato . Las asociaciones de cazadores están en la vanguardia del apoyo a la Fundación, miembros de la Patrulla son leyendas entre los cazadores y provienen de dinastías famosas en aquellos montes, como los Bernardos de Lorenzo, respetado y admirado por todo y hoy un puntal de la conservación del osos. Al asturiano Elias pudimos verlo con otra cuadrilla cazando corzos y atentos todos a no perturbar el territorio de una osa que andaba cerca con una cría.
La temporada osera parece estar dandose bien. No ha habido más noticias de infanticidios desde aquel terrible de la primavera que acabó con toda una camada. Hay varias osas que mantienen vivos hasta tres oseznos Y las «colleras» de hermanos independientes del pasado año son la alegría de los montes.
Pero por ello , y fue el motivo de muchos de nuestros comentarios, me deja perplejo la que se está liando en Aragón, donde tan solo puede hablarse de ¡dos! Osos y donde se está montando una inaudita pajarraca contra ellos. Antes de irme a la Cantábrica escribí este artículo en mi columna habitual de A tu Salud de La Razón. Os lo reproduzco porque aún lo suscribo con más fuerza
Oso pirinaico
No tiene razón el Gobierno aragonés . Ni las desproporcionadas alarmas mediáticas. Ni Asaja. La que se está montando con los osos del Pirineo si que es parda. Tal es el tumulto que pareciera que los plantígrados están acabando con la cabaña ganadera de los Pirineos y amenazan con bajar a comerse a las gentes de los pueblos. Y es mentira. Hasta el momento no ha existido un solo ataque. Las garantías de indemnizaciones cuando este ocurra son absolutas. Y la referencia de los mas de 130 osos en la Cordillera Cantábrica no solo respetados, sino amparados por los paisanos y convertidos en símbolo y hasta en riqueza, un ejemplo que hace caerse por su peso a la pajarraca mediática que se ha montado en el Alto Aragón por ¡el avistamiento de una osa y su cria!.
Es lógica cierta preocupación ganadera. Sobre todo de los ovejeros, aunque quizás los más perjudicados sean los apicultores. Daños sin duda los habrá.. Pero serán, solo hace falta ver lo que sucede en Asturias León o Palencia con poblaciones muchísimo mayores, mínimos y ,desde luego, en absoluto el Apocalipsis ganadero que se clamorea.
La histeria del Gobierno aragonés, interesada y fingida, para sacarle al Ministerio hasta la hijuela, está en el fondo de todo. Pero han creado un problema. En vez de convencer que a la postre el oso será positivo y una gran atracción para la zona, han gritado tantas veces lo del pastor y el lobo , que han sembrado el miedo. Pánico y demagogia . Que se den una vuelta por Somiedo.
P.D. A la vuelta me llama Palomero y me cuenta que se ha producido un ataque. En concreto a un rebaño de ovejas. No estimo que deba cambiar una coma. Hay que poner los remedios que se pueda y hay que pagar de inmediato los daños. Pero el oso y el Pirineo deben de seguir la senda de aprender a vivir y a convivir.

Más en Columnistas
CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL
QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE
Buscamos personas comprometidas que nos apoyen
CONTRIBUYE
Home